Juárez

Haitianos, nueva oleada de migrantes extranjeros

Tienen la esperanza de obtener asilo político en Estados Unidos

Cortesía / David Peinado / Padre de familia lleva a sus hijos al río Bravo

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 01 abril 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Cargadas con mochilas en la espalda y sus hijos de la mano o en los brazos, familias haitianas cruzan diariamente la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso, en busca del asilo político en Estados Unidos. 

Apresurados para no ser detenidos por los elementos de la Guardia Nacional que vigilan la frontera, los migrantes llegan hasta el río internacional que en México lleva por nombre río Bravo y en Estados Unidos es llamado río Grande. 

Después de caminar entre el agua, buscan entregarse a los agentes de la Patrulla Fronteriza para solicitar asilo político ante el gobierno de Joe Biden, algunos después de migrar por varios países de América, aunque otros sólo hablan francés o criollo. 

De acuerdo con Enrique Valenzuela, coordinador del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), aunque todos los días Ciudad Juárez recibe a un promedio de 100 centroamericanos expulsados de Estados Unidos bajo el llamado Título 42, hace casi dos meses que no reciben a migrantes de origen haitiano en el Centro de Atención Integral para Migrantes (CAIM).

“No nos han llegado haitianos, solamente nos tocó tomar razón de aquellos grupos del 4 de febrero”, informó sobre la expulsión que realizó Estados Unidos por el puente internacional Zaragoza-Ysleta de cerca de 100 migrantes.

El 21 de marzo de 2020 el expresidente Donald Trump, determinó bajo el Título 42 de la Sección 265 del Código de los Estados Unidos, que debido a la existencia de Covid-19 en México y Canadá, existe un grave peligro de que se siga introduciendo a su país, por lo que estableció que la prohibición de la introducción de personas o bienes, total o parcialmente, de México y Canadá se requiere en interés de la salud pública. 

Bajo esta orden, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) “prohíbe la entrada de ciertas personas que potencialmente representan un riesgo para la salud, ya sea en virtud de estar sujetas a restricciones de viaje previamente anunciadas o porque ingresaron ilegalmente al país para eludir las medidas de detección médica”, señala la propia autoridad estadounidense a través de su página oficial de Internet.

Para ayudar a prevenir la introducción de Covid-19 en las instalaciones fronterizas y en los Estados Unidos, las personas sujetas a la orden no serán retenidas en áreas congregadas para su procesamiento y en su lugar serán expulsadas inmediatamente a su país de último tránsito. 

En el caso de que un extranjero no pueda regresar al país de último tránsito, CBP trabaja con socios interinstitucionales para asegurar la expulsión al país de origen de la persona y retenerla por el menor tiempo posible. Esta orden no se aplica a las personas que deberían ser exceptuadas en base a consideraciones de seguridad pública, oficiales y de seguridad pública, humanitarios o de salud pública, agrega.

CBP destaca además que las expulsiones bajo el Título 42 no se basan en el estado migratorio y se rastrean por separado de las acciones de aplicación de la ley de inmigración, como la aprehensión o la inadmisibilidad.

Sin embargo, no se especifica las nacionalidades que contempla el Título 42. Y hasta ayer El Diario no había atestiguado la expulsión de migrantes de origen haitiando desde el pasado 4 de febrero. 

hmartinez@redaccion.diario.com.mx