Juárez

‘Dios permita que ella sí se recupere’

Abuela de menores atropellados el lunes en la colonia Gustavo Díaz Ordaz narra el trágico momento que vive la familia

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

miércoles, 26 agosto 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— Alan Josué y Karen Cristal, de 11 y 14 años respectivamente, habían tenido su primer día clases a distancia de sexto grado y tercero de secundaria, y aunque casi no salían a la calle, la tarde del lunes iban al parque con un amigo cuando todos fueron atropellados en la colonia Gustavo Díaz Ordaz. 

“Ahorita mi niño pues ya se murió y mi nieta está bien grave… Alan era un niño muy pacífico, siempre sonriente, bien juguetón, no era vago, no salía, no andaba en las calles. Es algo muy doloroso”, relató ayer su abuela, Lucía Hernández, mientras la madre de los dos menores, una operadora de la maquiladora Lear, buscaba el apoyo para el funeral por parte de la mujer que los atropelló. 

Según testigos, el accidente ocurrió a las 7:00 de la tarde del lunes en una curva entre las calles Zoltepec y Real del Monte, muy cerca del periférico Camino Real, donde la conductora de una camioneta tipo van roja argumentó que le fallaron los frenos y perdió el control del vehículo, por lo que impactó a los tres niños. 

Los dos hermanos le pidieron permiso a su mamá para ir a jugar con un compañero de Alan Josué al centro comunitario, pero finalmente decidieron irse al parque “y ahí fue donde los agarró la van”, lamentó entre lágrimas su abuelita, quien permaneció toda la madrugada de ayer en el Hospital número 6 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde la misma noche del lunes les informaron que el niño había muerto. 

“Mi nieta no puede ni hablar, la tienen sedada, la tienen intubada. Ojalá y Dios permita que ella sí se recupere. Ya que mi niño no, ya cuando llegó al hospital ya iba muerto, porque en cuanto lo metieron a un cuarto yo vi que le estaban haciendo reanimación y ya no vivió, ahí quedó. Iba muy golpeado él, llevaba abierta la cabeza”, narró la mujer, quien desde la puerta de su casa puede observar el sitio en donde ocurrió el accidente.

Karen no sabe de la muerte de su hermano

Hasta ayer, Karen y su amigo permanecían hospitalizados en estado grave, ambos sin saber todavía de la muerte de Alan.

“Karen se dio un golpe muy fuerte en la cabeza, anoche (lunes) le hicieron una tomografía, salió bien pero que tiene el cerebro muy inflamado. Y toda la noche, hasta las 5:00 de la mañana que se vino mi hija se convulsionaba”. El amigo “había estado preguntando por Alan, pero no le quisieron decir que ya había muerto”, comentó su abuela, quien dijo no saber cómo ocurrió el accidente.

A Alan “le decían de apodo ‘El Amarillo’, y me preguntaban: ¿y el amarillito por qué, no sale?. Él terminaba su tarea y siempre estaba jugando –en su casa–”, recordó al pedir a las autoridades medidas de prevención en el lugar, que aseguró, es un sitio de constantes accidentes viales. 

“Ahorita fueron mis niños, más delante ¿quién va a ser? Yo digo que deberían de poner una seguridad ahí, topes o algo ahí, porque no miden las consecuencias, bajan con una velocidad muy fea, la agarran como pista”, señaló.

Con una banqueta de apenas unos 50 centímetros, los tres niños iban caminando sobre la vialidad cuando según testigos “la camioneta volando” chocó contra el muro de concreto, luego arrojó a los tres menores y finalmente se impactó contra una pared. 

La conductora argumentó en el lugar que se quedó sin frenos, por lo que de acuerdo con el vocero de la Fiscalía General del Estado en la Zona Norte, Alejandro Ruvalcaba, están en espera del peritaje terrestre y el peritaje al vehículo para determinar si realmente tuvo una falla mecánica. 

Tanto los impactos de la camioneta en la que viajaban dos mujeres, de 18 y 48 años, como los rastros de sangre donde fueron atropellados los niños aún continúan en el lugar donde los vecinos aseguraron que han sido testigos de al menos cinco accidentes más, tres de ellos en los cuales los vehículos han impactado contra una misma pared de piedra que se observa dañada.

Otros accidentes

También narraron cómo un camión perdió el control y llegó hasta el muro de concreto de un arroyo cercano, el mismo sitio en donde un hombre con un niño se impactó luego de perder el control de su vehículo debido a la velocidad con la que circulaba.

Por ello, los habitantes del sector pidieron a las autoridades la instalación de topes o señalamientos de disminución de velocidad, al tratarse de una zona por donde caminan tanto menores como personas de la tercera edad. 

De acuerdo con el fiscal Zona Norte, Jorge Nava López, la conductora de la camioneta, de 48 años de edad, se encontraba hasta ayer hospitalizada en calidad de detenida, mientras que su hija de 18 años sufrió aparentemente una fractura en un hombro. 

Alan Josué Hernández González será velado en el patio de su casa, mientras su familia espera la recuperación de su hermana y su amigo. (Hérika Martínez Prado / El Diario)