Juárez

Les dan admisión especial en EU

Entran 42 mujeres migrantes trans que vivían en el albergue Casa de Colores de Ciudad Juárez

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez / Algunas de ellas cruzan hacia El Paso

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 13 mayo 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Gracias al programa Parole, un tipo de admisión especial por razones humanitarias, el gobierno de Joe Biden le permitió el acceso a Estados Unidos a las 42 mujeres migrantes trans que vivían en el albergue Casa de Colores de Ciudad Juárez. 

Después de permanecer hasta por más de un año en esta frontera, las migrantes trans de origen centroamericano fueron recibidas por los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), entre el 19 de abril y el 12 de mayo, a través de los cruces internacionales de Ciudad Juárez y Tijuana. 

“Es un apoyo por razones humanitarias, a través de Parole”, explicó Susana Coreas, una salvadoreña de 40 años de edad, fundadora del albergue Casa de Colores, el cual cerró sus puertas ayer en el antiguo hotel Omare, ubicado en la calle Ramón Corona, en el Centro de la ciudad, después de albergar por meses a las más de 40 migrantes trans. 

Todas llegaron hasta esta frontera con la esperanza de ingresar a Estados Unidos para lograr una mejor vida lejos de la violencia, la pobreza y la discriminación de la que huyeron, principalmente de El Salvador. 

Coreas narró que se quedaron “atrapadas” en Ciudad Juárez durante meses, debido a que fueron engañadas por una activista, quien a su llegada les aseguró que por ser trans no podían acceder al programa de retorno “Quédate en México”, de los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), mediante el cual esperarían en México su proceso de asilo político en el vecino país. Y cuando se dieron cuenta de que la información era errónea ya estaba cerrada la frontera. 

Susana llegó a Juárez en febrero de 2020 como parte de un grupo de 22 migrantes trans salvadoreñas, quienes se fueron separando y después de pasar por varios albergues de la ciudad, en septiembre del año pasado las 10 que continuaban juntas se quedaron en la calle, por lo cual las dueñas del hotel Omare les prestaron el edificio para que pudieran vivir. 

Ella es bilingüe e ingeniería industrial, pero decidió salir de El Salvador, para ir con su hijo de 16 años, quien es residente estadounidense y siempre había vivido con ella, hasta que el 12 de enero del año pasado se separaron para que él pudiera ingresar a Estados Unidos por un puerto oficial y ella buscara el asilo político. 

Después de un mes de viajar hasta Juárez y de esperar aquí meses más, finalmente gracias al programa Parole, del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, y con el asesoramiento de una organización de abogados estadounidenses, Susana y el resto de las migrantes trans lograron cruzar la frontera. 

“Yo ya estoy en El Paso”, dijo emocionada la salvadoreña quien explicó que 25 de las ingresaron al vecino país a través de Juárez y 17 más viajaron a Tijuana, por donde fueron recibidas por el gobierno de Biden. 

Danna, originaria de El Salvador, llegó en marzo de 2020 a Ciudad Juárez, en donde esperó hasta el pasado 28 de abril, cuando ingresó a El Paso a través del puente internacional Paso del Norte-Sante Fe, para poder llegar hasta Boston. 

Llenas de nostalgia, debido a la tristeza que les provocó la separación y la felicidad de estar más cerca de lograr el llamado “sueño americano”, las migrantes se despidieron de sus compañeras, entre sonrisas y abrazos, cada vez que fue su turno de cruzar, hasta cerrar la Casa de Colores.