Juárez
Padre Hayen

Hay frustración con el Gobierno

No es posible ver restaurantes y bares operando y que las iglesias no podamos abrir, critica

Pavel Juárez
El Diario de Juárez

domingo, 23 agosto 2020 | 09:30

Luego de que el Gobierno del Estado confirmó la continuidad del color naranja en el semáforo de riesgo, manteniendo con ello las restricciones de reunión de personas, la comunidad católica demandó la reapertura de los centros religiosos.

“No es posible ver restaurantes y bares abiertos violando las normas sanitarias algunas veces y que las iglesias, que cumplen con la obligatoriedad, no podamos abrir”, señaló el párroco de Catedral, sacerdote Eduardo Hayen Cuarón.

El sacerdote indicó que la comunidad católica en la ciudad mantiene un sentimiento de frustración por no poder asistir a los templos, “hay una gran hambre espiritual y frustración con el Gobierno. No nos explicamos por qué nos están tratando así, como que a la Iglesia la están relegando, nos sentimos discriminados”, destacó.

Los fieles han pedido que los servicios religiosos sean considerados como actividad esencial y que se permita la apertura de templos. Asimismo destacan que las parroquias están listas con todas las restricciones y, a decir por el clérigo, el riesgo de contagio es menor que al que se enfrenta en un restaurante o un bar.

“La Iglesia ya no puede aguantar más, sí estamos pidiendo con firmeza que se abran las iglesias… es una exigencia de la comunidad católica. Hasta ahora no habrá ninguna protesta pero puede ser que sí se dé”, advirtió Hayen Cuarón.

Por instrucciones del obispo de la Diócesis, José Guadalupe Torres Campos, desde finales de marzo pasado se suspendieron los servicios al interior de los templos católicos, para darle seguimiento a las recomendaciones emitidas por la Secretaría de Salud federal ante la pandemia de Covid-19.

Debido a eso, desde finales de marzo, los servicios religiosos se transmiten a través de redes sociales, en las que sus feligreses siguen el evento, además de las transmisiones en radio o televisión.

“El Gobierno no ha considerado las actividades espirituales como de primera necesidad, la Iglesia ya aguantó mucho tiempo sin poder respirar. La actividad espiritual es una actividad esencial también”, destacó.