Juárez

Escucha y anima a pacientes Covid

Además de cumplir con su labor como afanador, Alejandro se ha convertido en amigo y único enlace de hospitalizados con el exterior

Omar Morales / El Diario de Juárez / El afanador del 9no. Regimiento de Caballería Motorizado

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

miércoles, 21 abril 2021 | 11:39

Alejandro sabe que para los pacientes con Covid-19 la atención médica es muy importante, pero también la calidez de todos los que se encuentran a su lado mientras se mantienen internados, por lo que en el hospital militar él platica con ellos y se convierte en su amigo. 

“Platicar con ellos los anima, porque solamente están ahí acostados; por el virus no tienen tanta facilidad de ver a su familia, tienen una llamada y es lo más cercano que tienen a su familia. –Cuando están hospitalizados– nos tienen simplemente a nosotros, que somos los enfermeros, los doctores o afanadores que entramos con ellos y les podemos platicar algo”, narró Alejandro Fuentes Torres, afanador de la Unidad Operativa de Hospitalización Covid-19.

Él tiene 22 años de edad, es padre de una niña de 11 meses, y en noviembre dejó su trabajo en una maquiladora para ingresar a laborar como afanador en el hospital militar del Noveno Regimiento de Caballería Motorizado, en donde el lunes se despidió de Raymundo Sánchez Martínez, de 60 años de edad, originario de Puerto Palomas de Villa, municipio de Ascensión.

Durante las dos semanas que el paciente permaneció hospitalizado en esta frontera, el joven afanador platicaba con él y le narraba cómo estaban los días afuera, por lo que crearon un lazo de amistad, aseguró.

“Nos preguntan si hace mucho calor, si hace mucho frío, si está nevando… ese es un tipo de lazo que nos une con los pacientes. En toda su estancia en el hospital sí se sienten como parte de la familia”, aseguró Alejandro luego de despedir entre aplausos, porras y chiflidos a quien logró vencer al virus. 

“Estar en un hospital en donde te tienen encamado es un aburrimiento horrible, entonces tratamos de hacer que el paciente también se sintiera cómodo, que se sintiera como en familia a pesar del Covid. Platicábamos con él, le contábamos cosas, nuestras historias, y él nos contaba y nos escuchaba. Y yo digo que aparte de la medicina, también fue eso lo que le ayudó a su recuperación”, relató. 

En noviembre del año pasado, Alejandro vio que estaban solicitando un afanador en la Unidad Operativa de Hospitalización y aunque su familia no estaba de acuerdo en que ingresara a trabajar ahí, aseguró que está contento y se siente seguro porque los militares cuidan mucho a su personal, sin importar si son civiles o parte de la Sedena.

“Nos dan batas, overoles, guantes, cubrebocas, nos dan googles, nos dan caretas, para poder protegernos del virus”, y al salir de trabajar “no entro a la casa como tal, me quedó en el patio, me quito la ropa, el uniforme, me pongo unos shorts y me meto a bañar. Y la ropa pues se sanitiza desde aquí (la Guarnición) y en la casa la rocío con un atomizador con cloro”, aseguró. 

La Unidad Operativa de Hospitalización Covid-19 abrió sus puertas en Ciudad Juárez en mayo de 2019 y desde entonces ha dado de alta a cerca de 100 personas, mientras que actualmente atiende a dos más que se encuentran en sus instalaciones.