Llegan mexicanos alentados por los que ya cruzaron

Mayoría de los que arriban ahora son connacionales, afirma Coespo

Hérika Martínez Prado/
El Diario
miércoles, 21 agosto 2019 | 06:00
|

Ante el rumor de que “Ciudad Juárez es una frontera abierta para los mexicanos”, familias de connacionales que huyen de la violencia en sus lugares de origen arriban todos los días a esta frontera para intentar cruzar a Estados Unidos.

Mientras que hasta hace unas semanas, el 80 por ciento de los migrantes que se registraban ante el Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo) para esperar su turno de ser llamados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) eran de origen cubano, la mayoría de los que llegan actualmente son mexicanos, destacó su coordinador general, Enrique Valenzuela.

Ayer, al menos unas 30 personas de Zacatecas, Michoacán y Durango permanecieron en los alrededores del puente internacional Paso del Norte- Santa Fe, intentando ser aceptados por los agentes de CBP.

“Gloria” y “Juan”, como pidieron ser identificados, llegaron el lunes en la tarde desde Michoacán con sus tres hijos de dos, cuatro y 11 años de edad, por lo que hasta ayer pudieron recibir los registros 18 mil 476 al 18 mil 840.

“Apenas van en el 12 mil 259, por eso estamos aquí a ver si cruzamos”, dijo Gloria, cuya familia durmió la primera noche en un hotel de la ciudad y ayer esperaban espacio en algún albergue.

“Yo cortaba leña y me pedían que les diera el dinero, a un muchacho bien tranquilo lo mataron”, argumentó “Juan”, sobre su decisión de migrar de su lugar de origen hasta Juárez, por donde conocidos cruzaron hace dos semanas y ya están en Estados Unidos, aseguraron.

Junto a ellos esperaban “Sofia” y “Javier”, con sus tres hijos de cuatro, 10 y 13 años de edad, quienes después de permanecer seis días en un albergue ubicado al sur de la ciudad, decidieron dormir desde la noche del lunes frente a la Presidencia Municipal de Juárez.

Sentados sobre cobijas que tendieron en el exterior del Centro de Atención Integral para Migrantes (CAIM), la pareja proveniente de un rancho de Durango narró que en salieron de su lugar de origen debido a la violencia ya que el sitio ha sido utilizado por los grupos delictivos como tiradero de cadáveres.

También argumentaron que muchos jóvenes desaparecen y debido a que unos conocidos cruzaron hace días por el puente de la avenida Juárez, en su rancho se corrió el rumor de que Ciudad Juárez es una frontera abierta para los mexicanos, y después de ellos que llegaron el miércoles de la semana pasada, hace dos días arribaron a la ciudad otras familias el mismo lugar, quienes también durmieron en la calle.

Según datos de Coespo, hasta el 18 de agosto sumaban más de 18 mil 500 migrantes registrados desde octubre para esperar su turno de cruzar la frontera, de los cuales la lista de ingresados por la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) iba en el 12 mil 259, con un tiempo promedio de espera de hasta seis meses para cruzar a Estados Unidos de manera legal.

Con la esperanza de cruzar antes, ya que llegaron a la ciudad sin saber que había más de 6 mil números en espera, los  migrantes mexicanos permanecen en las jardineras del CAIM durante el día, donde algunas veces se lavan la cara, las manos, parte del cuerpo y enjuagan su ropa para después colgarla bajo el sol.