Juárez

Efecto Trump: cae migración al mínimo

Sólo 15 extranjeros llegaron a registrarse ayer para solicitar asilo en EU; eran hasta 250 diarios

Fernando Méndez/El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

domingo, 09 junio 2019 | 09:19

Ciudad Juárez— Con 15 cubanos, ayer fue el día en el que menos migrantes arribaron a Ciudad Juárez con el fin de registrarse para solicitar asilo político en Estados Unidos, desde que comenzó el éxodo en octubre del año pasado, indican cifras oficiales.

Según los propios extranjeros, ante los retenes del Gobierno federal “llegar a Juárez es ya un sueño inalcanzable”.

Los puntos de revisión en la carretera, implementados por la Policía Federal, surgen ante la presión del Gobierno de Estados Unidos para evitar la llegada de más migrantes a la frontera.

Enrique Valenzuela, coordinador general del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), informó que mientras que en abril pasado hubo días con hasta 250 registros de migrantes, el promedio de registros en mayo fue de 113 personas al día, pero el lunes pasado llegaron 123, el martes 73, el miércoles 61, el jueves 33 y el viernes 50.

Sin embargo ayer, hasta una hora antes de cerrar el registro, sólo habían arribado dos mujeres y 13 varones, todos cubanos.

La semana pasada la fila de migrantes en las oficinas estatales superaba las 100 personas, 80 por ciento de ellas cubanas.

“Yo creo que se debe a que realmente han impactado las instalaciones de puntos de revisión (del Instituto Nacional del Migración) o la gente ya tiene miedo, a la gente ya le dio miedo seguirse acercando con la misma facilidad con la que antes lo hacían, están siendo de alguna manera más cautos”, comentó el funcionario.

Sin comer ni hablar

Federico es un cubano que tuvo que viajar dos sin hablar y sin bajarse del camión para nadie se diera cuenta de que era migrante, por lo que tampoco pudo comprar nada para comer.

Coincidió en que el arribo a la frontera norte se ha complicado porque los migrantes tienen que evadir los puntos de revisión federales, además de que deben presentar documentos migratorios para poder comprar un boleto de camión o temen intentar el viaje y ser deportados.

Hasta ayer sumaban 16 mil 522 migrantes registrados desde octubre en la lista de espera para ser llamados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). A 11 mil 206 de ellos se les ha recibido por el puente internacional Paso del Norte-Santa Fe.

Aunque la diferencia refleja que todavía hay en Juárez 5 mil 316 migrantes en espera, de acuerdo con el funcionario se calcula que en realidad permanecen unos 3 mil.

El resto, consideró, se desesperaron y cruzaron el río Bravo, se les acabó el dinero y se entregaron a la Patrulla Fronteriza o ya se fueron de la ciudad.

‘Prefiero que me maten a regresar a Cuba’

Jhovani, Federico y Juan Pablo son tres cubanos que pertenecían a un grupo de siete migrantes que permanecían en Tapachula con el mismo objetivo: llegar a Estados Unidos.

Uno de ellos ya fue deportado a la isla, dos se encuentran detenidos en Chiapas y ellos tres viajaron uno por uno hasta Ciudad Juárez, para no hacerlo en grupo y poder pasar desapercibidos por las autoridades migratorias.

El primero en llegar a la frontera, hace dos semanas, fue Jhovani. Unos días después consiguió trabajo como guardia de seguridad, en el que ganará 6 mil pesos al mes, 3 mil de los cuales empleará en pagar el cuarto de hotel que comparte con cuatro personas más.

“Este es el trabajo mejor pagado que he conseguido en mi vida”, aseguró el migrante de 36 años, originario de Las Tunas, donde trabajaba como chef con un sueldo de 15 dólares al mes.

“Con 15 dólares pagas lo de tu aseo personal. Un pantalón cuesta en una tienda 35 dólares”, añadió Juan Pablo, quien arribó a la ciudad el pasado 3 de junio y se encuentra albergado en una iglesia de la ciudad con más de 70 cubanos.

Federico fue el último en llegar a Juárez, el pasado viernes, pero dijo que el viaje no fue fácil porque le pidieron su amparo federal para poderle vender el boleto de camión en la empresa Ómnibus de México.

Aunque está amparado para permanecer en el país y pudo comprar su pasaje, realizó todo el viaje con miedo a que lo deportaran porque, aseguró, en Tapachula los detienen en redadas y con engaños.

“Yo prefiero que me maten a regresar a Cuba”, aseguró el isleño de 38 años quien en su país trabajaba en la agricultura, pero va a Estados Unidos “en busca de lo más preciado que tiene el ser humano: la libertad”.

Al igual que Federico, Juan Pablo salió de Cuba hace dos años en avión, un viaje que se convirtió en el de sus sueños, pero que con el tiempo se fue complicando.

“Trabajamos en Centroamérica en el campo, en la construcción, en la agricultura de cebolla, calabaza, ajo. Nos pagaban desde 3 dólares hasta 5 dólares al día. Cuando llegué a Tapachula yo pensé que hasta aquí… estar en Juárez me parece que es mentira. Hace dos años no he podido dormir tranquilo porque no me he podido sentir seguro de que no me vayan a deportar. Y hoy aquí (en Juárez) estoy legal y un poco más tranquilo porque sé que voy a lograr cumplir mi sueño”, dijo el hombre de 38 años.

“Un migrante quiere llegar a Estados Unidos para ser libre y trabajar”, dijo el originario del centro de Cuba, quien le pidió a los gobiernos de México y Estados Unidos que dejen de ver la migración como algo perjudicial.

“Deberían apoyar más a la migración porque no saben lo que las personas sufren, lo que pierden al salir de su país. Mi mamá vendió su casa y ahora está con una tía para que yo me pudiera venir”, contó Federico.

Y aunque aseguraron que en Chiapas hay más de 5 mil cubanos, lamentaron que muchos estén siendo deportados a la isla, donde quienes llegan repatriados son perseguidos por su Gobierno y vistos como traidores. 

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