Juárez
Son causa de cientos de homicidios

Especial: Bajas y traiciones en grupos criminales

Cambios en células y cárteles obligan a reconstruir el ‘padrón’ de delincuentes, coinciden fiscal y jefe policiaco

Staff/El Diario de Juárez

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El Diario de Juárez

jueves, 20 junio 2019 | 12:52

Ciudad Juárez— Cambios estructurales, bajas por ejecuciones y traiciones en los grupos y cárteles del narcotráfico en Juárez obligan a las autoridades a una constante actualización del “mapeo” de la criminalidad y de los organigramas delictivos.

Lo anterior lo confirmaron el fiscal de la Zona Norte, Jorge Nava López, y el secretario de Seguridad Pública Municipal, Ricardo Realivázquez Domínguez, quienes coinciden en que la diversidad de cambios en células y cárteles que trafican drogas aquí, ha dificultado la tarea de reconstruir el “padrón” de delincuentes y su filiación hacia determinado grupo u organización.

Los casos son reiterativos. Tanto traficantes como sicarios con sendos tatuajes distintivos de las pandillas “Los Aztecas”, “Mexicles” y “Artistas Asesinos” ya no pertenecen a ellas.

Según Realivázquez y Nava, esas tres pandillas son las únicas que sirven por separado a los cárteles de Juárez y de Sinaloa, pero gran parte de sus miembros han cambiado de bando por mejores ofertas.

La incidencia en el desarraigo hacia determinado grupo delincuencial se ha venido presentando desde hace un año y casi diariamente se eliminan fotografías de los organigramas delictivos oficiales de aquellos criminales que se ubicaban con jerarquía en las células o cárteles, por cuestión de que son eliminados por rivalidades, aseguró el fiscal.

A su vez, el jefe de la Policía Municipal sostuvo que no hay células ni cárteles nuevos, pero todos los días las personas detenidas, vinculadas con la delincuencia organizada, aportan información para descifrar el nuevo rompecabezas de la estructura criminal en Juárez, uno de los principales corredores de droga del país. 

Sin distintivos

“Levántate la camisa”, fue la orden que un agente municipal dio a un detenido con un rifle de asalto el pasado 17 de junio en una estación de Policía.

La prenda escondía diversos tatuajes, entre ellos un penacho que en el registro de significados sería interpretado como integrante de la pandilla Los Aztecas, otrora vinculado con el Cártel de Juárez o “La Línea”.

El detenido negó cualquier relación que lo vinculara con estas dos últimas organizaciones y los responsables de identificarlo oficialmente lo relacionaron con “Los Mexicles”, según confesión del mismo pandillero.

“En su mayor parte (los detenidos) todavía utilizan culturas o leyendas distintivas de cada una de las células delictivas marcadas en el cuerpo, sin embargo se ha identificado de manera reciente que los miembros de estas estructuras ya no utilizan ningún tipo de distintivos”, aseguró el fiscal de la Zona Norte.

“Tenemos identificado todo el distintivo de la cultura de “Los Aztecas”, todo el distintivo de las marcas o tatuajes que utilizan las pandillas como “Los Mexicles” y “Artistas Asesinos”, y a pesar de esas particularidades hay varios casos donde ya cambiaron de organización”, asintió el funcionario.

Realivázquez afirmó que no únicamente se basan en las declaraciones de los detenidos para vincularlos con alguna pandilla y organización, sino que se hace con información de inteligencia que es compartida por las diferentes instituciones de seguridad.

“Las pandillas siguen siendo las mismas, son dos cárteles y tres pandillas: Sinaloa y Juárez, y lo que son Aztecas, Artistas Asesinos y Mexicles”, sostuvo el secretario de Seguridad Pública Municipal.

Agregó que “los Aztecas tuvieron una división el año pasado, Mexicles tuvieron una división este año y Artistas Asesinos se mantiene hasta el momento, siguen trabajando para el Cártel de Sinaloa, según las últimas detenciones y declaraciones que han hecho los mismos”.

Líderes asesinados

El fiscal dijo que muchos líderes de grupos delincuenciales, que incluso tenían órdenes de aprehensión vigentes, causaron baja en los esquemas oficiales de identificación y persecución porque formaron parte de los más de 710 homicidios documentados este año hasta el pasado martes 18 de junio.

“Sí se ha tenido complicación (en el organigrama delictivo), puesto que la mayor parte de las personas que desafortunadamente pierden la vida en estos hechos violentos también fungen como líderes de alguna célula o de alguna parte importante de las estructuras delictivas”, comentó Nava.

Según los titulares de ambas corporaciones, actualmente una parte de los integrantes de Los Aztecas trabaja con “La Línea” o Cártel de Juárez, dirigidos por mandos de “La Empresa”, como también lo hacen desertores de Los Mexicles. No obstante, el Cártel de Sinaloa se apoya también de la facción original de Los Mexicles y disidentes de Los Aztecas en su estructura.

Lo anterior a pesar de que dichas pandillas fungieron como brazos armados de ambos cárteles, siendo enemigos acérrimos durante las pugnas que cobraron aquí la vida de más de 10 mil de sus miembros, hace una década.

Deserciones y divisiones

De acuerdo con la Fiscalía estatal, la pandilla “Los Aztecas” –en la que sus miembros se conocían como “los hermanos”– llegó a reclutar localmente alrededor de 2 mil integrantes, que superaban dos veces el estado de fuerza de la Policía Federal, siete veces el de la FGE y 33 veces el número de elementos con que cuenta la Comisión Estatal de Seguridad en Juárez.

Su estructura se fortaleció en los años 80 en cárceles de Texas, como un grupo hispano para enfrentar antagónicos originarios de otros países dentro de las prisiones, pero en una década de expansión sentó raíces en Juárez cuando sus líderes y estructura se arrendaron al cártel de Amado Carrillo Fuentes.

Los analistas de la Fiscalía aseguran que la pandilla continuó ejerciendo de forma autónoma su estructura organizacional, donde los líderes eran ascendidos por escalafón y bajo rituales especiales secretos.

Para mayo de 2018, los actuales líderes de “La Línea” desconocieron a Eduardo Ravelo como mando al frente de Los Aztecas e impusieron como líder de la pandilla a René Gerardo Garza Santana, alias “El 300”, quien fue desconocido internamente por “los hermanos”.

Lo anterior provocó una división que resultó en más de 600 personas muertas durante los meses de mayo a agosto del año pasado, según registros periodísticos.

Muchos ‘aztecas’ hicieron conexiones delincuenciales con los Mexicles para el tráfico y trasiego de drogas a Estados Unidos y el narcomenudeo local, según los análisis de la dependencia ministerial.

“La Empresa”, formada por “El 300” tras la división interna, reclutó el presente año a miembros de los Mexicles que, junto con Artistas Asesinos, estuvieron vinculados al Cártel de Sinaloa.

El cambio de filiación no dejó satisfechos a líderes de los Mexicles y se generó una pugna interna el pasado mes de abril la que, según la Fiscalía, ha cobrado más de 300 homicidios en los últimos tres meses y medio.

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