Juárez

‘Mi familia no quiere que trabaje aquí’

Mientras familiares esperan afuera, trabajadores del panteón son los únicos encargados de los entierros en el área Covid

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez
Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez
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Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez
Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

lunes, 18 mayo 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— “Mi familia no quiere –que trabaje aquí–… mi niña va a cumplir dos años”, confiesa Gabriel dentro de un overol blanco, guantes, botas, cubrebocas y un pasamontañas, mientras entierra a una mujer víctima del nuevo coronavirus en el área Covid del panteón municipal San Rafael. 

Desde el fin de semana, en medio del caliente desierto, a las afueras de Ciudad Juárez, Gabriel García, de 36 años; Daniel Salas, de 42, y Roberto Salazar, de 18 años, se encargan de depositar en las fosas de dos metros de profundidad los ataúdes envueltos en plástico de las víctimas de Covid-19, para luego llenarlas de tierra, cemento y finalmente vestirlas de flores… cuando les llevan flores.

Con el fin de prevenir la propagación del virus, los trabajadores del panteón son los únicos encargados de los entierros en el área Covid, hasta donde llegan las carrozas de las funerarias, mientras las familias esperan afuera. 

Tras la indicación de las autoridades municipales, el viernes los trabajadores comenzaron a cavar las fosas en el extremo sur del cementerio, una de las últimas áreas disponibles para entierros en dicho camposanto.

La primera víctima, una mujer, fue enterrada el sábado. Ayer las flores rosas, rojas, azules y amarillas todavía permanecían frescas, pese a los más de 30 grados centígrados que se vivían a medio día. 

Ayer, cuatro mujeres más de entre 41 y 57 años fueron enterradas en el área Covid, en un tiempo aproximado de dos horas. Dos llegaron en la misma carroza, pero no eran familiares. Otra más tuvo que esperar su turno para ser sepultada por los tres hombres de blanco que eran apoyados por los trabajadores de las funerarias a descender los ataúdes. 

“Son puras mujeres… ahorita vienen cuatro más”, lamentó al observar la primera tumba Gabriel, quien desde hace tres años trabaja en el panteón y desde hace cinco labora para el Municipio de Juárez. 

“Nos había tocado enterrar –solos– cuando llegan de asilos de ancianos, que vienen solos en la carroza, ya nosotros los bajamos, nosotros les ponemos las flores. Y también hemos trabajado en la Fosa Común”, narró el hombre entre los montones de arena que ayer continuaba haciendo para las próximas víctimas.

Él es padre de una niña que va a cumplir dos años, lo que lo motiva más a tomar todas las medidas de prevención posibles.

“Llego y me quito todo, luego, luego a bañarme y a lavarme con cloro… De hecho traemos otro cambio de ropa, de la casa llegamos aquí y nos ponemos la ropa que traemos para trabajar aquí y el overol, ahorita acabamos y el overol es desechable, se desecha, y ya nos cambiamos la ropa, nos cambiamos aquí y nos ponemos la otra ropa para llegar –a la casa–. Aunque dicen que ya no hay riesgo, porque están desinfectados”, relató.

“Yo digo que se corre más riesgo con la familia… aquí nada más entra la carroza y nosotros sanitizamos todo, tanto el vehículo como el ataúd. El cuerpo viene en una bolsa y luego la caja viene emplayada –envuelta en plástico–” explicó el joven padre, quien además busca reforzar su sistema inmunológico con vitamínicos. 

La primera víctima de ayer, y segunda del área Covid en el panteón desde donde se observa el Umbral del Milenio, como es llamada la puerta de Ciudad Juárez, fue una mujer de 45 años. 

Apenas minutos después de terminar de sepultarla, arribaron dos carrozas más, una con dos mujeres y otra con una más.

Aunque se asegura que ya no existe riesgo de contagio, mientras que las fosas comunes miden entre 1.60 y 1.70 metros de profundidad, las del área Covid tienen más de 2 metros, ya que después de meter el ataúd, se les cubre una parte de tierra, luego una plancha de cemento, después nuevamente tierra y finalmente las flores que envían los familiares y amigos. 

“Ahorita ya el de aquí fue con la familia a llevarle una foto cómo quedó y todo para que la familia se vaya contenta, que ya vean cómo quedó y que vean que realmente las flores están puestas. Y ya que reabran el panteón para visitas ya van a poder venir a visitarlos, les dice dónde está su tumba, dónde quedó”, dijo sobre la primera mujer enterrada.

En los entierros por otras causas de muerte en el panteón municipal San Rafael se permite la entrada sólo a la carroza y un máximo de 15 personas, mientras que en los panteones particulares sólo pueden despedir hasta 20 personas a las víctimas de Covid-19.

“No puede entrar tanta gente, porque estaba pasando –en entierros que no eran por Covid– que llegaba gente y traían música y se ponían a tomar y se quedaba la familia, se sepultaba al de enseguida y también la familia se quedaba y pues ya se iba haciendo aglomeración”, comentó para quien una de las cosas más difíciles es el calor que genera el equipo de protección.

Entre el contraste con los muñecos de peluche, un castillo de princesas, y los adornos que fueron colocados en las tumbas más cercanas, la segunda y la tercera víctimas que llegaron ayer a la nueva área del camposanto no llevaban flores, por lo que sólo se les colocó una cruz blanca.

La última víctima de ayer, en febrero había celebrado su cumpleaños número 41, “otra mujer”, lamentaron los trabajadores, quienes aseguraron buscan darle un adiós digno a cada cuerpo que no puede ser despedido por sus familiares y amigos mientras es enterrado.

Después de colocar cada arreglo floral y cada cruz sobre las tumbas, Gabriel, Daniel y Roberto se sanitizan nuevamente entre ellos, como cada vez que entierran un cuerpo, para seguir trabajando en otra área del panteón y replicar hoy nuevamente el trabajo en el área Covid.

Hasta ayer, 17 de mayo, según las cifras oficiales dadas a conocer por el director médico en la Zona Norte del estado de Chihuahua, Arturo Valenzuela Zorrilla, se tenían registrados 640 contagios de Covid-19 en Ciudad Juárez, 158 muertos y 17 personas recuperadas.

hmartinez@redaccion.diario.com.mx