Poliplaza daña de por vida a pacientes

Negligencias médicas en el hospital van desde olvidar gasa dentro del cuerpo tras cirugías hasta malos diagnósticos

Staff
El Diario de Juárez
sábado, 12 octubre 2019 | 06:00
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Ciudad Juárez— Tras la publicación de la primera parte del reportaje de El Diario en la que testimonios denunciaron supuestas negligencias de médicos y enfermeras de Poliplaza Médica, que habrían terminado con la vida de sus seres queridos, decenas de casos se presentaron ayer en esta redacción corroborando otros hechos de posible indolencia en el trato a los pacientes por parte del personal de ese hospital.

Por otra parte, empleados del hospital afirmaron que hay un trato diferenciado hacia los pacientes que Poliplaza Médica atiende por la vía privada y aquellos que son canalizados por el Municipio.

Según las denuncias, estos últimos no son considerados con las mismas atenciones ofrecidas a enfermos que tienen seguro médico.

En otro de los casos basado en las afirmaciones de testimonios y documentos hechos llegar a esta Redacción, se ubica como víctima a la empleada municipal María Socorro Hernández, a quien le dieron 25 sesiones de radioterapia sin necesidad por un diagnóstico equivocado.

La empleada había sido operada debido a un cáncer hace cinco años y después de ese tiempo le apareció un nódulo en el cuello.

Luego de varias consultas médicas, en las que no se habrían realizado estudios completos, la empleada municipal se sometió a 25 sesiones de radioterapia durante el pasado mes de marzo.

El abultamiento en su cuello no cedió, por lo que después de las radiaciones le realizaron una tomografía, que resultó que el supuesto nódulo era una gasa olvidada en la primera operación que le realizaron en ese mismo nosocomio, la cual fue extraída en otra cirugía.

Otra de las empleadas municipales, identificada como María Luisa García Morales, sufrió fractura de hombro, pero un médico general de Poliplaza únicamente le vendó el brazo y la citó 40 días después con el ortopedista.

Para entonces, los huesos soldaron en la posición del vendaje en que colgaba el brazo y el hombro se congeló provocando inmovilidad y dolor permanente, así como la pérdida de fuerza; se extendió una incapacidad médica de por vida, según los casos documentados.

Otro hecho similar le ocurrió a la trabajadora municipal María Guadalupe Flores, a quien le operaron un año después la ruptura de ligamentos por un mal diagnóstico de ortopedia inicial, que le provocó secuelas de movilidad y la dejó en muletas de por vida.


Una menor muerta

En otra denuncia a El Diario se informó de la muerte de una adolescente. Se trata del caso de Jennifer Patricia Chavira Cruz, de 12 años, quien falleció el 15 de septiembre del 2017 en Poliplaza Médica, tras ocho días en que sus familiares la llevaron diariamente a consulta médica por un dolor abdominal.

La víctima falleció porque su vesícula reventó y le provocó una septicemia, que es una infección grave y generalizada de todo el organismo por la existencia de un foco infeccioso en el interior del cuerpo, del cual pasan gérmenes patógenos a la sangre.


Sonia, invalidada por negligencia

Sonia Moreno Caraveo, otra paciente, quedó invalidada luego de una cirugía de columna, en el referido centro hospitalario, de acuerdo con otra queja recibida en esta casa editora.

Según su explicación,  durante la operación le fue fracturada una vértebra. Posteriormente los familiares de la paciente informaron a las enfermeras que le salía un líquido de la herida, pero estas habrían olvidado avisarle al médico ese dato, lo que a la postre le dejó un dolor residual y pérdida de fuerza en ambas piernas que lo no le permite caminar.


‘El trato para el Municipio es de tercera’

Trabajadores de Poliplaza Médica aseguraron ayer que por disposición de la dirección de ese hospital los pacientes que vienen del Municipio reciben un servicio médico y hospitalario diferenciado, al que calificaron “de tercera”, en comparación a los hospitalizados que contratan los servicios de manera privada o por seguro médico.

Los entrevistados solicitaron el anonimato por temor a represalias, pero coincidieron en que las enfermeras tienen esa instrucción por parte de los responsables del hospital.

“Le voy a decir las palabras que dice (la jefa de enfermeras) cuando llega un paciente del municipio: hay vienen los pinches latosos del Municipio”, dijo una de las entrevistadas.

Otro empleado que habló para denunciar, coincidió en el sentido de que cuando los trabajadores municipales duran más de una semana hospitalizados, la consigna de las enfermeras es de ya no hacerles caso.

“No los cambian, no les dan su comida a tiempo, incluso si comen por sonda… yo veo muchas cosas ahí”, dijo.

Los testimonios aseguran que a los empleados del Municipio los clasifican en una sección denominada B, mientras que en la sección F, están los de aseguranzas.

“Los que tienen seguro médico son atendidos hasta con beneplácito, llegan las jefas de enfermeras todos los días y les preguntan cómo amanecieron, qué se les ofrece, qué quieren de comer, pero es porque pagan mucho dinero, pero a los del Municipio los tratan de forma déspota”, aseguró.

Las denuncias de los empleados de Poliplaza Médica llegadas aquí, coinciden además en que no se tienen cuidados en la sala de Terapia Intensiva y que existen virus que afectan a los pacientes.

“Los empleados de limpieza y enfermeros entran y salen (de Terapia Intensiva) como si nada, no se ponen guantes ni batas, entran con comida, todo es un desorden”.

Ayer El Diario solicitó una entrevista con el director médico de dicho hospital, Armando Santini Villar o con el director general, Enrique Soto Canales, para obtener alguna respuesta respecto a estas denuncias, pero al cierre de esta edición no hubo respuesta por parte de sus asistentes.