Juárez

Huevos de Pascua, un ingreso ante pandemia

Don Pedro los guarda todo el año para ofrecerlos en esta temporada

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Se dedica al comercio ambulante desde los 15 años
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Pedro recorre las calles de la ciudad a bordo de su triciclo; también vende aguas frescas y frituras

Alejandra Gómez
El Diario de Juárez

martes, 30 marzo 2021 | 13:07

A bordo de su triciclo, cubriéndose de los rayos solares con un par de lonas sostenidas con piedras, Pedro Castellón, de 81 años, circula por las calles de la ciudad para poner a la venta los cientos de huevos adornados que entre él y su mujer recolectaron durante el año para ofrecerlos el próximo Domingo de Pascua.

Son mil 200 huevos los que Pedro y Consuelo comenzaron a adornar desde hace un mes. Juntos los limpiaron por dentro y los pusieron a secar, luego los rellenaron con confeti y los taparon con trocitos de papel de diferentes tamaños, texturas y colores. 

Hace tres años la pareja inició la venta de huevos de Pascua, pero el año pasado los tiraron prácticamente todos. El confinamiento, a causa de la pandemia provocada por el Covid-19, impidió todo tipo de celebraciones, por lo que les fue imposible vender su producto. 

Este año la pareja espera que las familias continúen la tradición en sus hogares, por lo que juntaron 40 carteras de huevos que ofertan en 50 pesos a los transeúntes de la colonia División del Norte, entre los cruces de las calles Francisco I. Madero y Martín López. 

“A veces vendo, a veces no, pero es un buen trabajo”, dice Pedro, mientras sirve un agua fresca, pues además de la venta de huevos adornados ofrece frituras y aguas de sabor, productos en los que se concentra su negocio la mayor parte del año. 

Desde sus 15 años Pedro se dedica al comercio ambulante; en sus inicios vendía todo tipo de mariscos en su natal Nayarit, pero una visita de unos días a Ciudad Juárez terminó por hacerlo cambiar de residencia y formar aquí su familia. 

“El que toma agua de Juárez es calavera de Juárez”, dice Pedro entre risas, ya que asegura que en 1979 vino a esta ciudad fronteriza para visitar a su hermana por tres días, pero ya nunca se fue. 

El pasajero negocio de los huevos de Pascua surgió como una manera de recuperar parte de lo invertido en el alimento durante el transcurso del año, pues cada uno de los cascarones adornados fue guardado por la pareja Castellón Carrillo luego de consumir el huevo. 

Ante la proximidad del Domingo de Pascua, celebrado el próximo 4 de abril, Pedro recorrerá a partir del jueves la calle Francisco I. Madero con su triciclo repleto únicamente con huevos adornados de diferentes colores, papeles y listones. 

agomez@redaccion.diario.com.mx