Juárez

La buscaron 11 meses; estaba sepultada en un patio

El reciente hallazgo de su cadáver ayudó a detener a quien presuntamente la asesinó

Staff
El Diario de Juárez

martes, 29 octubre 2019 | 14:13

Juárez.- Adriana Joanna Mejía Salinas tenía 30 años cuando salió de su vivienda en la calle Parajes de Oriente, era lunes 12 de noviembre del 2018.

Desde entonces familiares habían emprendido su búsqueda sin lograr durante dar con su paradero.

Durante las fechas en las que Adriana desapareció, otras tres mujeres fueron reportadas como extraviadas: María Elena Velázquez Luna, de 16 años, Brenda Figueroa Cruz, de 22 años, y Claudia Elizabeth González Estrada, de 27 años.

Las cuatro pesquisas fueron compartidas el mismo día – el 27 de noviembre– por la Fiscalía Especializada de la mujer, que se hizo cargo de las investigaciones.

A casi un año, la búsqueda de Adriana no arrojó resultados, sino hasta el pasado 26 de octubre cuando, siguiendo una pista elementos de la Unidad de Ausentes y Homicidio de Mujeres por Razones de Género, realizaron excavaciones en el patio de una vivienda ubicada en la calle Ceiba, de la colonia Tierra Nueva, etapa I.

Ahí, se localizó el cadáver de Adriana que fue enviado al Servicio Médico Forense donde fue sometido a diversos.

La periciales determinaron que la mujer falleció entre el día 12 y 30 de noviembre del año pasado. También se reunieron elementos que indicaban la identidad de uno de sus presuntos homicidas: Jesús David M.O. de 26 años.

El hombre, cuyo rostro fue compartido por las autoridades con un cintillo de censura cubriéndole los ojos, en atención a lo que marca la ley, fue detenido hace dos días y acusado de probable responsable del delito de homicidio calificado.

Los agentes que investigan el caso cuentan con elementos para suponer que Jesús David, acompañado de otro hombre con la víctima en el interior del domicilio ubicado en la calle Puerto Alicante, del fraccionamiento Parajes de Oriente la privaron de la vida. 

Los análisis forenses precisaron que la causa de muerte fue laceración del corazón con arma blanca derivado de las heridas que recibió en el pecho.

Después de asesinarla, los dos individuos trataron de deshacerse del cuerpo, depositándolo en el interior de un tambo de plástico para después sepultarla en el patio trasero de otro domicilio.