Juárez

Están migrantes a la deriva

Preocupa cierre de fuentes de empleo a extranjeros que no se alojan en albergues

Archivo / El Diario

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 26 marzo 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— Ante la contingencia de salud provocada por el coronavirus (Covid-19) que ha obligado al cierre de la mayoría de los negocios en todo el estado, preocupa a los migrantes establecidos en Ciudad Juárez al no saber cómo sobrevivirán sin trabajo, sin redes familiares y en casas de renta.

Según estimaciones del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo) en la ciudad permanecen más de 13 mil migrantes, principalmente extranjeros retornados por el Gobierno de Donald Trump en espera de sus audiencias ante la Corte de Inmigración para solicitar asilo político en Estados Unidos, así como quienes después de ser devueltos a México han decidido abandonar el “sueño americano” para trabajar aquí.

Uno de ellos es Agustín Duvergel, de 48 años de edad, el isleño que dio a conocer a los juarenses sus ya famosos “elotes cubanos”, y cuya historia ha seguido El Diario de Juárez desde hace siete meses que emprendió su negocio en el Centro de la ciudad, llamado “Escándalo”. 

Agustín comenzó a vender tamales y frituritas de maíz o “elotes cubanos”, y luego incluyó batidos (licuados) de guanábana y fruta-bomba (papaya), y tortas de lechón. Pero ayer tuvo que cerrar sus puestos y quedarse con seis cubanos en casa, sin ningún ingreso económico. 

“Somos migrantes, nos estamos cuidando, pero no sabemos cuándo se nos acaben las provisiones sin trabajar. Y nosotros tenemos que pagar renta. Pero nadie se ha preocupado por los migrantes”, lamentó el mulato que lejos de un albergue vive en la incertidumbre social, económica y de salud. 

Mientras que en los 16 albergues para migrantes que existen en Ciudad Juárez más de mil 300 extranjeros y mexicanos requieren de vigilancia y prevención constante, los que se encuentran fuera de ellos viven en la incertidumbre. Entre ellos, Agustín y sus seis compatriotas que viven y trabajaban con él. 

“Nosotros estamos preocupados, en Cuba la familia está preocupada por nosotros, porque saben que estamos aquí sin familia y sin nada”, confesó el Duvergel que rápidamente se ganó el cariño de los juarenses en las redes sociales por su emprendedurismo y alimentos típicos de su país.

Agustín fue retornado hace casi nueve meses de Estados Unidos a Ciudad Juárez. Él no cruzó por esta frontera sino por Reynosa, Tamaulipas a McAllen, Texas. Sin embargo, después de 30 días detenido, en julio del año pasado fue devuelto a México por el puente internacional Lerdo, con una cita ante la Corte de Inmigración de El Paso.  

El licenciado en Cultura Física acudió a su primera audiencia, donde solamente le preguntaron su nombre, por lo que al darse cuenta de lo difícil que iba a ser su proceso decidió emprender su propio negocio aquí, en las calles Ugarte y María Martínez, frente a la tienda Coppel.

La novedad de sus alimentos, los gritos con acento caribeño de él y sus paisanos invitando a los fronterizos a probarlos y las banderas de Cuba, llamaron rápidamente la atención de los juarenses. 

Pero la orden de cierre de todos los negocios anunciada la madrugada del martes por el gobernador Javier Corral Jurado y legalizada ayer en el Periódico Oficial de Gobierno del Estado de Chihuahua, lo hizo cerrar ayer su negocio. 

“Estaremos en casa hasta que se acaben los recursos. No me imagino más adelante qué pasará con nosotros porque ni Gobierno ni nadie ha hablado de los migrantes, si nos van a ayudar en algo… Estamos preparados (con cubrebocas y gel antibacterial), pero en unos días se acabará todo. Estamos preocupados, pero no saldremos”, lamentó Agustín. 

Dejó enseñanza brote de varicela

Arturo Valenzuela Zorrilla, director médico Zona Norte, dijo ayer que los albergues de migrantes no estarán exentos de posibles contagios del Covid-19.

“Los albergues son una oportunidad para la dispersión de cualquier tipo de microorganismos; nos dejaron la enseñanza de una epidemia de varicela que brotó en Ciudad Juárez, donde se tomaron controles estrictos, se aislaron a algunos enfermos, se habilitaron áreas donde convalecían las personas infectadas, se pusieron a la orden cubrebocas, gel, se tomaron medidas muy estrictas para lograr atravesar esa epidemia. Eso nos llenó de enseñanza, nos acercó a la Secretaría de Salud con los albergues”, apuntó. 

Dijo que tras los casi 200 casos de varicela, Salud generó comunicación y estrategias sanitarias para epidemias dentro de los albergues, por lo que  todos los días se constata que no exista ningún brote epidémico en ellos. 

Para evitar la propagación del Covid-19, la Casa del Migrante mantiene aislados a más de 230 huéspedes, ocho de ellos en la Casa de Ejercicios Espirituales, informó su director, Francisco Javier Calvillo, quien pidió el apoyo de la comunidad binacional que pueda donarles cloro, cubrebocas y gel antibacterial. 

Se prevé además que todos los foráneos que lleguen a Ciudad Juárez, tanto del sur del país como de Estados Unidos, serán aislados durante 14 días en el albergue federal Centro Integrador para Migrantes ‘Leona Vicario’, con el fin de prevenir contagios.

Como presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Movilidad Humana, el obispo de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, le pidió al Gobierno federal tomar “una postura sin ambigüedades” que genere protocolos eficaces y de prevención, que los albergues a su cargo reciban a los migrantes mexicanos y que Derechos Humanos vigile su protección y la de los repatriados.

“El Covid-19 es un virus que no tiene fronteras ni requiere de visa o pasaporte. Sin embargo, el Gobierno de Estados Unidos, que no cesa las deportaciones, deportará también el coronavirus por la puerta ancha y con el consentimiento del Gobierno mexicano. Lamentablemente nos encontramos con una frontera frágil en cuanto a la carencia de controles sanitarios eficientes y permanentes; una frontera muy vulnerable por la falta de una clara y eficaz política de prevención por parte del Gobierno mexicano”, alertó el obispo.

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