Ponen su fe en imágenes religiosas para llegar a EU

Extranjeros llenan con artículos personales las figuras que se encuentran en la Casa del Migrante

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
domingo, 07 abril 2019 | 12:12

Ciudad Juárez— A manera de peticiones y agradecimientos, las imágenes religiosas de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez ya se encuentran llenas de artículos colocados por los migrantes que van hacia Estados Unidos y connacionales que han sido repatriados por esta frontera.

Rosarios, fotografías, cartas, credenciales y pulseras y tarjetas de deportación cubren incluso al niño Jesús que carga la virgen María en una estatua colocada en la recepción del albergue católico que desde hace 36 años apoya a los migrantes que pasan por esta frontera.

La imagen sostiene decenas de rosarios tejidos y de madera, flores de papel y pulseras de deportación.

El lugar que recibe tanto a los migrantes provenientes de diversas partes del mundo que van en busca del llamado sueño americano, como a los mexicanos que fueron deportados de Estados Unidos también mantiene una cruz de madera, colocada junto a una Biblia, repleta de rosarios, mandas, imágenes religiosas y pulseras de plástico que les son colocadas a los repatriados en el vecino país.

Lo mismo ocurre con dos figuras de cerámica de Jesucristo, en cuyas manos los migrantes han colocado artículos similares que cuelgan hasta sus pies, y con los cuales le piden que los ayude a llegar a Estados Unidos, que les den el asilo político o le dan simplemente las gracias por haber llegado hasta esta frontera y estar ya en las puertas del vecino país.

Una de las imágenes de Jesucristo se encuentra junto a un mapa en donde aparecen trazadas las rutas de la migración en el país.

En la recepción de la Casa del Migrante, junto a las sillas donde los migrantes esperan su registro al albergue, las revisiones médicas, las llamadas con sus familiares y finalmente la salida hacia Estados Unidos o hacia sus lugares de origen, se encuentra también la imagen de cerámica de una virgen con las manos juntas en señal de oración, sobre las cuales aparecen rosarios, tarjetas de identidad y fotografías.

José Víctor, se lee en una cédula de identidad de la República de Chile, que le dejó un migrante en su paso hacia el vecino país del norte, mientras que en una de las imágenes se observan a dos mujeres jóvenes y en otra a tres hombres con una niña, además de que una cadena que le fue colocada, junto a los rosarios de plástico y madera.

De acuerdo con los trabajadores del albergue, los rosarios y pulseras de deportación comenzaron a colocarse hace años, pero ante el paso de miles de migrantes durante los últimos seis meses, las imágenes se han llenado cada vez más de los distintos artículos que dejan los migrantes.

En la Casa del Migrante, las personas reciben comida, ropa, zapatos, atención médica y psicológica, realizan actividades recreativas y pueden permanecer hasta que cruzan a Estados Unidos y regresan a sus lugares de origen, en un espacio vigilado las 24 horas del día por la Policía Municipal.