Juárez
Expulsados bajo el Título 42

Incertidumbre sobre su futuro los agobia

Migrantes llegan a Ciudad Juárez con estrés, ansiedad, incertidumbre e incluso afectaciones físicas

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

viernes, 30 abril 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Después de viajar por semanas con la esperanza de lograr el asilo político en Estados Unidos y ser expulsados a México bajo el Título 42, migrantes llegan a Ciudad Juárez con estrés, ansiedad, incertidumbre e incluso afectaciones físicas, informó la psicóloga de la Casa del Migrante, Aracely Ibarra Segura. 

“Los migrantes que están ahorita de Título 42 tienen bastante incertidumbre por la situación en la que se encuentran, que no cuentan ni con una cita ni con una fecha ni con nada en específico que les pueda dar un camino hacia donde van a ir. Emocionalmente ahorita están con bastante estrés, muchísima ansiedad y cada uno lo manifiesta de diferentes maneras”, explicó. 

Algunos de ellos sufren dolores de cabeza, dolor de espalda, úlceras, urticarias, gastritis y diarreas a causa de las emociones que les provoca no tener certidumbre sobre su futuro.

Actualmente, la Casa del Migrante de Ciudad Juárez alberga a 196 personas, cinco de ellas registradas en los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), dos familias en espera de que Estados Unidos abra sus fronteras para solicitar el asilo político, y el resto de las personas fueron expulsadas por los gobiernos de Donald Trump y Joe Biden bajo el llamado Título 42, al ser consideradas un riesgo para la propagación del Covid-19 en su país. 

La psicóloga recordó que los migrantes retornados de Estados Unidos bajo el MPP vivieron emociones similares, pero a largo plazo.

“Al inicio decían: ‘bueno, tengo una cita’. Pero cuando empezaron a ir a sus primeras citas (ante la Corte de Inmigración de Estados Unidos) y les daban otra cita o cuando fueron pospuestas, inmediatamente entraron en la incertidumbre”, narró. 

Destacó también que quienes fueron expulsados bajo el Título 42 y se encuentran actualmente en el albergue católico salieron de sus países principalmente por cuestiones económicas, pero también por amenazas o delincuencia; sin embargo, la mayoría no tiene cómo comprobar dichos problemas a las autoridades de Estados Unidos, lo que dificultaría su proceso de asilo político. 

Emocionalmente, para ellos haber salido de su país fue difícil, y durante su recorrido hasta la frontera –el cual muchas veces tarda semanas– se enfrentan a distintas frustraciones, y luego al ser expulsados a México viven otra vez una gran frustración, sumada a la tristeza. 

“Todo su panorama se vuelve bastante complicado. Traen tanto la idea de que simplemente te presentas al puente con tu niño menor y ya te van a decir: bienvenido. Y cuando se dan cuenta de que esa no es la realidad, decae bastante su ánimo, y empiezan a buscar otros medios por los cuales cruzar, pero nunca visualizan quedarse en México”.

México, señaló, es simplemente un lugar de paso para los centroamericanos, porque quieren estar en Estados Unidos, incluso aunque solo puedan llegar sus hijos.

Al arribar al albergue, la psicóloga les realiza una entrevista inicial y posteriormente trabaja con ellos a través de sesiones individuales o grupales, aunque en Centroamérica no es común recibir el apoyo emocional, comentó. 

hmartinez@redaccion.diario.com.mx

Desde el 21 de marzo de 2020, el entonces presidente Donald Trump determinó que debido a la existencia de Covid-19 en México y Canadá, “existe un grave peligro de que se introduzca más Covid-19 en los Estados Unidos”, por lo que prohibió la introducción total o parcial de personas o bienes de México y Canadá.

Al comenzar su administración, Joe Biden continúo con el programa de expulsión y desde el 11 de marzo envía todos los días a Ciudad Juárez a más de 100 personas centroamericanas, por lo que desde entonces hasta ayer sumaban más de 5 mil migrantes recibidos en esta frontera en los últimos 50 días.