Juárez

Reprueban juarenses el transporte

Modelo de movilidad de la ciudad incumple con las recomendaciones internacionales

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Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

domingo, 15 noviembre 2020 | 13:36

Ciudad Juárez.- El modelo de movilidad que se tiene en Ciudad Juárez es contrario a las recomendaciones internacionales y a las reglas que establecen el uso del vehículo particular como última instancia para trasladarse de un punto a otro, pues aquí la infraestructura está diseñada para satisfacer las necesidades del automóvil particular.

                                            

Asimismo, el transporte público se encuentra estancado en una calificación reprobatoria por los juarenses, mientras que el sistema del llamado ViveBús ha caído en los últimos años en el porcentaje de aprobación de los usuarios, señala el estudio Movilidad y Transporte en Juárez 2020, elaborado por la asociación civil Plan Estratégico de Juárez y que fue dado a conocer el jueves por directivos de la misma.

                                            

De igual forma, las banquetas –aunque recibieron una mejora en la calificación ciudadana– se encuentran todavía limitadas para la movilidad y no han dado como resultado un incremento en su utilización, además de que no fueron construidas pensando en las personas con capacidades diferentes, dice el estudio de Plan Estratégico.

                                            

Hay una marcada insatisfacción con el estado actual de las calles y pavimentación, que se encuentran en un 5.1 de aprobación, la calificación más baja desde que se inició su medición en 2011, se señala en la investigación que dieron a conocer el director del organismo, Sergio Meza de Anda; Erika Donjuán Callejo, coordinadora del programa Así Estamos Juárez y Alexius Rodallegas, encargado de comunicación social.

                                            

Se destaca también que mientras los tiempos de transporte se incrementan, la infraestructura de la ciudad se desgasta de manera acelerada, dejando a la ciudadanía en medio de una espiral de insatisfacción que se ha agravado con el tiempo.

                                            

Hasta ahora, señalan en el informe, la respuesta de los gobiernos ha sido expandir la infraestructura, sobre todo para los automóviles, lo que ha llevado a la construcción de más caminos, autopistas, puentes y túneles, y aunque esta supuesta solución no es exclusiva de este municipio, Juárez no está exento de los problemas que trae consigo la expansión de la mancha urbana.

                                            

Al explicar cómo nos transportamos los juarenses, Erika Donjuán dijo que de acuerdo con datos oficiales, en la ciudad están registrados 586 mil 171 vehículos y la mayor parte de la gente usa el auto particular para trasladarse de un punto a otro.

                                            

Comentó que en el 42 por ciento de las casas hay un vehículo, en el 21.9 por ciento tienen dos y en el 8.4 hasta tres automotores.

                                            

Contrario a ello, el 59.3 por ciento no tienen bicicleta, en el 19.7 tienen una, en el 13.3 por ciento tienen dos y sólo en el 4.5 tienen 3, pero muchas de ellas son las que usan los niños.

                                            

En el estudio se señala que para ir al trabajo, el 41.4 por ciento de los juarenses se transportan en vehículo, el 20.7 por ciento en rutera, el 7 por ciento caminando, el 9.2 por ciento en autobús especial, o sea, de personal, y el 18.3 en dos o más medios por el uso del sistema Uber.

                                            

Asimismo, en cuanto al modo de trasladarse para ir a cualquier lugar, el 42.7 de los juarenses lo hace en vehículo, el 18.4 en ruta y el 2.7 caminando.

                                            

En la encuesta, la población juarense califica el transporte público con 5.52 por ciento de aprobación, mientras que el sistema ViveBús llega al 7.15 por ciento, pero este índice ha bajado porque en el 2016 era del 8.86 por ciento, dijo Rodallegas.

                                            

Dio a conocer que las banquetas recibieron un 6.3 por ciento de aprobación de la comunidad, pero en el 2018 fue del 5.93 por ciento y los espacios para personas con discapacidad es del 6.3 por ciento.

                                            

Se han hecho una serie de esfuerzos para mejorar esos espacios, lo que tiene que ver con la participación ciudadana, pero un hecho inaceptable es que las banquetas de reciente construcción no cumplan con los parámetros de accesibilidad, señaló.

                                            

Lamentablemente gran parte del problema de la movilidad en cuanto a las banquetas es histórico, no tienen la accesibilidad para las personas con capacidades diferentes; es un rezago muy fuerte que se trae desde hace tiempo, pero lo que se está cuidando en los nuevos desarrollos de calles es que sean accesibles, indicó.

                                            

Sergio Meza, director de Plan Estratégico, dijo que es urgente brindar alternativas al uso del automóvil particular, para lo cual se deben generar las condiciones para un transporte digno y que éste sea una opción para toda la ciudadanía y no exclusiva para quienes no cuentan con un automóvil particular.

                                            

Además, dijo, se deben garantizar condiciones dignas en las banquetas, la movilidad de los peatones debe ser la principal prioridad en la ciudad, además de que se deben implementar políticas que permitan la movilidad de las personas con discapacidad, ya que la infraestructura actual imposibilita su libre tránsito y limita su independencia.