Señala Clara Torres en entrevista

‘Orquestó Bejarano recorte a estancias’

Objetivo es formar clientes para Gobierno de AMLO, dice exresponsable del programa

Sandra Rodríguez Nieto
El Diario de Juárez
domingo, 14 julio 2019 | 10:31

Ciudad Juárez— Clara Torres Armendáriz, impulsora del proyecto de estancias infantiles en el país, dice considerar que la reducción del apoyo a este tipo de centros de cuidado y la nueva política de entrega de dinero a las madres de familia tiene el objetivo de construir una base clientelar para el actual Gobierno de la República.

El sustento de su análisis, planteó Torres en entrevista, es la participación del experredista René Bejarano en la decisión de reducir el presupuesto al programa de estancias, intervención que le fue planteada de manera “textual”, aseguró Torres, por Ariadna Montiel, subsecretaria de Bienestar, desde una reunión en febrero pasado.

“(Montiel) me dijo textual: Clara, soy discípula de René Bejarano y le aprendí mucho a él. Y analizamos el tema de estancias infantiles; son 9 mil 500 estancias, o sea 9 mil 500 líderes en mil 200 municipios”, afirmó Torres.

La misma funcionaria federal le aseguró, de acuerdo con Torres, que Bejarano –exhibido en 2004 por recibir dinero ilícito que guardaba con ligas– había advertido que pocos partidos podían presumir una estructura territorial como la formada por las estancias, por lo que consideraron que podría convertirse en una amenaza para el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La noticia de Montiel, dijo Torres a El Diario, puso fin al trabajo de un año que la expanista había realizado dentro de la campaña de López Obrador, a la cual se había sumado por invitación del empresario Alfonso Romo, uno de los principales impulsores del hoy titular del Ejecutivo.

A lo largo de la campaña e incluso durante el período de transición, dijo Torres, la propuesta de Montiel era que el apoyo a las estancias infantiles no sólo continuara, sino que se expandiera a niños de 4 a 12 años. El proyecto, agregó, quedaría a su cargo desde la Dirección General de Política Social de la Secretaría del Bienestar.

El trabajo de René Bejarano, sin embargo, avanzaba al mismo tiempo, con el experredista y creador de estructuras territoriales partidistas recorriendo el país para reunirse con enlaces de su nuevo Movimiento Nacional por la Esperanza, que se había sumado públicamente a la campaña de López Obrador desde enero de 2018.

La misión de Bejarano entonces, de acuerdo con lo que reportaron diversos medios de comunicación, era precisamente la organización de la población potencialmente beneficiaria de los programas sociales del nuevo Gobierno federal.

“Ya tenía más de un año trabajando con ella (Montiel). No lo podía creer”, comentó Torres sobre la intervención de Bejarano.

“Le dije en ese momento que me parecía un crimen de Estado, destruir 9 mil 500 guarderías cuando en México no tenemos espacios, en donde cada día hay más mujeres trabajando y menos cuidado infantil”, agregó.

Torres renunció al Gobierno federal y se convirtió en una de las principales opositoras a la reducción del presupuesto para las estancias infantiles (de un 50 por ciento), anunciado desde febrero, cuando también se publicaron las reglas del nuevo “Programa de apoyo para el bienestar de las niñas y niños, hijos de madres trabajadoras”, que entrega el dinero “sin intermediarios”.

El argumento del presidente para la reducción del apoyo al programa de estancias y otros manejados por organizaciones de la sociedad civil fue la detección de corrupción que, en el caso de las estancias, según el nuevo Gobierno, incluía padrones de “niños fantasmas”, o beneficiarios inexistentes.

“En el informe del DIF, de diez estancias infantiles, siete irregulares (…) nos encontramos en todo el gobierno censos fantasmas, en lo que se llamaba Prospera eran listados de personas que no existían”, dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina del 27 de febrero.

El pasado 7 de julio, sin embargo, el periódico Reforma publicó que, luego de ocho solicitudes de información a través de la Plataforma Nacional de Transparencia sobre la cantidad de “niños fantasma” detectada por estancia, la Secretaría del Bienestar respondió no contar con tales registros.

“Yo ya lo sabía”, dice Torres sobre la publicación de Reforma. “Obviamente, era mi palabra contra la de ellos en ese momento, y de hecho no había dicho lo que había pasado el 5 de febrero porque me parecía hasta agresivo, pero cuando vi que estaban justificando este cierre, que era con tintes políticos, desprestigiando y humillando a las responsables de estancias infantiles, me pareció perverso y además inhumano”, agregó la entrevistada.

—Cuando Montiel le dice esto, usted no busca a López Obrador, a Romo, ¿qué hace?

—Sí, cuando supe, inmediatamente busco a Poncho Romo, a Tatiana Clouthier y a Rafael Espino, con todos hablo. Y Tatiana me dice ‘lo tienes que hablar con el presidente’. Tatiana trata de sacar una reunión con el presidente, también Poncho Romo, pero no se puede. Me queda claro porque Ariadna sí tiene mucha cercanía con el presidente. Yo creo que ella buscó la forma de que yo no pudiera ver al presidente, y nunca pude, ni a la secretaria (de Bienestar) María Luisa Albores. 

—¿Cuál es su análisis de esta sustitución de estancias por la entrega del dinero directamente a las mamás, que es lo que también están haciendo con los jóvenes y los adultos mayores? 

—Dos muy claras: padrón electoral, padrones de agradecimiento económico. Es una base clientelar. Es el sistema en el que él (Bejarano) trabaja, los padrones que con este nuevo Gobierno están en manos de Montiel, que es su gente. Y la segunda razón, tener menos trabajo. Por ejemplo, el programa de estancias infantiles implicaba mucho trabajo, de fiscalización, de que los niños comieran bien, de que tuvieran seguridad, psicólogo, nutriólogos, personal especializado para poder garantizar que el niño estuviera bien atendido. 

—¿Cómo se siente con respecto al presidente?

—Sigo sintiendo que es una persona bien intencionada, pero dentro de su equipo pues está el bien y el mal. Hay gente de muy buena intención y gente con muy mala intención. En esta lucha alrededor del presidente está ganando el mal. Yo sí siento que nos está conduciendo a un Venezuela, porque se repiten muchas cosas, los padrones, el descalificar y agredir a la persona que critique o se oponga, llamarle “aberrante” a la CNDH por decirle que está violando los derechos de los niños y llamar prensa fifí a quien se pone en contra, tratar de desprestigiar a cualquier persona que opina distinto, eso fue lo que hizo Hugo Chávez. 

Ariadna Montiel, que durante la campaña por la Presidencia fungió como delegada de Morena en Chihuahua, no respondió a este medio una solicitud de información sobre las declaraciones de Torres.

 [email protected]