Juárez

Han recibido a 5 mil 328 viajeros en albergue municipal

El gimnasio municipal Kiki Romero fue convertido en albergue filtro para migrantes hace cinco meses

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 02 septiembre 2021 | 06:00

Archivo / El Diario de Juárez | Viajeros instalados en el albergue Kiki Romero

Ciudad Juárez— Tras la apertura de sus puertas a la población migrante, el gimnasio municipal Kiki Romero ha albergado desde el 5 de abril a un total de 5 mil 328 extranjeros y mexicanos en busca de llegar a Estados Unidos. 

Con una capacidad para 400 personas, el espacio que es coordinado por el director de Derechos Humanos del Municipio, Rogelio Pinal, hasta ayer tenía alojados a 343 migrantes, el 80 por ciento centroamericanos que ingresaron a Estados Unidos a través de la frontera entre Reynosa y McAllen y luego fueron expulsados a México por Ciudad Juárez. 

El 20 por ciento restante son mexicanos desplazados por la violencia en sus lugares de origen, quienes al encontrar la frontera cerrada decidieron esperar a que el gobierno de Joe Biden abra sus fronteras.

Hasta ayer, el espacio deportivo que hace cinco meses se convirtió en un albergue filtro para migrantes, alojaba a 165 menores de edad, la mayoría entre meses de nacido y los seis años de edad.

“Muchos de los niños llegan enfermos porque estuvieron en las hieleras (como llaman los migrantes a las estaciones migratorias de Estados Unidos, debido a sus bajas temperaturas); llegan con tos, resfriados, con vómito, llegan deshidratados. El martes una señora se desmayó antes de entrar aquí, porque no había comido nada por días, y con el sol y el calor se desmayó”, informó Pinal. 

De acuerdo con el funcionario, el espacio que abrió sus puertas el 5 de abril de este año ante las expulsiones masivas de Estados Unidos bajo el Título 42 y ante los hallazgos de las autoridades municipales y estatales de cientos de migrantes encerrados por los traficantes de personas en casas de seguridad, entre las principales nacionalidades atendidas se encuentran Guatemala, Honduras, Ecuador, El Salvador, Haití, Colombia y Venezuela.

En el lugar, las personas son atendidas con todas las medidas sanitarias, por lo que al ingresar se les aplica la prueba rápida de Covid-19 y en caso de salir positivos son trasladados al hotel filtro, operado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Organización Mundial Para la Paz (OMPP) y un equipo médico coordinado por la doctora Leticia Chavarría Villa. 

El Kiki Romero cuenta también con dos carpas en las que son aisladas las personas sospechosas de ser portadoras del virus, pero ayer no había nadie aislado. 

Las personas que ingresan al albergue lo hacen por su propia voluntad, y como parte del apoyo humanitario reciben alimentos, servicio médico, medicamentos, además de traslados a otros albergues o a la central de autobuses, y ropa que es donada por organizaciones nacionales e internacionales.

Los migrantes pueden estar durante siete días en el albergue municipal y después son transferidos al Centro Integrador para Migrantes Leona Vicario, en donde pueden permanecer por tiempo indefinido.  

close
search