El diario

Día y noche protege madre a su Ángel

Familia de menor con padecimiento que le impide hablar, caminar y comer pasará una Navidad diferente

Sol Gallegos / El Diario de Juárez

Ciudad Juárez.— Luego de ser diagnosticado con el síndrome de Melas, Ángel Uriel Rivas, de 14 años de edad, y su familia tuvieron que adaptarse a una nueva vida y enfrentar el padecimiento que hasta la fecha no tiene cura, es poco frecuente y afecta principalmente el sistema nervioso de una persona.

Diario Omar Morales / El Diario de Juárez | Cinthia peina a Ángel Uriel, quien permanece en la cama

Fue a los 13 años que el menor sufrió de convulsiones que lo dejaron inconsciente, por lo que para salvarle la vida le indujeron un coma durante un mes y medio. Tras varios estudios médicos se encontró que Ángel tenía la enfermedad, misma que lo dejó sin hablar, caminar y comer. De lado quedó aquel niño que disfrutaba pasear en la bicicleta o jugar futbol con su hermano Iker y sus vecinos.

Su madre, Cinthia Marlene Rivas Bustos, mencionó que ante la emergencia llevaron al menor al hospital Star Médica y que hasta el momento tienen una deuda de 35 mil pesos, por lo que pidieron prestado a un amigo para poder saldar los costos y poder trasladar a Ángel al Hospital Infantil de Especialidades en donde actualmente recibe la atención médica.

Agregó que los doctores no le daban muchas esperanzas de vida a su hijo, ya que su sangre se contaminó y tras agravarse su salud le aconsejaron que se preparara para despedirse de él, pero gracias a los esfuerzos, Ángel comenzó a recuperarse poco a poco.

Diario Omar Morales / El Diario de Juárez | Ángel no ha podido seguir con el tratamiento por falta de recursos

“Es muy difícil un día verlo bien y al siguiente día que te digan que se va a morir, me decían que me tenía que preparar para dejarlo ir, pero una madre jamás se prepara para perder a un hijo”, expresó Cinthia.

Detalló que a las dos semanas de salir del coma su hijo comenzó a respirar por sí solo, aunque bajó considerablemente de peso y para que pudiera alimentarse le pusieron una sonda por la cual se ha alimentado durante varios meses.

Ángel ha tenido una impresionante mejoría, ya que comienza a hablar poco a poco aunque necesita continuar con sus terapias para volver a caminar, tratamiento que no ha podido seguir por falta de recursos.

Su padre es el sustento del hogar, mientras su madre cuida de Ángel día y noche, ya que ante su enfermedad necesita de muchos cuidados y de consumir mucho medicamento para su recuperación. 

“Lo debemos llevar a terapia, tenemos tres semanas que no lo llevamos porque no hemos tenido dinero y el único que trabaja es mi esposo, yo no puedo trabajar porque tengo que estar con él al cien porque cada dos horas le tocan medicamentos y no es un medicamento son muchos, tengo que cuidar su alimentación y cambiarle los pañales”, expresó Cinthia Marlene.

La madre explicó que antes de ser diagnosticado con esta enfermedad, Ángel era un niño muy tranquilo y querido por los vecinos y familiares, disfrutaba ver películas y series, además de jugar futbol con su hermano de seis años de edad.

La Navidad siempre fue una fecha importante para la familia, pero luego de esta difícil situación tuvieron que dejar a un lado el festejo para atender la enfermedad del menor que ha provocado fuertes gastos.

“Nos juntábamos todos en casa de mis papás, pero este año no porque en marzo mi mamá falleció estando con mi hijo en el hospital. Todo eso ha sido muy doloroso porque en agosto del año pasado falleció mi papá, en enero pasó lo del niño y en marzo falleció mi mamá, en poco tiempo han pasado cosas muy fuertes”, comentó su madre.

La familia de Ángel Uriel Rivas solicitó apoyo para costear el medicamento, ya que consume dosis altas, también pañales y para que pueda seguir con sus terapias y así volver a caminar. Si usted quiere apoyar a la familia, puede realizar una transferencia al número de cuenta BanCoppel 4169 1604 6319 7732 a nombre de su madre Cinthia Marlene Rivas.

También puede comunicarse al teléfono 656-338-9945 o acudir al domicilio de la familia ubicado en la calle Río del Cobre número 349 del fraccionamiento Rincón del Río.