Entre la angustia y la desesperanza

La vida cambió no sólo para Mariben Arceo tras la volcadura del camión en Nayarit, sino para toda su familia

Verónica Domínguez
El Diario de Juárez
jueves, 07 febrero 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— Con desesperación, angustia e incertidumbre han pasado los últimos seis meses Maribel Arceo, de 37 años, luego de las secuelas físicas, económicas y psicológicas que les provocó la volcadura en Nayarit del camión en el que viajaba.

“Estamos desesperados, mi esposo no tiene trabajo formal, porque tiene que cuidarme a mí, y después del accidente tuve que pasar por un proceso de recuperación muy doloroso; el material que tengo en el tobillo y que es el que me sostiene no me ha servido, cómo le vamos hacer sí ya casi se me termina el seguro”, expuso Arce.

Cuatro días en terapia intensiva tuvo que pasar Maribel, e ingresar a una cirugía en donde le extrajeron el bazo y le colocaron una placa de osteosíntesis en la pierna izquierda debido a las lesiones que sufrió. 

Maribel junto con su esposo y sus hijos tuvo que irse que a vivir con su suegra debido al accidente su esposo perdió su trabajo, les pidieron la casa en donde rentaban porque ya no pudieron pagar; además tenían los gastos de los servicios y de sus dos hijos.

“Yo tenía que estar aquí dependiendo de mi esposo, mis hijos, mi cuñado y mi suegra, a mí para moverme o bañarme tenían que moverme entre dos o tres porque quedé muy lesionada”, platicó Maribel.

Mencionó que no pusieron demandas en Nayarit al que conducía el autobús porque la prioridad era restablecerse.

“Nosotros no sabemos qué va a pasar, la verdad sería mucho gasto estar viajando hasta aquella ciudad para seguir el caso, no tenemos para los gastos básicos, menos para estar buscando qué nos dice la aseguranza o la empresa de camiones”, expresó Maribel.

La afectada también recibió dos transfusiones de sangre, y quedó con las cicatrices de las 30 puntadas que le realizaron estómago; además todavía tiene que usar andador y silla de ruedas.

“Ahorita ya puedo hacer las cosas básicas como barrer, cocinar y ya puedo bañarme, pero de mi tobillo ya casi se sale el tornillo, a mí me duele mucho mi pierna y el material no que tengo no me sirvió, necesito remplazarlo, pero me tengo que esperar dos años, qué voy hacer si ya sólo me queda un mes de seguro”, manifestó Maribel.

Francisco Julián Aros, esposo de la lesionada, expresó que ya no cuenta con empleo formal porque tiene que cuidar a su esposa y hacerse cargo de sus hijos, por lo que tiene un pequeño negocio en unas segundas.

“Yo necesito dinero para salir adelante, necesitaría buscar quién cuide a mi esposa, por eso trabajo en las segundas para tener el tiempo de hacerlo, lo que me preocupa es que necesita otro material en el tobillo para que se recuperé y ya no tendrá seguro, son muchos gastos los que tenemos”, agregó Aros. 

Aros dijo que se reunirán con otros afectados del accidente para buscar la forma de que el chófer Raúl Gerardo Ramos, la empresa de seguros Ana. S.A y Turismos Araiza se hagan responsable por las lesiones de su esposa, pero en las condiciones en las que se encuentran no podrán estar viajando hasta Nayarit, o contratar un abogado que le dé seguimiento a su caso si interpusieran una denuncia por los daños causados a Maribel.


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