Juárez

Migrantes se ponen la bata

Luego de dejar su país y no poder ejercer, seis cubanos médicos y enfermeros participan en el hotel filtro para cuidar de los suyos

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
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Hérika Martínez Prado
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martes, 19 mayo 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— “Cuando me puse la bata me dio mucha emoción, es para lo que yo estudié y ese es mi deber. Y estamos aquí para lo que haga falta”, narró la doctora cubana con especialidad en Terapia Intensiva, Aliucka Balmaceda Rodríguez, tocándose a la altura del pecho la bata blanca con la que actualmente apoya a otros migrantes durante la contingencia de salud por Covid-19.

Con más de un año de vivir en Ciudad Juárez, sin poder ejercer sus profesiones, ella y Ariel Torres forman parte del equipo médico integrado por seis doctores y enfermeros de origen cubano que se encargan de la salud de los migrantes de diversas nacionalidades en el hotel filtro; un proyecto coordinado por organizaciones locales e internacionales y los tres niveles de Gobierno. 

Se trata de un espacio con capacidad para 108 personas migrantes, recién llegadas a la ciudad o que han tenido que salir de sus viviendas por no poder pagar la renta debido a la pandemia, explicó Alex Rigol, coordinador local de la Organización Internacional para las Migraciones de Naciones Unidas (OIM-ONU).

El proyecto, destacó el activista, será replicado en otras fronteras del país como Tijuana y Mexicali, como “modelo de referencia de recuperación que permite salir adelante. Con el reto de juntar esfuerzos para reducir la posibilidad de contagio de coronavirus entre toda la población. Y además de sumar a las mismas personas migrantes”.

Tras una evaluación de las autoridades de Salud, seis cubanos que formaron parte del éxodo hacia Estados Unidos –que comenzó en octubre de 2018–, y que ya vivían en Ciudad Juárez, se pusieron su bata para volver a ejercer su profesión y apoyar a otros migrantes.

Migrantes ayudando a migrantes

Aliucka tiene 30 años, en 2013 se graduó de Medicina con un diplomado en Terapia Intensiva, y hasta principios del año pasado trabajaba en un hospital de la provincia de Santo Espíritu, donde su esposo trabajaba como chef de comida internacional, hasta que ambos decidieron huir de la isla “por problemas políticos y económicos”.

Como más de 12 mil cubanos, según estimaciones de las autoridades locales, ellos eligieron Ciudad Juárez para ir en busca del llamado “sueño americano”, pero luego de cruzar la frontera fueron retornados por el Gobierno de Donald Trump bajo el programa “Permanecer en México” o “Quédate en México” de los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), para que esperaran aquí su proceso de asilo político en Estados Unidos, lo que los hizo decidir quedarse a vivir en Juárez.

“Abandonamos el proceso MPP, porque vimos muchos casos en los que los asilos fueron negados, a personas que tenían mucha evidencia para solicitar el asilo y se los negaron, incluso con su abogado. Entonces dije, ‘aquí en México puedo ejercer mi profesión, en Estados Unidos no y pues aquí me voy a quedar’. Estoy viviendo ya aquí en Ciudad Juárez con mi esposo”, narró la doctora cubana.

Su esposo no ha podido ejercer su carrera, por lo que reparte hamburguesas en el Centro de la ciudad, pero ambos sueñan con hacer su vida en Juárez, y trabajar en lo que son especialistas.

“Ya se me venció el seguro (permiso) que me dieron en Migración, es difícil buscar comidas, salir, es difícil estar en aislamiento, hay que estar en aislamiento. Y recibimos la noticia de que iban a contratar médicos, que hacen falta médicos, y entonces me alisté aquí a trabajar. Poder ejercer es la idea, pero bueno, hay que primero ir dando pasos poco a poco”, comentó Aliucka.

Emocionada de volverse a poner una bata médica, la cubana destacó que el que los migrantes sean atendidos por otros migrantes les genera más confianza, y cuando se trata de cubanos y son atendidos por doctores cubanos, los hace sentir como en casa.

Ciudad Juárez ‘es una gran opción’ 

“Estar aquí me ha recordado por qué estudié lo que estudié... a mí siempre me ha gustado lo que es la medicina, la enfermería me gusta mucho. Soy enfermero y salí de Cuba para ir a Estados Unidos, pero yo ya me voy a quedar aquí, en Juárez”, destacó Ariel Torres, de 35 años, quien desde hace un año y tres meses vive en esta frontera.

Portando también un cubrebocas y una careta, destacó que durante 12 años trabajó como enfermero en Cuba, hasta que llegó a esta frontera, donde ha trabajado en diversas cosas, como en un negocio de boliche, en la cocina, y en el proyecto de remodelación de la avenida Juárez, en la construcción.

“Nunca me han dejado trabajar, ya que tengo CURP, tengo permiso (para trabajar), pero nunca me han dejado trabajar, ejercer aquí en la salud”, lamentó luego de atender a uno de los 15 migrantes que han llegado al hotel.

Pero formar parte del hotel filtro, ubicado en el hotel Flamingo, en la avenida Paseo Triunfo de la República, es para él “una oportunidad. “Ésta es una gran opción, una buenísima… me da una buena oportunidad para ayudar a los míos, para ayudar a mi gente, porque soy migrante, ya llevo un año y tres meses siendo migrante y sé lo que se siente no tener un apoyo ni una mano en quien apoyarse, en quien compartir una duda, compartir, tener un apoyo en quien sostenerse para salir adelante”, narró.

Ariel salió de La Habana el 17 de marzo de 2019, y también fue retornado por el Gobierno de Estados Unidos, por lo que actualmente vive en una casa de renta en Ciudad Juárez.

“Todavía estoy en proceso de asilo para Estados Unidos, ya he tenido tres cortes, pero creo que me quedo aquí. Aquí mero. La siguiente cita la tenía para el 27 del mes pasado, pero me la programaron para el 17 de agosto por el cierre del coronavirus”, contó tras tomar la decisión de quedarse a vivir en esta frontera, donde espera que pase pronto la pandemia al igual que en Cuba, donde su familia está muy preocupada por él.

El proceso

El equipo cubano de Salud es coordinado por la doctora Leticia Chavarría, quien explicó que al ingresar al hotel los migrantes primero pasan por un proceso de sanitización, que consiste en el lavado de manos y la colocación de un cubrebocas. 

Después pasan a un módulo de salud, donde se les hace un diagnóstico integral, se les aplica un cuestionario con preguntas claves para detectar si son sospechosos de Covid o si han estado en contacto con gente positiva al coronavirus. 

Se les hace también una exploración, donde se les toma la temperatura, los niveles de oxígeno, de glucosa, o si son hipertensos, se les checa la presión arterial.

Si son sospechosos de Covid son aislados en un área especial y se avisa a las autoridades de Salud. Y de necesitarlo serán trasladados a un hospital.

En el hotel “las personas van a tener un seguimiento diario de dos veces al día, con un registro, para tomar las medidas necesarias inmediatamente en caso de detectar un sospechoso de coronavirus”, de acuerdo con Chavarría, quien destacó a la población que el hotel es un esfuerzo por el bien de todos, tanto de los migrantes como de la población en general.

Coordinado por una migrante

Rosa Mani Arias, directora del área de Desarrollo y Asistencia Social de la Organización Mundial Para la Paz (OMPP), es trabajadora social, la encargada de la coordinación del Hotel Filtro y también es migrante.

Los hijos de la originaria de Puebla viven en Chicago, lo que la hizo hace cuatro años buscar la reunificación familiar e ingresar a Estados Unidos, por lo que fue deportada por esta frontera, donde fue apoyada por organizaciones y grupos de fe, recordó.

“Cuando se me ocurre regresarme a Puebla, la vida me recuerda que aquí en Juárez hay mucha necesidad en el tema de la población en movilidad, me regreso y pues el día de hoy estoy aquí atendiendo a mi misma población, yo entiendo lo que ellos pasan, yo entiendo lo que ellos atraviesan, puedo entender a alguien que busca la reunificación familiar, lo que están atravesando. A mí también me tocó estar en sus zapatos y ser parte de esta población migrante”, destacó.

Rosa estuvo en una “hielera”, como les llaman a los centros de detención en Estados Unidos debido a sus bajas temperaturas. También estuvo en el Condado de El Paso, por lo que ahora se siente orgullosa de apoyar a otros migrantes las 24 horas, ya que vivirá en el hotel mientras dure la pandemia. 

“Hay ciudades que marcan tu vida, para mí Ciudad Juárez me ha dado vida, sé que aquí hay mucha esperanza; Sé que hay peligros, pero también sé que habemos personas que estamos ahí para poder brindar un momento de paz y una mano en esta situación tan difícil”, aseguró. 

El hotel filtro destaca el liderazgo de la sociedad civil, tanto en Ciudad Juárez como de El Paso, Texas, respaldado por los tres niveles de gobierno, con el fin de mitigar los riesgos y superar los retos que representan situaciones de contingencia como es en este caso el Covid, destacó Rigol.

Es liderado por la OMPP, acompañada de la organización Pita y los Girasoles, Clinic, Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA), y organizaciones de El Paso, como Seguimos Adelante, Abara, la Cruz Roja Mexicana, líderes de la comunidad e Iniciativa Juárez. 

Entre los actores internacionales que respaldan el proyecto del hotel filtro están la OMPP, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y el Comité Internacional de Rescate (IRC). 

El coordinador de la OIM en Juárez explicó que hay dos flujos migratorios para los que está abierto el hotel. Uno lo forman “los que vienen entrando a la ciudad, que de estos tenemos pocos datos, pero sí sabemos que podría estar alrededor de entre 30 y 40 (personas) el día, entre sur y norte”.

Y el otro flujo migratorio, que se estima que está integrado por miles, pero no existe una cifra oficial, son “las personas que ya viven en Ciudad Juárez, y que están perdiendo el empleo o la capacidad de pagar vivienda”.

Además del hotel, desde principios de abril existe un albergue filtro, y ambos esfuerzos buscan evitar un brote de Covid-19 entre uno de los grupos más vulnerables, que son los migrantes adoptados por Juárez.