Fotos y video: Negocio cubano llama la atención de juarenses en el Centro

'Frituras de elote desde Cuba, frituritas de maíz; la primera es regalada para que la pruebe', grita Agustín para atraer clientes

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
viernes, 11 octubre 2019 | 19:21

Ciudad Juárez— El olor a elote, las banderas de Cuba y el acento caribeño de Agustín que invita a probar las frituras de maíz y los tamales cubanos, llaman la atención de los fronterizos que caminan por el Centro Histórico de Ciudad Juárez.

“Frituras de elote desde Cuba, frituritas de maíz; la primera es regalada para que la pruebe”, grita el isleño, quien hace 15 días decidió emprender un negocio en esta frontera, luego de haber sido retornado de Estados Unidos para que espere aquí su proceso de asilo político, bajo el programa Permanecer en México.

“El Escándalo” lleva por nombre el puesto que él mismo diseñó y mandó a hacer en Los Herrajeros para vender los panecillos de elote frito en forma de nuggets, que sirve sobre una hoja de elote, con queso y salsa al estilo cubano, en el cruce de las calles Ugarte y Noche Triste, frente a la tienda Coppel.

Las banderas cubanas que adornan su negocio y la constante invitación de Agustín Duvergel, el mulato originario de La Habana de 48 años de edad, hacen “el escándalo” en el corazón de Juárez, donde regala una prueba a quienes se detienen a comprar cinco frituras por 20 pesos. 

Junto a él trabajan José Luis, de 45 años, y Yunet, de 38; todos retornados de Estados Unidos dentro de los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP) para que esperen aquí su proceso migratorio, sin embargo ya ninguno quiere acudir a sus citas ante Corte de El Paso.

Agustín es licenciado en Cultura Física, pero en Cuba vendía frituras de maíz y daba clases de baile, hasta que decidió salir en busca del llamado sueño americano, por lo que cruzó la frontera por Reynosa, Tamaulipas, pero luego de estar detenido 30 días en el vecino país fue retornado hace tres meses a Ciudad Juárez.

“Hace un mes fui a mi primera cita (ante la Corte), la segunda la tengo en diciembre, pero ya no voy regresar”, aseguró 

La idea de abrir “El Escandalo” en Juárez nació porque él vive en el centro de la ciudad y todos los días se sentaba en el cruce de las calles Ugarte y Noche Triste, frente a la tienda Coppel, donde veía a la gente pasar comiendo elotes y decidió hacer aquí sus frituras de maíz, las cuales aquí llama frituras de elote.

“Yo fui con el Gobierno y les dije que quería abrir un negocio y me dijeron que lo hiciera y luego me pusieron aquí, yo no quiero el lugar de ningún juarense, aquí estoy”, aseguró quien después de mandar hacer su carrito y decorarlo con las banderas de su país, comenzó hace 15 días su negocio.

El primer día regaló mil frituras para que los juarenses las probaran, y desde entonces todos los días de 9 de la mañana a 7 u 8 de la noche invita a los fronterizos a comer uno gratis para que los conozcan y puedan comprarle una orden.

“Yo soy retornado y de momento la solución es Juárez, quiero dar clases de salsa y bachata y llamar a los juarenses”, confesó a quien también le gustaría abrir más sucursales de “El Escandalo”. 

Y es que el negocio atendido por los tres cubanos llama la atención de los fronterizos que pasan por el lugar, por lo que por momentos llegan a tener fila de compradores, mientras que otro isleño recorre los negocios del centro ofreciendo entre los locatarios las frituras de maíz.

Junto a la freidora se cocinan en agua los tamales tradicionales cubanos, de masa de elote rellenos de pavo, pollo, cerdo o tocino, a 25 pesos cada uno. 

Según estimaciones del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), actualmente permanecen en Juárez entre 10 mil y 12 migrantes, entre quienes esperan ser llamados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP), los extranjeros que fueron retornados por el Gobierno de Donald Trump para que esperaran aquí su proceso de asilo político y los mexicanos que permanecen en los puentes internacionales en busca del refugio del vecino país.