Juárez

‘Enmiendan’ historia de la Chaveña

Aprovechando las mejoras que se realizarán en el barrio, promotores culturales piden que la pila y el kiosco sean reubicados en sus sitios originales

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

sábado, 27 junio 2020 | 06:00

Promotores de la historia local pedirán al Gobierno estatal que ‘La Pila’ de la colonia Chaveña sea reubicada al lugar donde originalmente fue construida en 1902 y que el kiosco que se encuentra en el parque del mismo sector, lo restauren para que quede como cuando lo instalaron ahí en 1913, tras llevarlo de donde estaba, el Monumento a Benito Juárez.

Las dos construcciones son emblemáticas de Ciudad Juárez y en especial de la colonia Chaveña; ‘La Pila’ la han cambiado de posición en varias ocasiones y nunca la han dejado como estaba inicialmente, además de que desaparecieron los leones que la adornaban en un principio, por eso, “aprovechando las mejoras que les harán a estos dos sitios, haremos la petición”, dijo José Luis Hernández Caudillo, del grupo El Juárez de Ayer.

“Consideramos que deben hacer de nuevo la fuente original, tomando como base la de León, España, y hacerla igual como estaba cuando la construyeron. Nosotros tenemos fotografías de cómo era esa fuente y en eso se pueden basar para dejarla igual, eso le propondremos al encargado de la obra, además de que la coloquen más al sur de la calle, donde estaba”, explicó.

De acuerdo a la historia de este lugar, ‘La Pila’ de la colonia Chaveña fue un regalo a la ciudad por parte de la colonia española residente en Juárez en el año de 1902, era una réplica de la que existe en España y en un tiempo fue orgullo local, después fue cambiada del sitio original y ya no es de cantera, es de cemento.

A 118 años de que la construyeron, promotores de la historia local pidieron a principios de este año, a los tres órdenes de gobierno, que la restauren y la dejen en el mismo lugar donde inicialmente estaba, pues era el centro de una glorieta en la que confluyen seis calles, la Insurgentes, la Miguel Ahumada, la Nicolás Bravo, Joaquín Terrazas, Jesús Nájera y la 5 de Febrero.

Incluso, en los inicios de la colonia Chaveña, el agua de esa pila se usaba para los caballos y mulas que entonces eran el medio de transporte y para jalar las carretas.

Posteriormente fue renovada, cuando los integrantes de la colonia española en esta frontera regalan a la ciudad una pila de cantera para conmemorar el centenario de la salida de los franceses de España; entonces es cuando se hizo la fuente que tenía cuatro leones en la parte superior y cuatro cabezas en cada uno de los costados, como una réplica de la fuente localizada en León, España, dice Hernández Caudillo.

En esa época Ciudad Juárez tenía alrededor de 10 mil habitantes, de los cuales cerca de 300 formaban la colonia española, un sector de la comunidad que era muy trabajador; siempre se distinguieron por eso y por estar unidos, comenta.

Luego de construirla, ‘La Pila’ de la Chaveña se abastecía de agua proveniente de la acequia que pasaba al oeste de la ciudad y bajaba de la parte alta a la fuente por donde ahora es la calle Joaquín Terrazas. Cuando ya estaba llena de agua la tapaban con cajas de madera, lo que dio origen a las llamadas “cajeras”.

Sin embargo, con el paso del tiempo ‘La Pila’ fue descuidada por los gobiernos municipales y tal vez, por considerarlo necesario por el tráfico vehicular, fue cambiada de lugar y la instalaron más al norte de donde estaba originalmente; esto se ha hecho ya en dos ocasiones, pero al mismo tiempo le quitaron los leones y ya no es de cantera, es de puro cemento, dice el promotor de la historia local.

En el caso del kiosco que se encuentra en el parque de la misma colonia, por la calle Libertad, se encontraba inicialmente en el Monumento a Benito Juárez, en donde lo inauguraron el 16 de octubre de 1913.

En ese entonces era presidente municipal Guillermo Cruz, quien estuvo en el cargo del 28 de junio de 1913 al 3 de noviembre del mismo año y como gobernador estaba el general Salvador Mercado, quien estuvo en el cargo ese año como jefe de la División del Norte federal. Lo sustituyó Francisco Villa, luego de que lo derrotó en la batalla de Ojinaga.

Fue en la década de 1920 cuando el kiosco es reubicado, lo quitan del monumento y se lo llevan al parque de la colonia Chaveña, en donde se ha conservado con algo de mantenimiento, muchas veces por parte de los vecinos, quienes lo han limpiado con frecuencia.

“Ahora tenemos la oportunidad de que lo restauren y lo dejen como estaba en 1913, pueden hacerlo y se lo propondremos a quien se encargue de la obra, pues este kiosco es parte de la historia juarense”, dijo Hernández Caudillo.