Fugas ensucian el río Bravo

Realiza JMAS mantenimiento de alcantarillado y manda drenaje al torrente que entra al país por el norponiente de la ciudad

Verónica Domínguez
El Diario de Juárez
miércoles, 13 marzo 2019 | 06:00
Omar Morales / El Diario de Juárez

Ciudad Juárez— México recibe al río Bravo con montones de escombro, basura y afluentes de drenaje. En el norponiente de Juárez, metros después de que el torrente entra al país procedente de Estados Unidos, en el bordo que lo separa de la colonia Felipe Ángeles y el lado mexicano del lecho se acumulan agua negra, basura, muebles viejos y llantas de desecho.

Personal de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) realizaba ayer mantenimiento a las alcantarillas, y el agua que de ahí salía iba directamente al Bravo.

De acuerdo con Corazón Díaz, vocera de la JMAS, esa zona arrastra mucha basura, por lo que se le está dando mantenimiento a la red, a las cajas desarenadoras y a los pozos.

Vecinos que viven en el Arroyo del Mimbre y la calle Nadadores, comentaron que desde el pasado lunes se encuentra el personal de la dependencia realizando las labores.

En la calle Nadadores se encuentran dos alcantarillas que de acuerdo con los vecinos cuando se tapan, el agua de drenaje sutura por los registros de sus hogares.

En El Arroyo del Mimbre, a la altura de la calle Parral, se encontraba emanando agua de drenaje debido a los trabajos de desazolve; sin embargo, los moradores dijeron que de manera contante hay fugas de agua en esas vialidades.

Leticia Aviña, vecina del lugar, comentó que siempre se han quejado con la dependencia por que los problemas en el alcantarillado son de manera contante.

Por su parte, Andrés Mendoza comentó que después de que cambiaron la tubería de drenaje los problemas continúan, porque el agua sale por los registros de sus hogares.

Sobre la calle Nadadores y Zapopan  hay otra compuerta por donde se escapa el afluente de agua, que también desemboca en el afluente de agua.

Una laguna de agua de aproximadamente 70 metros tiene inaccesible el paso e los vecinos de la calle Morelia y Mochis.

Debido a que en el río Bravo desembocan aguas negras, se buscó a José de Jesús Luévano, secretario de la Comisión Internacional de Límites y Agua (CILA) para conocer su versión, pero hasta el cierre de esta edición no se obtuvo una respuesta.


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