Juárez

Exigen continuar con búsqueda de migrantes

Familiares piden a las autoridades que generen protocolos de prevención

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

jueves, 25 noviembre 2021 | 06:00

Cortesía

Ciudad Juárez.— Después de dos meses sin que los migrantes que fueron privados de la libertad en el desierto de Chihuahua regresen a casa, sus familiares pidieron a las autoridades que continúen la búsqueda efectiva y que generen protocolos de prevención, ya que en dicha zona la desaparición de migrantes se ha convertido en un patrón del crimen organizado. 

“Queremos que trabajen, porque en el desierto de Ojinaga ya hay un patrón para desaparecer a las personas, y no han hecho nada, no hay una alerta ni nada para que la gente sepa. Como casi siempre son personas de otro lado (centroamericanos) y como muchas veces no hay reportes (oficiales de desaparición), pensamos que se los llevaron porque pensaron que eran de otro lado y nadie iba a decir nada”, dijo el familiar de uno de los migrantes, quien pidió resguardar su nombre por seguridad. 

El grupo inicial estaba conformado por 13 migrantes, quienes fueron citados la noche del 24 de septiembre en la Comandancia Sur de Chihuahua, para ser trasladados a una vivienda ubicada de la misma capital del estado y un día después partir a Coyame del Sotol. 

Después de pagar en promedio 4 mil dólares cada uno, todos partieron el sábado 25 rumbo a Estados Unidos, pero entre los municipios de Coyame del Sotol y Guadalupe fueron privados de la libertad.

De acuerdo con las investigaciones realizadas por los familiares, uno de los motivos pudo ser “el cobro de piso” que realizan los grupos del crimen organizado a los coyotes para que puedan cruzar  la frontera, ya que supuestamente el traficante de personas le entregó el dinero de la “cuota” a un intermediario, pero este no se lo dio al grupo delictivo que opera en Ojinaga, Chihuahua, para dejarlos cruzar a Presidio, Texas.

“Ellos prácticamente se van a Estados Unidos para buscar una mejor vida para sus familias y son víctimas del crimen organizado”, reclamó ayer uno de los familiares. 

Entre el grupo de migrantes iba un adolescente de 14 años de edad, quien días después les narró a los familiares que esa noche salieron de Coyame del Sotol hacia Ojinaga, pero cuando iban en una brecha hacia Lomas de Arena, fueron interceptados por tres camionetas, en las que viajaban varios hombres encapuchados. 

Les relató que a él también lo subieron, pero al darse cuenta de que se trataba de un menor de edad le dijeron “tú vete”, y él salió huyendo. Les dijo que de lejos escuchó disparos de arma de fuego, pero no volteó; caminó hasta que fue detenido por agentes de la Patrulla Fronteriza, quienes lo expulsaron a México a través de la frontera El Paso-Juárez. 

El grupo que permanece desaparecido son 12 migrantes y el hombre quien los guiaba hacia la frontera. Se trata de los chihuahuenses José Luis Pallares, de 47 años de edad; Javier Ricardo López Rodríguez, de 38; Amador Aguilar Mendoza, de 55; Emmanuel Aguilar Bailón, de 24;  Lorenzo Abraham González Mendoza, 39; Benigno Alberto López Castro, de 36; Luis Carlos Islas Villegas, de 30; Alán Ricardo Salas Torres, de 22 y Daniel Villa Rascón. 

También iban en busca del llamado “sueño americano” Elías Girón Mateo, de 31 años, habitante el Estado de México, y Rodolfo Guzmán González, de 32 años, originario de la ciudad de Santiago de Querétaro, así como dos hombres de 33 y 37 años de edad, cuyos familiares pidieron a la FGE reservar la identidad por motivos de seguridad. 

Según el informe Violencia y Protección en el Norte de Centroamérica y México: Riesgos de Protección en las Rutas Migratorias, del Grupo Humanitario REDLAC, entre los principales peligros a los que se enfrentan los migrantes en su cruce por el país están el perderse en el camino; la falta de alimento o agua; el frío o calor extremo; el abandono de los traficantes; el sufrir asaltos, robos, trata de personas, secuestros, extorsión, ataques sexuales o reclutamiento forzado por parte del crimen organizado; además del abuso de autoridad. 

Las fronteras chihuahuenses Ciudad Juárez, el Valle de Juárez, Ojinaga y Puerto Palomas de Villa, conforman “el corredor norte” en las rutas migratorias de México, en donde la violencia es uno de los principales riesgos para quienes buscan llegar a Estados Unidos en busca de una mejor vida. 

Y es que según publicaciones en redes sociales, denuncias ante las autoridades y organizaciones sudamericanas, al menos 36 migrantes, mexicanos y extranjeros, han desaparecido desde 2019 en su camino a Estados Unidos a través de la frontera entre Ojinaga y Presidio. 

Los familiares también pidieron a la Fiscalía General del Estado (FGE) que siga una línea de investigación, y que los integre en las búsquedas.

“Ahí ya checaron, ya rastrearon y no hay indicios de que estuvieron ahí, no hay nada. Por qué siguen buscando en el mismo lugar.  Ya el hecho de que ya hayan buscado en todas las brechas y no se haya encontrado nada, es que o no están buscando o fueron puras mentiras que buscaron. Queremos que se tomen más en cuenta en las búsquedas, que sea efectiva la investigación, que se lleven una investigación concreta, porque ellos ya no están en las brechas, ya no tiene caso seguir buscando en las brechas porque ellos ya no están ahí, que sigan una línea de investigación que dé resultados positivos”, pidieron. 

“Son padres, hijos, hermanos. No pueden desaparecer así, tienen que estar en alguna parte, tienen que regresar”, pidió la esposa de otro de ellos, temerosa también de las extorsiones de las que han sido víctimas por quienes les quieren hacer creer que los tienen secuestrados. 

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