Sociedad religiosa Caballeros de Colón

Donan 60 md en víveres y medicamentos a migrantes

La Casa del Migrante recibió el apoyo por parte de los obispos de Juárez y El Paso, José Torres y Mark Seitz

Alejandro Vargas
El Diario
domingo, 06 octubre 2019 | 06:00
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Un mensaje de solidaridad y unión con la comunidad migrante brindaron ayer representantes eclesiásticos católicos de Juárez y El Paso durante la recepción de una donación de 60 mil dólares en víveres y medicamentos para la Casa del Migrante, mismos que fueron entregados por decenas de miembros de la sociedad internacional religiosa Caballeros de Colón. 

Al albergue, sobre la calle Neptuno en la colonia Satélite, acudieron los obispos José Torres, de Juárez, y Mark Seitz, de El Paso, y los padres Eduardo Hayen y Javier Calvillo, quienes ante los adeptos presentes de la fraternidad católica oraron y bendijeron con un “Padre Nuestro” los apoyos que estaban sobre tarimas, dentro del remolque de un tráiler.

Una vez concluido el ritual, enfilados, al estilo militar, los fieles se pasaron paquetes con botellas de agua, pañales, medicamentos, y demás bienes que bajaron del remolque, luego los subieron a la parte trasera de una troca que descargaba éstos en los almacenes del albergue, que actualmente cuenta cerca de 270 migrantes, según indicó el padre Calvillo, director de la Casa del Migrante.

“Es un momento especial donde los caballeros de Colón de Estados Unidos y de algunas partes de México se reúnen para poder ver por las necesidades de los migrantes... Hay que entender que los migrantes son iguales, pueden ser mexicanos, cubanos, africanos. La Iglesia debe estar al pendiente de acogerlos y protegerlos como nos lo indica el papa. Ahora nos toca ver y descubrir que todos podemos estar un día en la migración, como ahora están los mexicanos en los puentes”, dijo.

Mientras que, incluso con un vehículo montacargas, los miembros de Caballeros de Colón bajaban del remolque el resto del cargamento, los eclesiásticos se dirigieron al patio del albergue, donde brindaron botellas de agua a los migrantes, quienes las recibieron con agradecimiento. 

“Queremos poner nuestra atención en las formas de asistir y cooperar con la responsabilidad que tenemos de cuidar a los necesitados. Ustedes saben que en los Estados Unidos tener una posición a favor de los refugiados está considerado algo político, y tienen mucho valor los caballeros para decir ‘eso no es algo político, eso es algo cristiano’ y por servir a los necesitados en nuestra puerta”, dijo a su vez Seitz, obispo de El Paso, e instó a las a trabajar en conjunto, por humanidad.

A ello Torres, obispo de Juárez, añadió que es necesario resaltar que lo anterior no hubiera sido posible sin el gran gesto de amor y fraternidad de los participantes, que espera vayan en aumento.

“Somos (entre Juárez y El Paso) una familia, somos una comunidad. Como dice el papa Francisco: ‘no sólo se trata de migrantes, se trata de personas, de la humanidad, de la paz, del bienestar de todos y de la casa en común de la que somos parte’”, puntualizó el eclesiástico y recalcó que es precisó no ser sólo espectadores, sino actuar en pro de quien más lo necesite.