Preocupa incremento de apagones de pozos de JMAS

'Esto es grave porque todavía no empieza la temporada fuerte y llevamos prácticamente el 50 por ciento del año anterior que fue muy difícil'

Mayra Selene González /
El Diario
jueves, 13 junio 2019 | 06:00

La cantidad de apagones por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que hacen que se detengan los pozos de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) y dejen sin suministro a varias colonias, podría superar la cifra del año pasado, ya que aún no inicia el verano y casi se alcanza la mitad de la cantidad ocurrida durante toda la temporada de 2018. 

Jorge Domínguez Cortés, presidente de la JMAS en Juárez, indicó que en este 2019 ya se han registrado mil 412 apagones en toda la ciudad, mientras que en 2018 la cifra durante todo el verano fue de 3 mil 763 apagones, por lo que se espera que sea un verano difícil.

“Esto es grave porque todavía no empieza la temporada fuerte y llevamos prácticamente el 50 por ciento del año anterior que fue muy difícil”, dijo Cortés. Señaló que aunque los apagones se registran en toda la ciudad, los dos sectores más afectados son el área de la Valle del Sol, en la que habitan unas cinco mil familias, y la zona de Los Ojitos..

“Vamos a poder responder rápidamente a ese tipo de problemas”, aseguró.

En la zona de Los Ojitos también se colocará una planta generadora para emergencias, la cual podría estar lista en unas dos a tres semanas; cada uno de estos generadores tiene un costo de 16 millones de pesos según indicó. “Pero en el resto de la ciudad en realidad no podemos hacer mucho porque no podemos poner sistemas de emergencia en todos los pozos, es muy caro”, mencionó.

Ante esta problemática, dijo que se mantienen en contacto con la CFE para que, si son cortes programados por la falta de energía eléctrica, no afecten en zonas prioritarias donde hay baterías de varios pozos, donde hay zonas de hospitales y donde se requiere tener mayor atención, y reiteró que es poco lo que se puede hacer al respecto.

Domínguez Cortés dijo que además de las fallas mecánicas que estos cortes llegan a generar en los pozos de agua, la problemática mayor es la gran cantidad de vital líquido que se desperdicia con cada apagón.

Explicó que cada vez que un pozo sale de operación, al reactivarlo se tiene que lavar para que salga la tierra y hay un desperdicio de dos a tres horas.