Despide maquila a hermana de bromista

Fiscalía pedirá pena máxima de 9 años de prisión para la señalada

Miguel Vargas/
El Diario
miércoles, 20 noviembre 2019 | 06:00
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La empleada de la maquiladora Foxconn que ahora se encuentra presa porque el pasado viernes realizó una llamada de amenaza de bomba, lo hizo a través del teléfono celular de su hermana, otra obrera de producción de la misma compañía, a quien también despidieron por pérdida de confianza, de acuerdo con uno de los directivos de la maquiladora.

“La pasaron esposada entre las líneas de producción, tenía varios años trabajando, no sabemos por qué lo hizo”, dijo el funcionario de Foxconn y solicitó que su nombre no fuera publicado.

Ayer, Jorge Nava López, fiscal de Distrito, informó que se solicitará la pena máxima de 9 años de prisión para Karla Judith V.L, quien de acuerdo con averiguaciones de la Agencia Estatal de Investigación, fue quien hizo la llamada alrededor de las 9:30 horas del pasado viernes en la cual se advertía de la instalación de un explosivo en la planta maquiladora de San Jerónimo, la cual tuvo que ser evacuada. 

Según se conoció, Karla pidió el teléfono celular a su hermana Marina, a quien no le dijo nada acerca de que había realizado una llamada de amenaza de bomba. 

Los elementos de la Unidad de Investigación en Delitos de Peligro, de la Fiscalía Zona Norte, vincularon el número de teléfono del cual se realizó la llamada de emergencia, con el del personal que se encontraba laborando en la empresa, localizando a Marina como la dueña.

Tras ser esta última interrogada dentro de la planta dijo a los agentes ministeriales que minutos antes había prestado el teléfono a su hermana Karla, pero que desconocía cualquier información relacionado con una llamada a la central de emergencias.

De acuerdo con el ejecutivo de la empresa, fue en el momento en que los agentes iban a detener a Marina, cuando Karla aceptó que ella había realizado la llamada, por lo que le leyeron sus derechos y la esposaron.

“Tenía transporte, alimentación, horas extras, un sueldo promedio de 4 mil pesos por semana, y lo echó a perder por una broma”, dijo el ejecutivo.

Lamentó que el área de Recursos Humanos también despidiera a Miriam por el incidente, ya que ella únicamente le prestó el celular a su hermana, dijo.

Jorge Nava, advirtió que “tenemos muchas otras más investigaciones relacionadas con las recientes amenazas de bomba y vamos a proceder”, expuso.