Juárez

Envían notas de aliento a menores migrantes

Personas de todo Estados Unidos comparten con ellos oraciones o testimonios sinceros

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez / Una de las cartas recibidas en Ciudad Juárez
Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez / Las misivas llegan acompañadas de algún bocadillo

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 29 abril 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Después de ser expulsados de Estados Unidos bajo el Título 42 junto a sus padres, cada mes 500 niños reciben en Ciudad Juárez una “nota de aliento” escrita por habitantes de distintas partes de Estados Unidos, junto a un bocadillo. 

“Se quedarán en nuestras oraciones. No están olvidados” y “Al final del día podemos soportar más de lo que creemos”, son parte de las frases que los habitantes de lugares como Minnesota, Washington, Connecticut, California, Colorado y otros lugares envían a los migrantes a través de la organización Border Servant Corps (BSC), y que finalmente les son entregados en Ciudad Juárez por Grupo Beta.

Los mensajes vienen dentro de “Bolsas de Ayuda Humanitaria”, las cuales contienen bocadillos de tamaño individual, como una barra de granola, galletas o barras de fruta “para proporcionar a cada persona un poco de sustento inmediato”, informó Kari Lenander, director ejecutivo de la asociación estadounidense.

Dijo que en el otoño de 2019, por invitación de Sigrid González, una activista de El Paso que apoya al Grupo Beta para dar la bienvenida a los migrantes en Ciudad Juárez, BSC comenzó a armar Bolsas de Ayuda Humanitaria para los migrantes expulsados de Estados Unidos. 

“En la primavera de 2020, después de que el Covid-19 comenzara a impactar en esta parte del mundo, la gente se distanció físicamente en respuesta a consideraciones de seguridad. En respuesta a ello, el BSC imprimió tarjetas para incluirlas en cada bolsa, para añadir un poco de conexión personal”, explicó. 

“Sólo un recordatorio de que nos preocupamos por ti. Con mucho cariño”, se lee en el frente de la tarjeta debajo de corazones de colores, mientras que en la parte de atrás los estadounidenses escriben con pluma los mensajes que desean enviar a quienes han sido devueltos a México desde su país.

“Desde el comienzo de la adición de ‘notas de aliento’, el BSC siempre ha recibido suficientes notas escritas a mano para asegurar que cada bolsa tenga una incluida. Se ofrece orientación a los colaboradores en la página web del BSC, y el personal del BSC examina las tarjetas para asegurarse de que su mensaje coincide con la intención y el espíritu de la ofrenda”, agregó el activista estadounidense.

Entre quienes escriben los mensajes se encuentran estudiantes, grupos comunitarios, iglesias y personas de todo Estados Unidos, quienes se unen, desde la distancia, a los migrantes.

Al llegar a Ciudad Juárez, después de hasta 18 horas sin haber comido, de acuerdo con sus propios padres, todos los niños reciben una de las bolsas con los mensajes enviados por los estadounidenses, además de alimentos que les ofrecen otras asociaciones paseñas. 

“Cada colaborador hace suyas las notas: a veces las tarjetas llegan con pegatinas, dibujos y frases escritas en un arcoíris de colores. Otras tarjetas llegan con testimonios sinceros de experiencias personales con el sistema de inmigración y oraciones sinceras enviadas a distancia. La esperanza es que los inmigrantes, incluso en medio de circunstancias difíciles, puedan recibir un recordatorio tangible de que no están olvidados, de que hay personas que ni siquiera conocen que se preocupan por ellos, y de que estas personas –y muchas más– están trabajando para crear un cambio positivo”, destacó Lenander.

Border Servant Corps es una organización cristiana, del ministerio de la Iglesia Luterana de Paz, fundada en 1997 con el objetivo de servir a la región fronteriza del sur de Nuevo México, El Paso y Ciudad Juárez. 

Para mayor información puede visitar la página de internet: https://www.borderservantcorps.org/our-story.

hmartinez@redaccion.diario.com.mx