Juárez

Exigen a FGE cumplir con protocolos de búsqueda

Ha reportado, de manera tardía, la localización sin vida de dos personas reportadas como ausentes a sus familiares

Luz del Carmen Sosa
El Diario de Juárez

domingo, 03 octubre 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— En los últimos 30 días la Fiscalía General del Estado (FGE) en la Zona Norte ha reportado, de manera tardía, la localización sin vida de dos personas reportadas como ausentes a sus familiares. 

El primer caso ocurrió el 14 de septiembre, cuando notificaron a la madre del menor José Manuel Madrid Canales que su hijo estaba en el Servicio Médico desde el mes de mayo.

José Manuel desapareció luego de que su madre vendió a través de Facebook un celular y quedó de verse con el comprador en la zona Centro; cuando se disponía a salir de su casa, llegó su hijo y se ofreció a entregarlo él para que ella ya no tuviera que salir, sin embargo, aunque entregó el aparato, ya no fue localizado.

Dijo que la Fiscalía le confirmó que el hombre al que ese día José Manuel le entregó el teléfono, también fue localizado sin vida meses antes que el menor.

Recientemente personal de la FGE informó a los hijos de Raquel y Manuel Hernández, desaparecidos en el municipio de Guadalupe desde el 13 de agosto, que sus padres fueron localizados sin vida el 28 de septiembre en esta ciudad, cinco días después de su ingreso al Servicio Médico Forense.

“Esta no es la primera vez que suceden casos semejantes. (La FGE) no aplica el Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas”, reprobó ayer el sacerdote Óscar Enríquez, fundador del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (CDHPN). 

El activista social urgió ayer a las autoridades ministeriales a mantener una comunicación interinstitucional, ya que la falta de ella sólo trae mayor dolor a las familias que mantienen la búsqueda mientras los cuerpos ya se encuentran en las salas mortuorias.  

El sacerdote recordó a otra víctima: Víctor Manuel Baca Prieto, quien fue privado de la libertad en el 2009 junto a su amigo Óscar Alejandro Kabata, por elementos del Ejército Mexicano durante la llamada “Operación Conjunta Chihuahua”. 

El cadáver de Baca Prieto fue encontrado en octubre de ese año en una brecha, muy cercana al Punto de Revisión Carretero (Precos) de la carretera Panamericana, que lleva hasta El Vergel, sin embargo, permaneció en el Semefo ocho años en calidad de desconocido. 

Chihuahua y el resto de las entidades deben atender la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, de la que emana el Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desparecidas y No Localizadas.

Este protocolo indica en el inciso F del apartado 2.4, relativo a los actos de investigación y generación y contrastación de hipótesis de localización, que las autoridades ministeriales deben solicitar información sobre el posible hallazgo del cuerpo o restos de la persona desaparecida a las instituciones y/o dependencias médico-forenses, detallando no sólo el nombre de la persona, sino también rasgos individualizantes o toda seña particular que pudiera servir para su identificación, requiriendo el archivo básico.

De no hacerlo, menciona, la omisión será sancionada por las vías administrativas y/o penal, según corresponda.

“Existen estos protocolos que exigen y piden comunicación permanente entre la autoridad investigadora y el personal del Servicio Médico Forense. Cuando ingresa un cadáver en calidad de desconocido deben avisar a la Fiscalía de búsqueda, debe haber esa comunicación pues el no hacerlo se presta a errores que llevan dolor a los familiares”, dijo. 

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