Juárez
Intentan revitalizar avenida

‘Destruyen’ remodelación de la Juárez

Tres proyectos ejecutados en los últimos 22 años han requerido de una inversión de 100 millones de pesos

David Cruz / El Diario de Juárez

Martín Orquiz / La Verdad
Especial para El Diario

lunes, 09 diciembre 2019 | 06:00

Ciudad Juárez— Su tramo no sólo es un corredor turístico que conecta a Ciudad Juárez con El Paso, Texas; en los últimos 22 años la avenida Juárez se ha convertido en una zona en la cual se han erogado millones de pesos de recursos públicos en planes de remodelación sin lograr el objetivo de revitalizarla.

Apenas hace cuatro años se invirtieron 40 millones de pesos de los tres niveles de Gobierno en un programa de obras de remodelación que a finales de noviembre pasado comenzaron a destruirse para dar paso a otro que lleva a cabo el Gobierno federal, ahora por casi 52 millones de pesos. 

La ejecución del nuevo plan sorprendió a los comerciantes apostados sobre la vialidad, considerada como un paseo turístico incrustado en el Centro Histórico, quienes cuestionan el derroche que se hace sin tomar en cuenta sus opiniones.

Recaredo Núñez, presidente de la Asociación de Empresarios y Profesionistas de la Avenida Juárez, Asociación Civil, espera que estas labores sean “las definitivas” y que perduren por lo menos 50 años.

Sobre ese tramo, que corre de sur a norte desde la avenida Vicente Guerrero hasta la calle Gardenias, Núñez ha sido testigo de tres remodelaciones ejecutadas en los últimos 22 años por tres niveles de Gobierno que, en conjunto, han invertido alrededor de 100 millones de pesos.

‘Trabajos son innecesarios’

“La verdad, estos trabajos son innecesarios, las banquetas y las fachadas estaban casi nuevas, ¿para qué gastar más?”, dice tajante Alberto, un hombre de mediana edad que atiende uno de los negocios establecidos en esa zona de tránsito internacional.

Considera que el gasto es de oquis porque el sector “todavía aguanta”, pero las autoridades “siempre hacen lo que quieren sin tomarnos en cuenta.

Datos oficiales indican que la inversión que se realiza en la actualidad es de 51 millones 967 mil 337 pesos para reponer la totalidad de las banquetas, cambiar el mobiliario urbano, reforestar, arreglar fachadas y obras para el manejo de agua pluvial.

El trabajo es financiado y ejecutado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), pero también apoyarán instancias municipales como la Dirección de Obras Públicas, el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP), así como la Dirección General de Tránsito Municipal (DGTM).

Julio César Espino, coordinador de Proyectos Alianza, explica que las obras contemplan abarcar desde la garita del puente Paso del Norte hasta la avenida Vicente Guerrero.

Se construirán andadores peatonales, se reforestará con árboles de la región y se igualará el proyecto del Paseo de las Luces con el de El Paso.

La duración de la obra será de alrededor de 150 días naturales, se pretende terminarla el primero de abril del 2020.

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Los estantes de Artesanías Alex, uno de los escasos comercios de ese ramo instalados sobre la avenida Juárez, están repletos de figuras multicolores que llaman la atención de quienes caminan por las accidentadas banquetas, donde se instala nueva pedrería.

Dentro, su propietario Alejandro García, acomoda varios cuadros para que la gente los alcance a ver desde el exterior.

“Soy relativamente nuevo aquí, tengo casi un año”, menciona el comerciante y artesano, quien da a conocer que se instaló en ese lugar porque se le considera como zona turística.

Desde su punto de venta divisa las obras que se realizan en el exterior del local. Menciona que tiene la expectativa de que estos trabajos ayuden a reactivar la zona, pero expone que ya otros similares fueron realizados no hace mucho, por lo que considera que se hace un dispendio de recursos por parte del gobierno.

“Ahorita realmente no tenía caso que hubieran hecho otra vez lo mismo, van a meter todo nuevo, creo que le dará una buena vista e impresión al turismo en esta zona”, expresa.

Otro comerciante, que se identifica sólo como José, menciona que es la tercera remodelación de la avenida que le toca vivir en los casi 35 años que ha permanecido ahí.

“Las banquetas estaban casi nuevas y las destruyeron, va a ser lo mismo”, comenta.

Hace años, recuerda, a su comercio llegaban entre 50 y 100 personas cada día, ahora si llegan 15 son muchas, la mayoría entra solo a preguntar o a pedir el baño prestado, comenta esbozando una media sonrisa.

Millones tirados

Justo en la misma temporada de fin y principio de año, pero del 2014-2015, autoridades locales y federales invirtieron 40 millones de pesos en la renovación de banquetas y mobiliario urbano, indican testimonios de comerciantes y reseñas periodísticas.

Entonces se ampliaron las banquetas de la vialidad a una anchura de seis metros, además se colorearon las fachadas de los edificios de blanco y café para uniformarlos, finalmente se cerró el tramo que está entre las avenidas 16 de Septiembre y Vicente Guerrero para instalar fuentes danzantes. 

Al terminar las obras, comerciantes del sector se quejaron de que si bien restauraron las fachadas y las banquetas, el interior de las construcciones ubicadas a lo largo de la vialidad continuó en deterioro.

Antes, entre 1997 y 1998, se invirtieron poco más de 8 millones de pesos también en la mejoría del mobiliario urbano sin que se dieran los resultados esperados.

Ahora, decenas de hombres trabajan a lo largo de la vialidad en la instalación de roca laja en una tonalidad amarilla en ambos lados de la acera, lo que obliga a las personas a transitar junto a los vehículos por la calle, protegidas sólo por un listón amarillo y algunos grafitambos dispuestos a lo largo del pavimento.

Narcomenudeo, asesinatos, violencia, alumbrado público ineficiente y proliferación de vendedores ambulantes son algunos de los conflictos que se enfrentan en la avenida Juárez, bajo esas circunstancias la remodelación que se emprendió será de poca ayuda para rescatarla, consideran comerciantes asentados ahí.

Miedo, apatía y desconfianza, aunque también una ligera esperanza, son los estados de ánimo que prevalecen entre los negociantes en medio del cuarto intento por salvar la vialidad. 

Los problemas expuestos, coinciden los entrevistados, afectan también a los ciudadanos que transitan por las inmediaciones, situación que transformó el lugar recreativo en uno de tránsito.

Ese fenómeno lo experimenta el dueño de Artesanías Alex, a pesar de las ganas que le echa a su nuevo negocio, los resultados de su incursión no son los que esperaba.

“Hay lapsos con altibajos, ahorita están muy bajas las ventas, creo que es por la delincuencia, he escuchado en las noticias que el gobierno (de Estados Unidos) prohibió a sus ciudadanos venir, que pase para Juárez”, declara.

Entre los principales conflictos que detecta en la zona está la presencia de personas usuarias de drogas.

“Es el problema del día a día, siempre andan aquí causando problemas, robando, más que nada es eso”, comenta mientras acomoda algunas piezas de artesanía en un cajón cercano a la entrada de su negocio.

Desde su perspectiva, Alberto, quien labora en un negocio de venta de artículos electrónicos, en el sector enfrentan otro tipo de conflictos que, si no son atendidos, la situación adversa continuará igual.

Sería más importante, dice el entrevistado, que en vez de arreglar la acera se saquen de la zona a todos los “malandros” que generan violencia en el lugar.

Recuerda que le “han tocado” al menos cinco homicidios cometidos a lo largo de la avenida.

Mercedes, una comerciante que lleva muchos años en el sector, comenta que desde que cerraron las cantinas de la calle Ignacio Mariscal, ubicada una cuadra al poniente de la Juárez, los problemas se agudizaron en la avenida.

“Fue ese efecto ‘cucaracha’, los sacaron de allá, pero los ‘malillas’ se vinieron para acá”, dice.

Ahora, quienes tienen negocios en esa vialidad y los ciudadanos que transitan por ella sufren robos y molestias, además atestiguan las actividades de los narcomenudistas y los “halcones” que vigilan día y noche.

“Hay muchos delitos de sangre, me ha tocado ver al menos a cinco que han matado, eso da mucho miedo, pero uno tiene que seguir trabajando”, declara mientras mira a su alrededor para cerciorarse que no haya alguien cerca que escuche su testimonio. 

El homicidio más reciente en esa zona ocurrió la noche del 20 de noviembre de este año, cuando una mujer y un hombre de origen cubano fueron sacados de un hotel que se ubica en esa vialidad y luego baleados.

La inseguridad, coincide Recaredo Núñez, es un factor definitorio en la crisis que enfrenta la avenida Juárez.

“Desafortunadamente hay muchos hechos de sangre en el centro, alrededor del puente, del gimnasio Nery Santos, cerca de la Mejía”, añade. “Otro problema es el narcomenudeo, la disputa de cárteles, entiendo que hay algunos que tienen muchos años y llegan otros a pelearles”.

En ese rubro la prevención falla y se pregunta dónde están los policías, las cámaras de vigilancia, la situación genera incluso sospechas de contubernio entre los oficiales y los delincuentes.

Otro hecho que afecta el desarrollo del sector es el deficiente alumbrado público.

“La iluminación en la avenida Juárez no está acordé a sus necesidades, en El Paso hay menos luminarias que aquí, pero tienen una mejor calidad, aquí en el centro hay luminarias cada 15 metros, pero solo dan sombra, no calidad”, se queja.

Señala que esos conflictos son limitantes muy fuertes y llevan prácticamente años enfrentándolos.

Desplazan franquicias a comercios tradicionales

Otro de los fenómenos que se genera en esa vialidad es la rotación de comercios establecidos. Muchos de quienes laboraron por años ahí decidieron irse a otros sectores de la ciudad, dejan sus locales a cadenas nacionales o nuevos y esperanzados comerciantes que llegan, pero se retiran prematuramente ante el saldo negativo.

Recaredo Núñez afirma que en la actualidad permanecen solo 70 establecimientos con arraigo de décadas, algunos con cerca de 40 años.

La fama que todavía tiene la avenida Juárez atrae a algunas personas que quieren hacer negocio, pero los locales de artesanías, diversión y servicios de salud están dando paso a otro tipo de negocios con una economía más fuerte, principalmente de franquicias nacionales.

A lo largo de la vialidad ya fueron instaladas ocho sucursales de Benavides, dos de la cadena Farmahorro y un par de farmacias Similares.

Sin embargo, sus trabajadores y gerentes son insensibles a la problemática del sector dado que representan a cadenas nacionales y tienen políticas establecidas, piensan diferente a los locales, expone Núñez.

Entre los negocios que llevan años instalados se encuentran tres zapaterías que fabrican marcas reconocidas, cerca de 30 casas de cambio, tres instituciones bancarias y cuatro restaurantes: Martinos, Chihuahua, Anzuelo y Viva Juárez.

También persisten consultorios dentales, uno de los cuales lleva casi 45 años de servicio.

Para Núñez, la competencia desleal que ofrecen los ambulantes afecta a profundidad a los establecidos, quienes deben cumplir con sus obligaciones fiscales y laborales, mientras que los informales prácticamente incumplen todo.

Considera que la política del actual Gobierno municipal, para eximir del cobro de permisos a los vendedores callejeros, ha generado que cientos lleguen a las calles del centro en general a ofrecer su mercancía. 

Esa es la problemática que se debe resolver para que la avenida Juárez repunte, luego de que ese hecho generó desmotivación a inversionistas que previeron difícil competir con los informales, quienes venden cualquier tipo de mercancía sin restricción.

“Nos marcó el exceso de ambulantaje, muchos se desmotivaron y cerraron sus negocios aquí para buscar lugares nuevos o irse hasta a mercados ambulantes”, afirma.

Los trabajos que se hacen ahora, dice, podrán ayudar a reiniciar la zona, pero no son todas las acciones que se requieren para hacerlo.

“En cierta forma el embellecimiento del entorno urbano y remodelar las fachadas ayudarán a mejorar, sobre todo porque se utilizarán colores con tonalidades de la región”, comenta.

Aunque, advierte, también se deben solucionar las circunstancias de inseguridad, de ambulantaje y de alumbrado público para que haya un verdadero renacimiento de la avenida Juárez. 

laverdadjz@gmail.com