Imparten curso a niños contra las conductas autodestructivas

Los talleres son gratuitos y para impartirlos y tener una cobertura lo más amplia posible, dividieron la ciudad en ocho áreas

Luis Carlos Cano C./
El Diario
sábado, 30 noviembre 2019 | 06:00

Con talleres que se imparten en los sectores más vulnerables de la ciudad, el Centro Familiar para la Integración y Crecimiento (CFIC), busca que niños y jóvenes se desarrollen como personas íntegras que sean capaces de enfrentar las adversidades de manera positiva.

Incluso, con el fin de que puedan enfrentar conductas que los dañan, se les acaba de impartir el taller ‘Atención a Adolescentes con Conductas Autodestructivas’, actitudes de las que se hizo una investigación que se dará a conocer el próximo fin de semana, en el marco de la graduación de este curso, informó Rosa María Valadez Zermeño, tanatóloga y facilitadora de talleres del CFIC.

Valadez Zermeño explicó que el CFIC es una asociación civil que ofrece talleres en las partes más vulnerables de la ciudad, para ayudar a niños y adolescentes a superar situaciones que les afectan en su desarrollo, como el perder a un ser querido, problemas en su entorno, o el consumo de alcohol, tabaco o drogas.

Comentó que el taller más reciente que terminaron fue sobre resiliencia, impartido a alumnos en escuelas de diferentes zonas de la ciudad; uno de los métodos fue con el llamado castillos de arena, donde ellos se dan cuenta cuáles son sus duelos y perdidas, así como también que hacer para poderlas sanar y salir adelante, encontrar fortalezas para ellos y seguir en su actividad cotidiana.

La experta en tanatología dijo que a los niños se les dio un taller formando superhéroes, que consiste en hacerlos conscientes de las emociones y poderlas manejar, así como darse cuenta de sus fortalezas, que se manejan como superpoderes y que las utilicen para enfrentar cualquier adversidad, formando en ellos la semilla para que puedan enfrentar las adversidades de manera positiva.

Destacó que los talleres son gratuitos y para impartirlos y tener una cobertura lo más amplia posible, dividieron la ciudad en ocho áreas y en cada una se buscó la institución donde trabajar con los estudiantes de secundaria y preparatoria.