Inculcan en niños deseos de progresar

Futuros profesionistas se forman con amor en el albergue Centro Victoria

Abril Salgado/
El Diario
jueves, 16 mayo 2019 | 06:00

El abandono de sus padres y una vida de muchos tropiezos hasta encontrar el camino de Dios, llevaron a Joel Cortez a consolidar un espacio donde niños y adolescentes juarenses pueden formarse con valores, amor y aspiraciones de ser profesionistas, con un apoyo siempre incondicional. 

Se trata del Centro Victoria, situado en la colonia Felipe Ángeles, en el que actualmente viven 110 niños, niñas y adolescentes, desde uno hasta 24 años de edad, todos ellos provenientes de distintas situaciones como falta de solvencia económica, violencia o el mismo abandono familiar. 

Por cerca de 20 años este centro, que comenzó en un espacio de montaña, vio llegar primero a 10 adolescentes con muchas necesidades, luego 30, 50, 80 y hoy en día son más de 100 los que han encontrado en este espacio un hogar y una muy numerosa familia. 

“Nosotros vivíamos con mi papá, siempre fue alcohólico, golpeaba a mi mamá, sufríamos violencia, entonces hubo un tiempo en que mi mamá se cansó; yo tendría aproximadamente como tres años cuando nos dijo, ‘yo no aguanto y no quiero que se queden con él porque sé que no van a tener una buena vida. ¿Se van conmigo o se quieren quedar?’ No nos preguntó dos veces, agarramos nuestras cosas y nos fuimos”, narró Leonel García Carreón, beneficiado del centro.


Cambian la vida de niños en albergue

El centro está certificado para que menores puedan cursar el preescolar y la primaria

Pero las condiciones familiares no mejoraron, ya que se mudaron a casa de su abuela y eran muchos los que vivían bajo el mismo techo, por lo que su madre optó por mandar a tres de sus siete hijos al centro, y después se fue también Leo.

“Yo llegué desde los 10 años; tengo 20, la mitad de mi vida he estado en el centro y de siete hermanos, cuatro vivimos aquí, y empecé en quinto de primaria, cursé sexto, hice toda mi secundaria, mi prepa y ahorita estoy estudiando Odontología en ICB”, dijo.

Contó que desde ese ingreso su vida cambió totalmente, era un niño rebelde que no respetaba a su madre y ahí aprendió desde hacer quehaceres del hogar, hasta valores y convivencia con todos los niños y niñas. 

“He crecido como persona, académicamente he avanzado bastante, el pastor me ha apoyado, él siempre me ha impulsado y me ha dicho ‘si tú puedes ir por más, ve por más’”, mencionó.

Otro caso es el de César Hernández, quien a los 18 años de edad, también pudo experimentar un cambio positivo en su vida al recibir apoyo desde que tenía 10 años, ya que por cuestiones económicas su madre no podía mantenerlos a él y sus dos hermanos con lo necesario y optó por enviarlos al centro.

“Cuando era pequeño yo era muy tímido, no me gustaba socializar mucho y ahí está repleto de niños y ahí fui cambiando, me fui moldeando, mi carácter también y me di cuenta de que no soy el único en el mundo, todos tienen problemas. Me ha ayudado mucho la casa hogar, también en la escuela porque yo no quería estudiar”, platicó. 

Los entrevistados expusieron que jamás les ha faltado nada, ni siquiera en festividades como Navidad o Año Nuevo, y que por el contrario, el pastor Joel busca tanta ayuda para ellos que tres de los adolescentes del centro estudian en el Community College de El Paso, e incluso, como cualquier familia, han salido todos de vacaciones a Puebla, Veracruz y Creel. 

Además los menores pueden cursar el preescolar y la primaria en el mismo centro que logró una certificacion oficial para que los niños puedan estudiar ahí, y tienen varios talleres recreativos para escoger, desde tae kwon do, ballet, fotografía, pintura, y más, para mantenerse activos. 

Al mismo tiempo de una labor impresa con mucho amor, se le suma un gran esfuerzo por conseguir todo lo necesario para los 110 habitantes. 

Entre las necesidades constantes están los artículos de limpieza, higiene personal, ropa y comida, por lo que exhortaron a la comunidad a conocer este proyecto que ha cambiado la vida de muchos niños y niñas que tienen la esperanza de crecer y regresar al Centro Victoria para devolver parte de las muchas bendiciones que les fueron dadas. 

Si usted desea realizar un donativo al Centro Victoria, puede comunicarse a los teléfonos (656)684-36-77, (656)365-67-94 y (656)422-45-63, o bien, acudir directamente al 7843 de la calle Rocinante en la colonia Felipe Ángeles.  (Abril Salgado / El Diario)


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