Juárez

Ejemplo de solidaridad

A pesar de su ceguera Roberto Nieves elabora colgantes para macetas y con los ingresos que recaba ayuda a los demás

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

miércoles, 20 mayo 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— La contingencia sanitaria por el Covid-19 ha obligado a Roberto Nieves a dejar de cantar en los camiones de transporte urbano, y aunque es invidente, esto no ha sido un freno para dedicarse a otra actividad, por lo que ahora, para obtener algo de ingresos, elabora colgantes para macetas.

A Roberto no le sobra el dinero, pero parte de lo que obtiene por la venta de estos productos artesanales la utiliza para ayudar a otras personas invidentes o a quienes tienen más necesidad que él, y sólo deja la cantidad suficiente para poder surtirse del material para hacer los colgantes y un poco para sus gastos personales.

“Realmente no es mucho lo que gano haciendo los colgantes artesanales para plantas de sombra, ya que parte de lo que obtengo al venderlos, se lo doy a otras personas que tienen más necesidad que yo, algunos también son invidentes, pero hay otros que no lo son y también necesitan quién les ayude, por eso lo hago, por eso les doy algo, aunque no sea mucho”, expresa.

Roberto Nieves Ordaz tiene 60 años de edad, hace tiempo enfermó de diabetes y esto dio origen a que perdiera la vista en 1998, pero esta situación no lo detuvo para seguir adelante en alguna actividad, así que además de aprender a tocar la guitarra, sabe algunos oficios como el tejer estos colgantes, lo que aprendió en la Escuela José María Cárdenas, una institución de invidentes en Monterrey, Nuevo León.

La falta de visión le impidió tener un trabajo formal, por lo que decidió cantar en los camiones de transporte urbano, actividad que realiza desde hace poco más de 16 años y en la cual, dice, le va bien gracias al apoyo de la gente que viaja en estas unidades.

Sin embargo, por la contingencia sanitaria derivada del Covid-19, Roberto ya no puede andar cantando en ese transporte, y durante los últimos dos meses se ha quedado en casa, en donde ha aprovechado el tiempo para la elaboración de los colgantes para las macetas.

“Me surgió la idea de hacer los colgantes para maceteros porque tengo demasiado tiempo libre, así me ocupo en algo y aparte de venderlos para ganar algo de dinero, me sirve para ayudar a otras personas invidentes y a gentes que tienen más necesidad que yo”, comenta.

Roberto dice que en un programa de radio se dio cuenta de una de esas personas que necesitaba ayuda para comer; se trata de un invidente de 73 años de edad que además de pagar renta por la casa donde vive, debe comprar medicamentos, por eso fue a llevarle una despensa y dinero.

“Yo vivo con mi familia, así que a pesar de que el dinero no sobra, siempre hay algo para ayudar a los que lo necesitan”, expresa.

De igual forma, su familia es la que le ayuda a promover los colgantes artesanales que elabora y le compra el material para hacerlos, tarea a la que ahora le dedica todo el día.

“A diario puedo hacer dos colgantes con un tamaño de 1.20 metros o 1.30 de largo, pero todos con un acabado en barniz, que permite que duren más tiempo”, comenta.

Afortunadamente, dice Roberto, los colgantes se están vendiendo bien y piensa seguir en la actividad por tiempo indefinido, gracias al apoyo de la gente que los está comprando; los clientes tienen opciones en diferentes tamaños y precios que van desde los 200 a los 600 pesos.

Los interesados pueden acudir directamente a su domicilio en la calle Sor Juana Inés de la Cruz número 221, en la colonia San Lorenzo, cerca de la curva del centro comercial, o bien llamarle al teléfono 656-265-7880.