Documentan violaciones a derechos humanos

Amnistía Internacional ha identificado durante su recorrido por ambas partes de la frontera graves irregularidades debidas a la política conocida como 'Quédate en México

Hérika Martínez Prado /
El Diario
viernes, 19 abril 2019 | 06:00
Gabriel Cardona

Tras un recorrido por ambos lados de la frontera, personal de Amnistía Internacional denunció ayer en Ciudad Juárez las violaciones al derecho internacional que está cometiendo Estados Unidos con el retorno a México de los migrantes que les solicitan el asilo político, y la presencia de sus agentes a mitad de los puentes internacionales.

El investigador Brian Griffety, quien comenzó el 8 de abril a documentar la migración entre México y Estados Unidos, culminará hoy su visita en la frontera Juárez-El Paso, donde destacó el orden migratorio de lado mexicano y las violaciones cometidas por las autoridades estadounidenses.

“Las prácticas de las autoridades no son legales ahí –en Estados Unidos– y no son legales internacionalmente, sobre la recepción y el tratamiento de migrantes. Es un gran problema que en el otro lado del puente hay un campo de tiendas afuera de los servicios y no sabemos por cuantos días están esperando ahí, una persona nos dijo que esperó por 10 días afuera, sin dormir dentro del edificio”, dijo sobre los grupos que tienen que esperar en los patios de las instalaciones migratorias.

El derechohumanista estadounidense del organismo con sede en la ciudad de Washington, destacó que el Gobierno debe detener las expulsiones ilegales de solicitantes de asilo político en la frontera con México, como lo señaló hace unos días la directora de Amnistía Internacional para las Américas, Erika Guevara Rosas.

Amnistía Internacional ha identificado durante su recorrido por ambas partes de la frontera graves irregularidades debidas a la política conocida como “Quédate en México”, entre ellas una falta generalizada de acceso a abogados que afecta a las personas devueltas a México durante los procedimientos. 

Entre el 8 y el 10 de abril, Amnistía estuvo en la frontera de Tijuana-San Diego, donde Estados Unidos comenzó el retorno de solicitantes de asilo político a México, a través del llamado Programa de Protección a Migrantes, mientras que del 17 al 19 de abril permanecerán en la frontera Juárez-El Paso.

Griffety dijo que el miércoles fueron testigos de las narraciones de miedo que manifestaban ante las autoridades de Estados Unidos en El Paso, los centroamericanos que habían sido retornados a Juárez.

“Lo que estamos haciendo es comparando los procedimientos que están ocurriendo en San Diego y en El Paso, que son los primeros dos lugares en donde están haciendo esta clase de Corte, y por ejemplo ayer fue muy importante que todas las personas que estaban siendo retornadas bajo esta nueva póliza expresaron su temor de regresar a México, le expresaron esto al Juez que los estaba escuchando”, y aún así fueron retornados, apuntó.

Hasta ayer Estados Unidos había retornado a cerca de 400 centroamericanos a esperar en Juárez su proceso de asilo político, mientras que había recibido a 7 mil 573 solicitantes desde octubre, por el puente internacional Paso del Norte, aunque la cifra de registro ya supera las 12 mil personas, muchas de las cuales se cree que ya cruzaron de manera irregular.

 En total, de octubre a marzo, en el Sector El Paso fueron detenidas 71 mil 063 personas, entre familias, menores no acompañados y adultos solos, según cifras oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

“Es increíble que las autoridades acá están tratando bien a los migrantes y las autoridades en la frontera de los Estados Unidos no, entiendo que muchas personas están cruzando irregularmente a través del río, la pared (el muro) o las montañas, pero eso en parte es porque las autoridades no los están recibiendo por los puentes, por los puertos (de entrada) oficiales, como están obligados a hacer por los derechos nacionales e internacionales”, apuntó.

Sobre la presencia migrantes de lado mexicano, el investigador destacó que cada frontera cuenta con particularidades.

“Estoy viajando en toda la frontera; hay líneas muy largas en todos los puertos, pero con situaciones diferentes en las ciudades de este lado, y también con poblaciones diferentes. En Tijuana hay casi 5 mil personas buscando asilo, pero tal vez el 45 por ciento son mexicanos, entonces su Gobierno, Grupo Beta, y las autoridades americanas los están forzando a esperar en México antes de presentarse para solicitar asilo, es un problema porque es ilegal para las autoridades de México formar a su población a esperar ahí”, comentó.

Dijo que en San Luis Río Colorado, Sonora, el 80 por ciento de los migrantes en espera son mexicanos, mientras que el Aguaprieta el porcentaje de connacionales en espera del asilo político en el vecino país es de entre el 85 y 90 por ciento. 

“Aquí la situación es un poco diferente, porque la mayoría son de Cuba y casi sólo el 5 por ciento son de México. Entonces para diferentes personas, representan diferentes problemas esperar sin dinero, sin los servicios que necesitan de salud, pero la situación es diferente acá”, apuntó. 

El derechohumanista, quien arribó el miércoles a Juárez y ayer visitó las oficinas de Coespo, dijo que también acudiría a las iglesias que se han convertido en albergues de migrantes, como parte de la documentación que realiza AI en la frontera norte de México para informarle al Congreso de Estados Unidos las condiciones migratorias de este lado de la frontera.