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Juárez

No cesan protestas de pasantes de Medicina

Reclaman falta de apoyo y esperan respuesta mañana por parte de la Universidad

Alejandra Gómez / El Diario de Juárez

martes, 26 julio 2022 | 06:00

Manuel Sáenz / El Diario | Estudiantes, médicos y familiares, se apostaron frente al edificio de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH)

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Ciudad Juárez.— A menos de una semana de tener que presentarse en las plazas donde realizarán su servicio social, los médicos pasantes de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) recibirán mañana una posible solución por parte de la institución educativa, luego de que externaron al rector Juan Ignacio Camargo Nassar su preocupación de ser enviados a zonas con altos índices de violencia. 

“Esta decisión parece tan fácil de decir, ‘no los mando’, pero luego qué hago con ustedes, porque ustedes necesitan la liberación del servicio, eso es lo complicado”, dijo el rector, quien les explicó a los pasantes de Medicina que no se trata de una situación que pueda resolver de un día para otro porque la problemática requiere de una solución integral. 

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Tras reclamar falta de apoyo por parte de la UACJ, ayer pasantes de medicina, en compañía de familiares, estudiantes y médicos, marcharon hacia la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) para denunciar que pese a que en el 2017 autoridades educativas, de salud y de seguridad se comprometieron a no enviarlos a zonas riesgo, una vez más lo hicieron.

Fue en noviembre del 2017 cuando el entonces rector de la UACJ, el secretario de Salud, el director del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICB), el titular de la CEDH, el fiscal general del Estado, entre otras autoridades, firmaron un oficio en el que se comprometieron a no volver a enviar a un pasante de Medicina a Gómez Farías o a algún otro foco de violencia, además de la conformación de un comité de asignación de plazas.

El acuerdo surgió luego de que pasantes de Medicina que prestaban su servicio en localidades de Gómez Farías tuvieron que huir del municipio tras el enfrentamiento armado entre grupos criminales, en el cual fueron incendiadas las casas en que se hospedaban, balaceadas las unidades médicas e incluso desaparecido el doctor Blas Juan Godínez. 

Sin embargo, ayer el director de ICB, Salvador Nava, ofreció a una pasante de Medicina la posibilidad de abandonar su plaza en el Centro Avanzado de Salud (CAS) de Miguel Ahumada, ofertada por parte de la Secretaría de Salud, a cambio de un lugar en Gómez Farías, lo cual señalaron los pasantes que no era realmente una solución a sus demandas. 

“IMSS dijo que ni Guachochi ni Vergel se van a cambiar”, dijo Salvador Nava, quien explicó que tras exponer la situación a la dependencia, ésta se negó a retirar las plazas, por lo que la única opción era negar el servicio, pero los pasantes perderían la prestación de su servicio social y tardarían más tiempo en titularse. 

Sin embargo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señaló que su responsabilidad es únicamente ofertar plazas con base en las necesidades de cobertura que actualmente se tiene en el sector, por lo que respetará la decisión que tomen las autoridades educativas de determinar las instancias médicas y los lugares para enviar a sus alumnos para que continúen con su formación educativa.

“El IMSS Chihuahua está totalmente abierto a escuchar, en un diálogo franco, a las autoridades educativas para que den a conocer de manera formal su decisión, con base en lo que convenga a su estudiantado”, informó la dependencia por medio de un comunicado, en el que precisó que respeta la inquietud expuesta por los pasantes de Medicina.

Fue después del asesinato de la doctora Massiel Mexia Medina, en San Juanito, cuando los egresados de la UACJ realizaron una protesta en la que exigieron un posicionamiento de la universidad y la cancelación de plazas consideradas de alto riesgo, pero el jueves 14 de julio únicamente se retiró San Juanito por parte de IMSS-Bienestar y continuaron más de 20 plazas en la sierra. 

Ayer, ante el director de ICB, una pasante de Medicina contó que será enviada a una clínica en Villa Ahumada, en una localidad sin señal telefónica ni Internet, en la que no cuenta con el servicio de agua potable y a la que se accede por un camino de terracería por más de 30 minutos, por lo que en caso de enfrentar una situación de riesgo no podría ser atendida.

Tras los diversos casos expuestos, Salvador Nava solicitó a los pasantes regresar más tarde para poder tener una reunión con el rector, pero al no recibir soluciones concretas por parte de la universidad, decidieron marchar de ICB a la CEDH para solicitar la intervención del organismo para interponer una queja en contra de autoridades educativas y de Salud. 

Después, se reunieron con el rector de la UACJ en las instalaciones de la Rectoría, donde expusieron una vez más la situación que enfrentan y exigieron su intervención ante las instancias de salud para no ser enviados a plazas de servicio social, donde no sólo serán expuestos a la violencia, sino también serán obligados a trabajar sin las condiciones necesarias.

“No es algo que yo unilateralmente vaya a resolver, necesito comentarlo también con las autoridades de Salud, como lo comentó el doctor Constance, es un servicio social que tiene años que así se ha establecido y tendremos que trabajar, porque entiendo que también es un problema de dinero, porque obviamente hay que ocupar las plazas, los poblados necesitan médicos”, dijo el rector. 

Además, explicó que buscará tener una reunión con el secretario de Salud y el delegado estatal del IMSS para exponer los casos en conflicto y buscar en conjunto una posible solución, pero les solicitó no ver el abandono del servicio social como una posibilidad, porque después será un problema para que puedan titularse. 

Entre las inconformidades que fueron expuestas al rector, los pasantes de Medicina señalaron que IMSS-Bienestar no respeta el tipo de plaza que oferta porque a pesar de haber aceptado una tipo B, en la que tienen un horario de trabajo establecido, al momento de acudir a la unidad médica los obligan a realizar una de tipo C, en la que se ven forzados a atender las 24 horas. 

También reclamaron que contrario a lo establecido en la Norma Mexicana 009-SSA3-2013, en la que se señala que las plazas deberán darse a conocer 30 días antes de su oferta a los estudiantes, la lista con 56 campos clínicos se entregó por las autoridades el mismo día en que fueron asignados, por lo que se vieron obligados a seleccionar sin conocer los lugares a los que serían enviados. 

“Me comentaron que ahí no llega ningún tipo de seguridad, ni Guardia Nacional, ni militares, ni Policía federal, ni municipal, porque están amenazados de que en cuanto ingresen al sitio va a haber balacera, tampoco cuenta con los servicios básicos, no tengo nadie con quién dirigirme, sólo me dijeron que está a pie de carretera”, contó un pasante que tendrá que ir a El Vergel, en Balleza. 

Además, los pasantes de Medicina reclamaron a la UACJ que no tenga conocimiento de los últimos eventos de secuestro que se han registrado e incluso mencionaron el caso de un estudiante que ha sido levantado en tres ocasiones por grupos armados para atender a heridos de bala; también expusieron el caso de otro pasante que denunció haber sido violentado sexualmente. 

Ante las exigencias, el rector les explicó que no podía comprometerse a presentar una solución rápida porque la universidad no es el único órgano implicado, pero aseguró que atenderá los casos de quienes el próximo 1 de agosto deben presentarse en sus plazas de servicio social, y luego buscará una solución para todos los próximos pasantes de Medicina de la UACJ.

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