Juárez

Mujer mató a su pareja por celos

La acusada lo habría apuñalado 67 veces por una infidelidad

Blanca Carmona/
El Diario
martes, 12 marzo 2019 | 06:00

Lo único que quiero es no estar batallando y declararme culpable”, expresó Juana Nava Matías luego de que fue vinculada a proceso penal como presunta responsable de haber asesinado a su pareja sentimental y luego de que un juez autorizó cuatro meses para que el Ministerio Público (MP) y su abogado defensor recaben más pruebas.

La defensa legal de Nava intentó acreditar que la mujer asesinó a Alejandro Galván Silva porque él había amenazado con matar a la familia de ella si dejaba de trabajar.

Pero el juez de Control, Antonio Coss Araujo, determinó que esa teoría de la defensa hasta ese momento no está probada. Lo que sí se acreditó, consideró, fue que ella cometió el homicidio por celos.

El juzgador dijo que a través de sus propios sentidos observó que Juana Nava está sufriendo por las infidelidades cometidas por la víctima. También valoró las palabras de la indiciada en el sentido de que ella le había advertido a Galván que no iba a aceptar un engaño, le pidió que no le fallara porque no sabía perdonar y le iba a cortar el miembro viril. 

Ayer Coss Araujo indicó que el hecho de que Nava le propinó a la víctima una puñalada en los genitales revela que se trata de un asesinato por un sentimiento odio hacia Galván después de que lo amó.

“Observé el sufrimiento que expresaba la sujeto activo cuando hablaba de las  dos infidelidades que nos relató de su pareja hacia ella. Empezó a llorar e incluso le era difícil relatar dicha circunstancia, lo que me hace suponer que lo que motivó privarlo de la vida fue precisamente que le había sido infiel, es decir, el sufrimiento que ella sintió, en el entendido de que su pareja le había sido infiel lo cual explicó al decir también ante el MP que si bien lo amaba, después lo odiaba”, indicó el juez en la audiencia realizada ayer en la tercera sala de la Ciudad Judicial. 

El crimen sucedió el pasado 3 de marzo entre las 00:00 y las 02:00 horas en el interior de una casa ubicada en la calle Leona Vicario número 390 casi cruce con Pitahaya de la colonia Manuel Valdez. 

La víctima recibió 67 cuchilladas y la causa de muerte fue un shock hipovolémico consecutivo a una laceración pulmonar. Después del crimen, presuntamente Juana Nava aseó el cuerpo, le puso ropa limpia, lo tapó con una cobija y se acostó a dormir con él durante varias horas porque quería pensar por qué la había engañado, de acuerdo con su propia declaración.

Nava Matías rindió declaración ante el MP y ante el juez de Control Coss Araujo, ayer el resolutor dijo que ambos testimonios tienen valor pues se tomaron con los requisitos de ley y de estos se puede extraer que hubo una premeditación por parte de Juana Nava de 49 años de edad para cometer el crimen de su pareja de 27 años, pues antes de irse a dormir colocó un cuchillo debajo de la almohada.

Además, señaló, la mujer actuó con ventaja debido a que al momento de atacar a Alejandro Galván él se encontraba acostado,  muy borracho;  en la vivienda sólo se recuperó el cuchillo presuntamente usado por Juana, es decir, él estaba desarmado. 

Al formular cargos legales la agente del MP a cargo del caso también señaló que Juan Nava actuó con saña pues le propinó 67 cuchilladas a la víctima, 17 en el lado derecho del tórax y 22 del lado izquierdo, siete en un muslo, una en el miembro viril y dos en la región dorsal. 

Ayer el abogado defensor indicó que no hubo saña por parte de Juana pues la víctima murió al desangrarse por una laceración pulmonar, es decir, una de las primeras puñaladas le quitó la vida mientras que la fiscal aseguró que la detenida aumentó de forma deliberada el dolor a la víctima. 

Al resolver el juez le dio la razón al abogado público penal que representó a Juana, pero dio por acreditadas las otras dos agravantes: la ventaja y premeditación. 

Finalmente el juez accedió a autorizar cuatro meses para la investigación complementaria, tiempo en que tanto el MP como la defensa pueden reunir pruebas que les beneficien, fue en ese momento que Juana expresó que no quería batallar sólo declararse culpable. Expresión que indignó a la hermana de la víctima, “lo dice como si nada”, apuntó la mujer para luego romper en llanto. 


[email protected]