Juárez

'Pedagogía universitaria jamás volverá a ser igual'

Académica realizó reflexión sobre el riesgo de la deshumanización en la enseñanza de clases en modalidad virtual

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

lunes, 07 septiembre 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— Después del coronavirus, la pedagogía universitaria jamás volverá a ser lo que era antes. La transformación para dar clases virtuales lleva el riesgo de deshumanizar la enseñanza, alertó la académica Guillermina Gina Núñez-Mchiri.

Lo anterior, en la reflexión titulada “Cuando las salas y las recámaras se convierten en aulas”, que forma parte de la edición especial sobre el Covid-19 de la revista Cuadernos Fronterizos, de la Universidad  Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).

El dossier que aborda la nueva normalidad forma parte de las acciones urgentes qué atender, a través de la pluralidad de voces, se explica en el documento.

“Dentro de la academia nos preguntamos cómo responder al reto de humanizar la educación durante este período de reclusión en casa durante la pandemia del coronavirus (Covid-19), comúnmente llamado el Rona”, señaló la academia de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP).

En la Universidad de Texas en El Paso se debatió si es mejor dar cursos en forma sincrónica o asincrónica, tratando de conseguir formas de comunicarse con sus alumnos de varias maneras. 

“Dar clases virtuales no es un concepto nuevo en la Universidad, pero el tener que cambiar de modo de enseñanza en un par de semanas ha sido un ajuste que nos ha transformado a todos. Algunas tenemos más experiencia con la tecnología que otras personas en la facultad; las diferencias digitales se ven en personas que no han querido adoptar nuevas tecnologías pedagógicas por algún motivo o quieres temen arriesgarse a verse torpes ante sus alumnos por no saber manejar las nuevas tecnologías de enseñanza”, apuntó la académica. 

Al estar en casa para evitar contraer el virus, se han aprendido a ver ciertas vulnerabilidades y retos que sus alumnos y facultad enfrentan. 

“Mientras yo imparto mi clase desde la sala, veo las recámaras, las cocinas y las cocheras de mis alumnos. Veo a sus hijos y a sus mascotas que no entienden de horas escolares y de protocolos digitales; mientras mi propio hijo me pide ayuda con sus tareas y con la comida para saciar su hambre durante todo el día. Hay momentos que yo no sé si estoy trabajando o estoy descansando porque el tiempo y los espacios se convergen en un sólo tiempo y espacio”, señaló. 

“Veo a mis estudiantes cansados y estresados porque no pueden salir a trabajar, porque tienen familias que cuidar, porque están encerradas entre cuatro paredes sin salir a respirar. Hablamos de estrategias, de fijar metas, de buscar forma y maña de crear una sensación de normalidad y de conseguir logros modestos un día a la vez. Hay días buenos y días que sólo queremos quedarnos en cama y no salir de ella. Como profesora, trato de arreglarme todos los días para ‘irme’ a trabajar, porque tengo que entrar a reuniones en forma digital, sentada en un sillón de mi sala enfrente de mi computadora”, narró Núñez-Mchiri.

Mientras que en la escuela los alumnos y maestros tenían mayor movimiento de un aula a otra, de pronto todas sus actividades se realizan dentro de su casa.

“Después de que pase lo del virus, sucederán muchos cambios, porque regresar a la normalidad nos enfermó y envenenó el aire, el agua y la tierra. Es tiempo de reclamar nuestros tiempos y espacios”, concluyó.