Por protocolo, debe Iglesia iniciar una investigación

Aristeo Trinidad Baca no podrá ejercer ningún oficio como sacerdote ni recibir la eucaristía en tanto no haya un resultado

Itzel Ramírez
El Diario de Juárez
jueves, 14 febrero 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— La Diócesis de Ciudad Juárez debe iniciar una investigación interna para determinar si el padre Aristeo Baca abusó sexualmente y violó a una menor de edad, según lo determinan las Líneas Guía del Procedimiento a Seguir en Casos de Abuso Sexual de Menores, elaboradas por la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Basadas en el derecho canónico, las Líneas Guía fueron publicadas en octubre de 2016 como un protocolo de atención para los casos de abuso sexual cometido por integrantes del clero católico mexicano en contra de menores de edad.

El protocolo establece la obligación de la Diócesis para iniciar un proceso paralelo al del derecho del Estado mexicano en cuanto se conozca del caso en el que se presuma la violación o abuso sexual.

De acuerdo con el documento, en caso de que se confirme la comisión del delito, la Diócesis deberá resarcir el daño a la víctima y a la comunidad en la que se cometió el abuso.

“Debemos estar al lado de todos aquellos que han sido heridos y han sufrido. Un día las víctimas de abuso sexual nos mirarán no como a un enemigo sino como a su defensor y amigo. Todavía ese día no ha llegado y por lo tanto, no somos completamente la Iglesia que debemos ser, un hogar seguro”, concluye el documento.

Acusado de presuntamente haber violado sexualmente a una menor de edad, el padre Aristeo Trinidad Baca no podrá ejercer ningún oficio como sacerdote ni recibir públicamente la eucaristía, como parte de las medidas cautelares que le impuso la Diócesis de Ciudad Juárez, de acuerdo con el procedimiento a seguir en casos de abuso sexual de menores por parte de un clérigo.

Las medidas cautelares, indica la guía, son medidas preventivas impuestas para salvaguardar el bien común y están contempladas en el Código de Derecho Canónico canon 1722. 

“Según Sacramentorum Sanctitatis Tutela artículo 19, estas medidas pueden ser impuestas una vez iniciada la investigación preliminar”; como son: apartar al denunciado del ejercicio del ministerio sagrado o de un oficio o cargo eclesiástico, imponerle o prohibirle la residencia en un lugar o territorio, o también prohibirle que reciba públicamente la Santísima Eucaristía”, precisa el documento. 

El martes, la Diócesis informó que el obispo había determinado la aplicación de las medidas cautelares al sacerdote en prisión.


[email protected]