Por miedo o falta de dinero no los identifican

‘Olvidan’ a sus muertos

Han inhumado más de mil 200 cuerpos desde el 2008

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
jueves, 10 octubre 2019 | 06:00
Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez |

Ciudad Juárez— Con 157 víctimas de la violencia o muertas en hospitales de la localidad, la dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la Fiscalía General del Estado (FGE) comenzó ayer la inhumación más grande de cuerpos no identificados o no reclamados por sus familiares en Ciudad Juárez, donde ya se proyecta la construcción del primer Centro de Inhumación Forense del Estado.

Con el proceso de entierro que comenzó ayer con 51 víctimas y que culminará mañana viernes, sumarán mil 258 inhumaciones en Juárez desde enero de 2008; 238 de ellos durante 2019, de acuerdo con cifras oficiales y seguimientos periodísticos, además de la inhumación de 52 fetos.

Los 157 cuerpos que serán inhumadas durante esta semana permanecían resguardados en el Servicio Médico Forense (Semefo) desde 2017, 2018 y 2019, y una vez que se agotaron todos los mecanismos de identificación “hasta que se logra la investigación en sentido penal o las posibilidades de identificación y el reclamo de sus familiares”, fueron enviados a la fosa común de manera individualizada, informó Jocelyn Guzmán, vocera de la dirección estatal de Servicios Periciales y Ciencias Forenses en Chihuahua.

“Creemos que no los reclaman porque no tienen dinero, porque es gente que vivía sola o por miedo, porque fueron víctimas de la violencia”, explicó.

Entre las víctimas se encuentran 149 hombres y ocho mujeres, del total 77 fueron víctimas de homicidio dolosos, 78 murieron en hospitales o dentro de sus casas por enfermedades y dos perdieron la vida por intoxicación por monóxido de carbono.

Bajo las hileras de montones de tierra que conforman la fosa común en esta frontera, suman ya mil 159 hombres, 61 mujeres, 52 fetos, cinco osamentas, un cráneo, tres restos cuyo sexo no fue determinado al momento de ser inhumados y 29 cuerpos más de los que no se dio a conocer el sexo.

El Estado de Chihuahua cuenta con un índice del 86 por ciento de identidad del 86 por ciento de los muertos que ingresan al Semefo, mientras que en Ciudad Juárez es del 90 por ciento, informó Guzmán.

Y aunque hasta hace unos años la mayor cantidad de víctimas inhumadas eran personas no identificadas, desde el año pasado las autoridades han detectado un “abandono social”, ya que muchas familias deciden no reclamar a sus muertos por falta de dinero para su funeral o por miedo, debido a que fueron víctimas de la violencia.


Centro forense

Con el objetivo de generar los mecanismos y dar cumplimento en lo establecido en la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, la FGE busca abrir en esta frontera el cuarto Centro de Inhumación Forense del país, y el primero en el Estado.

El proyecto contempla el destino final garantizado la trazabilidad de los cadáveres de personas no identificados o no reclamados en resguardo del Estado a través del Servicio Médico Forense, explicó González. 

El plan del panteón forense que se contempla en una primera etapa con 5 hectáreas de extensión, se desarrolla desde 2018 y a finales de este año se culminará su proyecto ejecutivo, y se han intercambiado opiniones con personal del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), personal especializado y las demás instancias correspondientes en cuanto a infraestructura, normativa legal y personal, agregó.

Actualmente, solo Tamaulipas, Morelos y Baja California sur cuentan con un cementerio similar, enfocado en la inhumación de cuerpos no reclamados o no identificados en el Semefo.


Casos individuales

La dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses explicó que para poder inhumar los cuerpos, siempre de manera individualizada para facilitar su posterior reclamo, la FGE tiene que cumplir con una serie de requerimientos legales y procedimientos administrativos.

Cada cadáver no reclamado se coteja con la base de datos de familiares de personas desaparecidas, y al no ser identificado se procede a la inhumación.

Cuando no afecta las investigaciones de las víctimas que fueron asesinadas, el ministerio público autoriza la inhumación.

“A cada uno de los cadáveres se les practican exámenes técnicos y científicos que permitan su identificación futura, como son el perfil genético y las fotografías del cuerpo y de las prendas que vestía al ser encontrado”, informó su vocera.

De acuerdo con las condiciones o la complejidad en la que se haya encontrado el cuerpo, el protocolo incluye estudios dactilares, antropológicos, odontológicos y los resultados de la necropsia, como la causa de muerte y el tiempo aproximado de muerte, agregó.

El artículo 350, bis 5, de la Ley General de Salud establece que “los cadáveres de personas desconocidas, los no reclamados y los que se hayan destinado para docencia e investigación, serán inhumados o incinerados”.

El artículo 7 del Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Control Sanitario de la Disposición de Órganos, Tejidos y Cadáveres de Seres Humanos señala a la inhumación como destino final “de órganos, tejidos, productos y de cadáveres de seres humanos”. 

La Dirección de Aseo Urbano autoriza las fosas individuales en el panteón municipal, el Registro Civil proporciona las actas de defunción y la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coespris) autoriza entierro masivo.