Juárez

Lactancia materna, aún censurada

Sociedad no ha normalizado la práctica de amamantar en público

Alejandra Gómez
El Diario de Juárez

domingo, 01 agosto 2021 | 12:34

Cortesía: José Luis González

Ciudad Juárez.- Sin importar la temperatura del día y con el único objetivo de evadir la mirada de personas curiosas, las mujeres tienden a amamantar a sus hijos bajo el resguardo de una manta e incluso suspenden la lactancia antes del tiempo recomendado porque, a pesar de ser una práctica natural, la sociedad no ha normalizado que una mujer alimente con sus senos en público.

“Proteger la lactancia materna: una responsabilidad compartida”, es el lema con el que hoy arranca la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la cual busca combatir los prejuicios y la ignorancia en torno a la importancia de proteger los derechos de las mujeres lactantes y, sobre todo, el de sus hijos: cualquier persona representa un agente de cambio.

Cada año, desde la década de los 90, del 1 al 7 de agosto se conmemora mundialmente la lactancia materna con el fin de fomentar su práctica y, en consecuencia, mejorar la nutrición infantil porque, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas (Unicef), uno de cada dos bebés recién nacidos no son amamantados durante sus primeros minutos de vida.

Privar a un bebé de ser alimentado con leche materna desde la primera media hora de nacido hasta los seis meses –período recomendado por la Organización Mundial de la Salud– puede impactar de manera negativa tanto en su sistema inmunológico como psicoemocional, sostienen especialistas; por ello, no se recomienda sustituir la lactancia por un sucedáneo, es decir, leche de fórmula.

La leche materna disminuye el riesgo de mortalidad de los recién nacidos porque les brinda los nutrientes y anticuerpos necesarios para fortalecer su sistema inmunológico; además, el contacto directo con la piel de la madre refuerza el vínculo afectivo entre ambos e incluso le permite a la mujer recuperarse rápidamente de las dolencias provocadas por el parto, explica la doctora y asesora de lactancia Karla del Bosque Rodríguez.

Sin embargo, una de las principales barreras para que madre e hijo se beneficien de la lactancia materna se registra cuando el establecimiento médico en que se realizó el parto no promueve su práctica, lo cual contradice lo dispuesto por la Norma Oficial Mexicana 007, que establece los criterios para la “Atención a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido”.

Entre sus indicaciones se encuentra el alojamiento conjunto de madre e hijo y la alimentación exclusiva del seno materno o leche humana en caso de que por alguna indicación médica la madre no pueda amamantar. La NOM 007 subraya: “Se debe promover la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de la persona recién nacida y promover continuarla de manera complementaria hasta el segundo año de vida”.

Además, prohíbe la promoción de fórmulas lactantes o alimentos que sustituyan la leche materna e indica que únicamente serán administradas a menores de seis meses bajo prescripción médica, por ello los establecimientos médicos están obligados a ofrecer las condiciones para que las madres practiquen la lactancia materna exclusiva e incluso de informar a las mujeres embarazadas de su beneficio o, detrimento, de las consecuencias de no practicarla.

La NOM 007 entró en vigor en 1995 luego de investigaciones científicas realizadas tanto a nivel nacional e internacional en las que se demostraron los beneficios de la lactancia materna, pero también en respuesta al http://www.ihan.es/docs/oms/codigopaho.pdf Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna establecido por la Asamblea Mundial de la Salud a principios de la década de los ochenta, el cual protege a la leche materna como mejor alimento del recién nacido.

Sin embargo, normalizar la lactancia materna es un reto que las madres enfrentan a diario. Un desafío que mujeres como Ana María Mitre, de 28 años, se propuso desde que dio a luz a su primer hijo hace seis años. Entonces ella era estudiante y debía extraerse leche para que se alimentara su bebé en su ausencia, incluso aprovechaba los momentos libres entre clases para ir a su casa a amamantarlo y luego regresar.

A su primer hijo lo amamantó por tres años y durante el proceso el único obstáculo a superar fue el prejuicio de las personas: “a partir del primer año la gente comenzó a vernos raro, como diciendo ‘está muy grande, ya no le sirve’, pero comencé a buscar información para defender mi lactancia y demostrar que la leche era importante para mi bebé”, cuenta Ana, quien después tuvo un hijo al que amamantó por dos años y, actualmente, tiene un bebé de dos meses.

Derrocar el estigma en torno a la lactancia materna e informar a las madres y a la sociedad en general sobre la importancia de practicarla es el objetivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna y por lo que el próximo sábado 7 de agosto se llevará a cabo “La gran tetada sin fronteras” en la que participarán de manera virtual madres e hijos de Ciudad Juárez, El Paso y Nuevo México.

“Este tipo de eventos son importantes porque necesitamos que las mamás se sientan seguras y confiadas, pero también para que la gente que está a su alrededor en lugar de criticar o hacer mala cara celebre a las madres que hacen el gran esfuerzo de amamantar a su bebé. La lactancia es un esfuerzo de 24 horas y necesitamos decirles que estamos aquí para apoyarlas, hasta lograr ver a más mamás alimentando en las calles”, dice la doctora Del Bosque Rodríguez.

Las mujeres lactantes que deseen participar en el evento deberán registrarse en el siguiente enlace http://bit.ly/3a60ybc y formar parte de una serie de pláticas que tendrán lugar a partir de las 9:30, además del conteo de un minuto amamantando a sus hijos exactamente a las 10:30. Y quienes deseen ver la transmisión podrán hacerlo en vivo en la página de Facebook “La gran tetada Ciudad Juárez”.

“Hay mamás que sienten presión social y batallan para alimentar a sus bebés por tener miedo a lo que la gente les puede decir. Hemos visto casos en que les faltan al respeto o les piden que se retiren de un lugar. Alimentar a un bebé es la cosa más natural y más necesaria que existe. No tendríamos por qué ver los pechos con otros ojos, están para alimentar”, señala la doctora Del Bosque Rodríguez para explicar uno de los objetivos del evento.

Otra de las participantes será Brenda Castañeda, de 33 años, quien actualmente amamanta a su hija de 3 años y ha tenido que enfrentar en más de una ocasión la misma interrogante: “¿Hasta cuándo le vas a dar pecho?”. Sin embargo, a pesar de los cuestionamientos se ha mantenido firme en la alimentación de su hija –que a partir de los seis meses comenzó a acompañar con sólidos y otros líquidos– porque está consciente de que la decisión es sólo suya.

Una de las formas en que este municipio promueve la lactancia materna es el Banco de Leche Humana creado en el 2015 en respuesta a recomendaciones internacionales con el objetivo de alimentar a bebés prematuros o recién nacidos que por alguna indicación médica no pueden ser amamantados por su madre, explica Mitzi García, coordinadora de la clínica de Lactancia Materna de la Jurisdicción Sanitaria II de la Secretaría de Salud.

Además, el Hospital de la Mujer ha sido certificado como un “Hospital amigo del niño y de la niña” por lo que defiende la atención amigable a la mujer en trabajo de parto y lactancia, promueve la lactancia materna por medio de la alimentación del bebé durante sus primeros 30 minutos de vida y que mamá y bebé no sean separados –si la condición médica lo permite– para que estén piel con piel.

Lo anterior porque la lactancia materna beneficia tanto al recién nacido como a su madre: protege al bebé de enfermedades tan simples como un resfrío, hasta problemas más graves como la leucemia. “La leche de la mamá es un tejido vivo. Esto quiere decir que cada día, cada hora, la leche está en constante medicación conforme a las necesidades que aparece en la saliva del bebé”, señala Mitzi García.

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