Juárez

Ni el largo camino, ni el fuerte calor le impiden ejercer su derecho al voto

La rarámuri María Enerina Orpinel Moreno caminó bajo una temperatura de 36º C entre las faldas de la sierra de Juárez para poder emitir su sufragio

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez / María Enerina Orpinel Moreno
Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez / María Enerina Orpinel Moreno
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Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez
Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

domingo, 06 junio 2021 | 17:06

Ciudad Juárez— Después de caminar bajo una temperatura de 36 grados centígrados entre las faldas de la sierra de Juárez, la rarámuri María Enerina Orpinel Moreno, de 66 años de edad, mostró orgullosa su dedo pulgar marcado tras ejercer su derecho al voto. 

Con su colorido traje tradicional, en color rojo floreado, la habitante de la colonia Tarahumara, llegó hasta la casilla 2057, acompañada de su esposo, su hija y su yerno.

Cada uno de ellos buscó su casilla de acuerdo con su apellido. La primera en votar fue su hija, Erminia Candelaria, quien después guió a su madre a su casilla, ubicada en la misma escuela Secundaria Montesinos, en lo alto de la colonia Gustavo Díaz Ordaz. 

Al ingresar, los funcionarios de casilla le colocaron gel antibacterial, revisaron su credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) y luego le entregaron las papeletas para que votara por quien desea que sea el próximo gobernador de Chihuahua, el presidente municipal de Juárez, el síndico municipal y los diputados y regidores. 

Para poder ejercer su voto, la rarámuri pidió el apoyo de su hija, a quien los funcionarios de casilla le dieron acceso para que la apoyara, y luego ellos mismos la guiaron para que colocara cada papeleta en la urna correspondiente, según el color.

La originaria de Norogachi, municipio de Guachochi, Chihuahua, dijo que tiene “muchos años” viviendo en Ciudad Juárez, y aseguró que siempre acude a votar para poder decidir quienes serán sus próximos gobernantes, por lo que le pidió a los juarenses que ejerzan también su derecho.

Ambas, protegidas con cubrebocas, mostraron su dedo pulgar, para mostrar emocionadas que votaron.

Otros habitantes de su comunidad acudieron igualmente a emitir su sufragio, hasta la escuela secundaria, en donde los juarenses que apoyan en estas elecciones se encargaron de mantener la sana distancia y limpiar con espray desinfectar la casilla de votación cada vez que salía una persona.