Juárez
Doctor hace que víctimas alcancen justicia

Especial: ‘Da vida’ a más de mil muertos

Sistema de rehidratación de cuerpos momificados o en putrefacción permite apreciar lunares, tatuajes, cicatrices y huellas de violencia para lograr su identificación o determinar la causa de fallecimiento

Hérika Martínez Prado/
El Diario

jueves, 05 diciembre 2019 | 06:00

A 15 años de haber encontrado la fórmula que durante un siglo buscaron científicos de todo el mundo, el forense de Ciudad Juárez  Alejandro Hernández-Cárdenas Rodríguez ha logrado rehidratar los tejidos en más de mil casos, que pueden ir desde el trabajo sólo con dedos hasta con cuerpos completos.

En la mayoría de ellos se ha obtenido la identificación, se ha permitido la realización de la necropsia, se han descubierto huellas de violencia o se le ha dado certeza a las personas de que se trata de su familiar.

“Ésa es mi mayor satisfacción, que se logre la identidad, que se evite que alguien siga cometiendo más homicidios”, destacó a El Diario de Juárez el fronterizo que se ha convertido en un referente de las ciencias forenses a nivel mundial, y quien el próximo 8 de diciembre recibirá la Presea Fray García de San Francisco 2019, por parte del Consejo Consultivo de Nomenclatura y Monumentos del Municipio de Juárez.

Hernández-Cárdenas es maestro de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) y desde hace 17 años trabaja como perito profesional en odontología forense del Laboratorio de Ciencias Forenses y Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua en Ciudad Juárez, donde se percató de la cantidad de cuerpos que no podían ser identificados y comenzó a buscar la fórmula para rehidratarlos.

Su trabajo es como una película de ficción

Tras haber llevado un diplomado de Estomatología Legal y Forense en la UACJ, conocía técnicas para recuperar pulpejos o yemas de los dedos, y lograr la huella dactilar para la identificación, pero en 2003 decidió comenzar a practicar distintas fórmulas hasta hallar la combinación que le permitió regresar a los muertos a su estado casi natural.

“Yo no inventé ni descubrí nada, simplemente mejoré lo que ya existía, pude encontrar una fórmula que da mejores resultados”, comentó el primer hombre capaz de poder rehidratar un dedo, luego una mano, una oreja, un rostro y finalmente un cadáver completo.

El sistema de identificación por dactiloscopia nació en el siglo XVIII y se le acredita al argentino Juan Vucetich, quien el primero de septiembre de 1891 hizo las primeras fichas dactilares del mundo, por lo que ese día se estableció después como el Día Mundial de la Criminalística.

“El primer caso fue el de una mujer que mató a sus hijos y culpaba al papá, pero había dejado una mancha de sangre con sus huellas”, y pudo describirse que era ella.

El registro más antiguo del la primera fórmula de rehidratación de pulpejos que ha encontrado el juarense data de 1904,  por lo que durante un 100 años forenses de todo el mundo rehidrataron pulpejos con distintas técnicas, sin poder rehidratar órganos internos o cuerpos completos, hasta que en 2004, 18 meses después de buscarla, Hernádez-Cárdenas logró descubrir la fórmula que después de siete años y medio de trámites logró patentar.

Hace tres años, en noviembre de 2016 finalmente anunció que había logrado la patente de “la rehidratación de tejidos blandos presentes en cadáveres momificados y reversión de procesos de putrefacción, con fines forenses de identificación y determinación de causa de muerte”.

Hernández-Cárdenas aún recuerda la rehidratación del primer dedo que logró y creyó que se trataba de una broma, así como el primer cuerpo completó que rehidrató en 2008, de una mujer encontrada en Nuevo Casas Grandes.

La rehidratación permitió realizar el retrato hablado de la víctima, la cual luego de ser encontrada con el cuerpo esqueletizado y las manos momificadas, fue identificada por una familia de Real del Monte, Hidalgo.

También ha colaborado con Fiscalías y Procuradurías de estados como Michoacán, Guerrero, Querétaro y Chiapas, en casos donde las mismas autoridades o las familias son las que le han pedido la ayuda para identificar a sus familiares.

Gracias a su fórmula, los cadáveres cambian su aspectos de negrizcos debido a la putrefacción o de acartonamiento a un estado casi natural, lo que permite apreciar en ellos nuevamente lunares, tatuajes, cicatrices y huellas de violencia, como equimosis  (moretones), heridas de arma blanca u orificios de entrada de las balas.

Su trabajo permite llegar a la justicia cuando se trata de un homicidio, como ocurrió con uno de los casos que más satisfacción le han dado, aseguró el juarense de 62 años de edad.

“Fue una colaboración con otro estado, era una jovencita con 38 días desaparecida que fue encontrada muerta, de acuerdo con la autopsia había muerto por asfixia por estrangulamiento,  y las autoridades decían que tenía de 35 a 38 días de muerta”, su cuerpo estaba en avanzado estado de putrefacción y  ya se había momificado no se le apreciaban huellas de violencia.

Las pruebas de genética habían logrado identificarla, pero su familia no tenía la certeza de que se tratara de ella, por lo que su abuelo se contactó con el juarense para pedir su ayuda, quien logró apoyarlos a través de las fiscalías de ambos estados.

El trabajo del forense cambió por completo la investigación de las autoridades de aquel estado, ya que redescubrió en el cadáver negrizco un lunar que únicamente la mamá sabía que tenía y encontró que había sido agredida sexualmente.

Además descubrió en su cuerpo equimosis morados, azules, verdes y amarillos, lo que llevó al forense a la conclusión de que había estado en cautiverio durante al menos 16 días, ya que un golpe pone la piel roja al momento, después de aproximadamente cuatro días cambia la zona del golpe a morada, cuatro días después a azul, luego de otros cuatro días se vuelve verde, en cuatro días más se pone amarilla y luego desaparece, explicó.

“Lograron detener al responsable, no ha sido sentenciado, pero lo más seguro es que con su detención se haya evitado que cometiera muchos homicidios más”, destacó quien dice estar “plenamente consciente  que era algo que tenía que hacer, porque todo se fue dando para que lo hiciera”.

A lo largo de los años Hérnadez-Cardenas también ha ido perfeccionando su propia técnica, ya que mientras que en sus inicios un dedo tardaba de dos a tres semanas en rehidratarse, actualmente todo un cuerpo momificado se rehidrata en cinco a siete días, o revierte su putrefacción en tres a cinco días, de acuerdo con las características específicas de cada caso, explicó.

El propio doctor ha acondicionado su oficina dentro del Servicio Médico Forense (Semefo) de esta frontera, para poder trabajar apoyado por los prodisectores.

El proceso

Para comenzar a rehidratar cuerpos completos tuvo que mandar a hacer lo que él llama su “jacuzzi”, que consiste en una tina transparente en la que fácilmente puede meter un cadáver en 300 litros de la solución cristalina que utiliza y que al paso de los días se convierte en café, debido al escurrimiento de los líquidos corporales.

Para poder manipular los cadáveres utiliza una especie de grúa, que él mismo diseñó también de acuerdo a sus necesidades.

Rehidratar un cuerpo completo tiene un costo aproximado de 150 dólares, los cuales cubre gracias a las diversas conferencias y capacitaciones forenses que ofrece constantemente en México y otros países como Panamá, Colombia, Argentina, Brasil, Guatemala, Perú, Ecuador, Chile y España, tanto en Fiscalías como en instituciones educativas o asociaciones de profesionistas. 

Hace años, autoridades de Estados Unidos se acercaron a él con el fin de que les compartiera su procedimiento, pero debido a que todavía no lograba la patente no lo hizo.

Actualmente, uno de sus objetivos es capacitar a personal que cubra el perfil adecuado de las diferentes Fiscalías Estatales, para que puedan aplicar su técnica de una manera segura y responsable, aseguró.

Además de convertirse en un referente de las ciencias forenses, Hernández-Cárdenas fue reconocido en junio pasado por la Universidad de Londres en México con el doctorado honoris causa.

Y el próximo 8 de diciembre recibirá la Presea Fray García de San Francisco edición 2019, tras haber sido propuesto por la Sociedad Mexicana de Criminología y la Asociación Estatal de Criminólogos y Criminalistas, “debido a su destacada trayectoria académica, desempeño profesional y humanista, logrando importantes aportaciones a la ciencia forense en el mundo”, de acuerdo con el Municipio de Juárez.

¿Quién es?

Alejandro Hernández-Cárdenas Rodríguez 

Es referente de las ciencias forenses a nivel mundial gracias a su sistema

• Maestro de la UACJ

• Desde hace 17 años trabaja como perito profesional en odontología forense del Laboratorio de Ciencias Forenses y Servicios Periciales de la FG Estado 

• Diplomado de Estomatología Legal y Forense en la UACJ

• En 2003 comienza a practicar distintas fórmulas para regresar a los muertos a su estado casi natural 

• En 2004 logra descubrir la fórmula y la patenta 7 años y medio después

• Ha colaborado con fiscalías y procuradurías de estados como Michoacán, Guerrero, Querétaro y Chiapas

• El 8 de diciembre recibirá la Presea Fray García de San Francisco

Para anotar

• Es la primera persona capaz 

   de rehidratar desde 

   un dedo hasta un cadáver 

   completo

• El registro más antiguo 

   del la primera fórmula de 

   rehidratación de pulpejos 

   que ha encontrado el 

   juarense data de 1904

• Ha colaborado con Fiscalías 

   y Procuradurías de estados 

   como Michoacán, Guerrero, 

   Querétaro y Chiapas

• Su trabajo ha cambiado 

   por completo algunas 

   investigaciones de las 

   autoridades

La dactiloscopia 

• Nació en el siglo XVIII y se le acredita al argentino Juan Vucetich, quien el primero de septiembre de 1891 hizo las primeras fichas dactilares del mundo, por lo que ese día se estableció después como el Día Mundial de la Criminalística