Nunca pensó que la siguiente iba a ser su hija Valeria

El día del crimen, víctima había hablado sobre el asesinato de la estudiante

Miguel Vargas/
El Diario
viernes, 12 abril 2019 | 06:00

El pasado martes el tema de conversación entre Maribel Chávez y su hija, Valeria Uribe Chávez, de 26 años, fue el homicidio de la estudiante universitaria Dana Lizeth, asesinada el fin de semana anterior. La noticia causó temor en Valeria, vecina de la colonia, Carlos Chavira Becerra, enclavada en un sector de alta incidencia de homicidios… horas más tarde Valeria murió en similares circunstancias, fue apuñalada dentro de su domicilio. 

“Piensa uno que su familia nunca pasará por esto, por eso todos los días la ponía en manos de Dios”, dijo la afligida madre de Valeria antes de reclamar el cuerpo de su hija en las instalaciones de la Fiscalía Zona Norte. 

“Es un dolor muy fuerte el que tengo, pero tengo que soportarlo porque ahora tengo muchos muchachos más”, mencionó la señora Maribel, luego de que a partir de la muerte de su hija se hará responsable de tres nietos de 11, 9 y 6 años, quienes quedaron en orfandad. 

Igual que a su madre, Valeria se distinguió entre sus vecinos por su espíritu altruista luego de que ambas asistían a niños de bajos recursos en el comedor comunitario que instalaron en su colonia para alimentar a desprotegidos.

La tarde del martes, la mujer estaba en casa de su abuela con la menor de sus hijas, a quien le habían organizado una fiesta infantil por su cumpleaños número seis y que celebrarían al día siguiente en el comedor para niños que manejan, según contó Maribel.

Dijo que Valeria recibió cerca de las 11:30 de la noche una llamada telefónica en la cual le dijo al interlocutor “ya voy para allá” y se fue a su domicilio de la calle Margarita Flores 1908 de la colonia Carlos Chavira Becerra, localizada al suroriente.

Fue hasta las 11:40 horas del miércoles cuando las autoridades ministeriales tomaron conocimiento de que Valeria fue asesinada dentro de su casa, según un reporte de la Fiscalía de la mujer, que hasta ayer investigaba la posibilidad de que sea un homicidio por razones de género.

La autopsia reveló que había recibido 26 puñaladas en la espalda y hay datos de que tenía un alambre enredado al cuello.

La Policía presume que fue ultimada los primeros minutos del miércoles o a la media noche del martes. La vivienda se encontró desordenada y los cajones de las cómodas abiertos, donde él o los atacantes al parecer buscaban algo, de acuerdo con el reporte preliminar de hechos.

La casa donde fue localizado su cuerpo es propia, aunque por distintas necesidades la víctima vivía en casa de su madre junto con sus hijos, dentro de la misma colonia, según se conoció. Valeria tenía una relación sentimental de tres meses con un hombre, de acuerdo con investigadores.