Juárez

Colonia Tarahumara

Falta de apoyo oficial impide clases presenciales

A diferencia de otras escuelas, la primaria Adelina Romero Fontes no ha recibido insumos

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 02 septiembre 2021 | 07:59

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez | El plantel tiene fugas de agua y otros desperfectos

Ciudad Juárez— Los daños en las tuberías y los techos de cuatro aulas, además de la falta de insumos de protección para el Covid-19, impidieron el regreso a clases presenciales a 190 estudiantes de la primaria indígena Adelina Romero Fontes, ubicada en la colonia Tarahumara de Ciudad Juárez. 

Después de casi un año y medio de permanecer bajo la modalidad virtual, la escuela recibió un oficio en donde se les informaba que tenían que comenzar clases presenciales a partir de este lunes; sin embargo, pese a tratarse de un plantel en el que cuatro de cada 10 alumnos pertenecen a la comunidad rarámuri, ninguno de los tres niveles de gobierno la ha apoyado. 

“Teníamos la orden de iniciar clases el 30 de agosto, pero no tenemos agua; desde la nevada de febrero se nos reventaron dos tuberías adentro de dos salones y tenemos la fuga fuertísima, y aparte dos fugas más por arriba de los tejabanes de otros dos salones. Entonces, tuvimos que cerrar la red principal, por lo que no tenemos agua en los baños, no tenemos agua en los bebederos y menos tenemos aires”, informó ayer el maestro Jairo García, director del plantel ubicado a las faldas de la Sierra de Juárez.

Cuando se percataron de los daños, el agua salía de los salones, en donde las tuberías dañadas están entre las paredes, y en uno de ellos la fuga en el techo provoca que el agua caiga a mitad del salón, aseguró. 

“Como las tuberías están entre las paredes, la ayuda sería por parte de Educación, y nosotros estamos buscando quien nos ayude por fuera, más que nada de manera económica, porque tenemos que mandar a abrir las paredes, cambiar tuberías, volver a cerrar. Y en uno de los salones sí está muy peligroso porque la fuga está dentro de la caja de la luz. En donde están todos los fusibles sale la cascada de agua”, relató. 

Otros daños que se tienen son en dos lavabos y tres tazas del baño, los cuales se han descompuesto tras el uso. 

La escuela ubicada a un costado del comedor infantil de la colonia Tarahumara, cuenta con siete salones, en los que estudian cinco grupos de primero a quinto grado y dos de sexto, entre los que se encuentran 70 estudiantes rarámuri y 120 más de las colonias Gustavo Díaz Ordaz, Plutarco Elías Calles y López Mateos. 

Por tratarse de familias de bajos recursos, los padres muchas veces batallan para comprar un cuaderno, por lo que tampoco pueden costear la compra de su propio material para prevenir el Covid-19. Y las autoridades tampoco han apoyado a la escuela en ese aspecto. 

El director del plantel aseguró que mientras que otras escuelas recibieron kits de limpieza para los edificios, la instalada junto al “cerro de la Biblia”, tuvo que pedir el apoyo de los padres de familia y maestros para limpiar los salones. 

“Otra de las cuestiones que nos detiene son los insumos. No tenemos nada, ni por parte de Gobierno, ni por parte de Educación se nos ha dotado de nada. De todo lo que se tiene que utilizar para prevenir el Covid-19 hasta ahorita no tenemos ningún apoyo de ningún lado”, aseguró. 

Dijo que al enterarse de que la Dirección de Educación de Municipio estaba dando material de prevención a las escuelas, él acudió con la esperanza de proteger a sus alumnos y maestros, pero la respuesta fue que su escuela no figuraba en su directorio escolar, y finalmente le dieron 10 litros de gel antibacterial. 

Aunque es una escuela federal, dijo no haber recibido ningún apoyo por parte de la Secretaria de Educación Pública (SEP), ni de Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (Seech), pese a formar parte del área del Departamento de Educación Especial, indígena y migrante. 

“Esta escuela está en la periferia, las familias son de muy escasos recursos y sí batallamos para pedirles dinero a los padres de familia. Y necesitamos todo, no tenemos nada. Nos exigieron, así fue, una exigencia, porque nos llegó el oficio que teníamos que empezar clases el día 30. ¿Cómo?, no sé cómo le van a hacer pero ustedes ya tienen que presentarse, y con todas las medidas de higiene y sanitización de toda la escuela. ¿Cómo le vamos a hacer?, pues quién sabe. Cada profe tiene que comprar todos sus insumos”, demandó. 

Dijo que aunque están gestionando un apoyo a la Fundación del Empresariado Chihuahuense (Fechac), éste sería otorgado hasta diciembre aproximadamente, por lo que se requiere reparar las tuberías antes. 

Mientras tanto, los maestros y padres de familia se están organizando para limpiar la escuela durante toda la semana, por grados escolares. Y las clases continúan de manera virtual para todos sus estudiantes, aunque entre el 90 y 95 por ciento tiene contacto a través de WhatsApp con sus maestros, quienes esta semana les imprimieron sus hojas de tarea con sus propios recursos. 

El profesor García, quien este ciclo escolar 2021-2021 impartirá el primer grado de primaria a 32 niños, 12 de ellos de la etnia rarámuri, y tiene en su grupo a dos madres sin WhatsApp, les entregará las hojas de tareas semanales. 

Durante el ciclo escolar pasado, le impartió clases a 26 menores de sexto grado, 12 de ellos de la colonia Tarahumara, quienes aunque tenían clases presenciales impartidas por sus madres y una maestra de una organización, tenían que entregar sus trabajos a través de WhatsApp, pero lo hacían en muchas ocasiones hasta los fines de semana, cuando les pagaban a sus mamás en sus trabajos y podían poner una recarga en sus teléfonos. 

“Tenía unas mamás que me mandaban siempre las tareas los sábados o domingos, pero durante la madrugada, porque era cuando llegaban de trabajar de la maquiladora. Ha sido difícil para los maestros, porque no pusimos ni días ni horarios para entregar trabajos, porque sabíamos que lo hacían cuando tenían saldo”, comentó. 

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