Juárez

Destacan importancia de educación sexual en juicio a Aristeo

Una perito en psicología declaró que la menor víctima empieza a identificar el abuso gracias a lo aprendido en sus clases

Fernando Méndez / El Diario de Juárez / Vigilia al exterior de la Ciudad Judicial, realizada el 18 de enero
Fernando Méndez / El Diario de Juárez

Sandra Rodríguez Nieto
El Diario de Juárez

jueves, 28 enero 2021 | 19:10

Ciudad Juárez— La importancia de la educación sexual en la infancia fue destacada hoy en el cuarto día del juicio oral seguido al sacerdote Aristeo Baca, cuando una perito en psicología declaró que la menor víctima empieza a identificar el abuso gracias a lo aprendido en sus clases de quinto año. 

“Cuando ya tienen esta clase en la primaria, donde se les explica acerca de la sexualidad y el autocuidado, la niña empieza (…) a relacionar este malestar con lo que estaba sucediendo”, indicó ante el tribunal la psicóloga Esmeralda Rocha Ibarra. 

“Llega, digamos, a descubrir la magnitud de los hechos y empieza a descubrir y a identificar que esto no es correcto; entonces la niña, me parece que a partir de ahí es que la niña empieza a negarse o a rechazar ir a la iglesia”, agregó la experta.

Rocha y el agente de la Policía Ministerial adscrito a la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del delito por Razones de Género (FEM), Sergio Ribera, comparecieron ayer ante el Poder Judicial con testimonios que reforzaron lo narrado días antes por la menor víctima y por su familia.

En sus declaraciones, ambos profesionistas relataron que, de acuerdo con lo narrado por la hoy adolescente y por su familia, el sacerdote recurría a invitaciones a comprarle helado, a jugar a las escondidas en la casa parroquial y a pedirle abrazos antes de perpetrar los delitos de abuso sexual y violación que son juzgados en el proceso.

Los testigos también retomaron la descripción de la cercanía en la relación que la familia de la víctima mantenía con el acusado, para cuya comunidad eclesiástica la madre trabajó durante 16 años.

“Debido al vínculo de confianza que existía, los padres autorizaron para que este sacerdote llevara a la niña a comprar helado; fueron al albergue antes mencionado, se llevaron algunos niños de ahí, y que fueron a comprar un helado”, narró la perito.

“Manifiesta que, después de comprar el helado, fueron a llevar a los niños al albergue, y cuando ella creía que la iba a llevar a su domicilio, el sacerdote se desvía y la lleva a la casa parroquial. Una vez en el lugar, la niña manifiesta que el sacerdote le dice que si juegan a las escondidas; la niña accede, a ella le toca buscarlo, él se esconde y, una vez que ella lo encuentra, el sacerdote de nuevo le realiza tocamientos”, agregó.

Rocha señaló también que, en la entrevista que le realizó a la menor para su peritaje de impacto psicosocial, ésta le comentó haber escuchado a Baca en una ocasión cuestionar los libros con temas de educación sexual, diciendo “eso no le deben enseñar a los niños”. 

En ese contexto, la perito agregó que parte de los instrumentos de los que se sirven los perpetradores de los delitos sexuales son el desconocimiento por parte de las víctimas, por lo que mencionó que era “importante” este tipo de educación en la infancia. 

Baca, de 77 años, fue detenido el 9 de febrero de 2019, luego de que la menor de edad narrara los hechos a su madre y la familia acudiera a interponer la denuncia penal.

Los archivos periodísticos agregan que los hechos delictivos se habrían registrado entre 2015, cuando la menor tenia ocho años, y enero de 2018.

srodriguez@redaccion.diario.com.mx