Juárez

‘Es que Irving… está muerto’

Lloran familiares y vecinos tras asesinato de tres adolescentes en Colinas

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Vecinos de Colinas de Juárez colocaron veladoras tras el triple asesinato
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Una de las balas perforó una reja de una de las viviendas cercanas del incidente

Sandra Rodríguez
El Diario de Juárez

jueves, 08 octubre 2020 | 12:52

La balacera causó tal estruendo que Nelly García, de 60 años, pensó que se trataba de un camión descargando piedras. Su nieto Irving Zapién, de 21 años, acababa de salir de su vivienda y no fue sino hasta unos cinco minutos después que un grupo de amigos acudió llorando a darle la noticia.

“Es que Irving… está muerto”, le dijeron.

En medio de lágrimas y vecinos que acudían a darle el pésame, García concedió ayer la entrevista en su casa de la calle Durango, en la colonia Colinas de Juárez, en el sur de esta frontera.

Una cuadra al norte, alrededor de las 3:30 de la tarde del pasado martes, alguien abrió fuego contra un grupo de jóvenes que, de acuerdo con testimonios, se encontraba conversando en el exterior del domicilio número 6536 de la calle Coahuila, asesinando a tres y dejando con lesiones a otro.

“Él iba pasando cuando ahí estaban los muchachos”, dijo García. “Dicen que contra él no era; que cuando él volteó a ver lo que pasó, se asustó (...) Pasó por el lugar equivocado”, agregó la madre de familia.

Veladoras colocadas en tres puntos distintos a lo largo de unas diez casas en la calle Coahuila, entre las arterias Toluca y Querétaro, indican que al menos dos de las víctimas trataron de correr de los disparos.

Había además en diversos puntos manchas de sangre que los vecinos trataron de cubrir con tierra, así como impactos de bala en el cofre de un carro que estaba estacionado sobre la calle, en el barandal de una vivienda y en el muro exterior de otra.

Sobre la banqueta de ésta última quedó quien fue identificado por los vecinos como Ricardo Rico, de quien dijeron saber tenía alrededor de 16 años. Metros atrás, en el exterior de la vivienda en la que los vecinos vieron al grupo de jóvenes reunido antes del ataque, quedó el cadáver de quien fue reconocido de manera extraoficial como Yair, de 17.

Irving Zapién cayó al final, unos 30 metros más adelante, entre el cordón de la banqueta y las llantas de un vehículo.

“Nomás vi que el 'chavito' venía corriendo y que ahí cayó”, comentó de manera breve uno de los residentes de la zona. “Le dieron un balazo en la espalda”, agregó García.

De acuerdo con Alejandro Ruvalcaba, vocero de la Fiscalía General del Estado, los agentes ministeriales recogieron del lugar 18 casquillos percutidos; 13 de pistola calibre 9 milímetros, uno de calibre 22 y cuatro más .223; estos últimos, de arma larga.

Ruvalcaba agregó que aún no concluía la identificación de las víctimas, y que los peritos les atribuían una edad de entre 20 y 25 años, mientras que el sobreviviente tiene 17. También señaló que no hay detenidos.

Un adolescente en la calle Coahuila describió a las víctimas como “buenos amigos” cuyo crimen lo dejaba “destrozado”. Otros informaron que Yair y Ricardo se reunían por las tardes a conversar o a comer golosinas en el exterior de la casa 6536, donde ayer no se respondió a un llamado de este medio pero, de acuerdo con los vecinos, era el hogar de la familia del primero.

Datos de la FGE indican que, hasta antes de este crimen, en la ciudad se han registrado los asesinatos de al menos 31 menores de edad; 22 hombres y nueve mujeres.

srodriguez@redaccion.diario.com.mx