Proponen nuevo modelo de atención contra adicciones

Las Comisiones Federal y Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios realizaron una revisión a centros de internamiento

Luz del Carmen Sosa/
El Diario de Juárez
domingo, 01 diciembre 2019 | 06:00
Carlos Sánchez |

Responsables de centros de atención a las adicciones, conformados en una red, buscan ir más allá del cumplimiento a las normas de operación, al proponer nuevos modelos de atención integral para adolescentes y adultos.

Simón Tavera Romero, coordinador del Proyecto Fortalecimiento de los Modelos de Atención en Adicciones de Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (Ficosec), explicó que la reciente revisión realizada por una comisión mixta de las Comisiones Federal y Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, le abrió a estos centros el camino a la reflexión.

Los administradores de los centros asumen que no basta la buena voluntad, sino el cumplimiento a las normas.

 “Cualquier persona que se dedique a ayudar a otros, incluidos menores, debe cumplir con reglamentaciones, no es suficiente la buena voluntad, se deben cumplir protocolos y procedimientos clínicos para ayudar a los adictos”, precisó.

Entre los centros sancionados se encuentra uno de internamiento de mujeres, el cual fue amonestado por tener en el mismo espacio a menores y adultas. 

Sin revelar la identidad del centro, para evitar la criminalización del mismo, dijo que mientras se cumple la Norma 028 de la Ley General de Salud, las menores fueron enviadas a sus casas con sus padres.

Tavera Romero explicó que se busca ir más allá de un simple tratamiento, por eso están haciendo la propuesta de construcción de nuevos modelos de atención como el internamiento de 12 meses y que los menores no sean internados. 

Esta red forma parte de la estrategia nacional contra las drogas y en conjunto junto a otros centros, representan mil 189 camas para tratamiento de adicciones. 

“La principal necesidad de prevención en Chihuahua son intervenciones selectivas con una cobertura de atención para 468 mil 44 personas que se encuentran en riesgo de consumir o con consumo experimental. Esta población en riesgo está compuesta en su mayoría por adolescentes y se encuentra incorporada a la educación básica y media superior, lo que permite pensar en programas de detección temprana e intervención oportuna en el ámbito escolar, así como en las comunidades de mayor vulnerabilidad”, planteó anteriormente.