Desesperados, comienzan a irse

Después de mucho tiempo de espera, grupos de extranjeros prefieren ir a ciudades de Sonora y Coahuila para intentar cruzar

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez
sábado, 07 septiembre 2019 | 06:00
Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez |

Ciudad Juárez— Ante la incertidumbre de no saber cuánto tiempo más tendrán que esperar en Ciudad Juárez a ser llamados por las autoridades de Estados Unidos para solicitar el asilo político, grupos de migrantes se están yendo a otras ciudades de Sonora y Coahuila para cruzar. 

Nogales, Sonora y Piedras Negras, Coahuila son las fronteras más elegidas por los migrantes, quienes deciden arriesgarse a ser detenidos en el camino con tal de no seguir esperando aquí, donde a diferencia de aquellas ciudades, corren el riesgo de ser retornados de Estados Unidos bajo el programa Permanecer en México, de los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés).

Según datos del Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo), hasta la mañana de ayer sumaban 18 mil 752 los migrantes registrados desde octubre para solicitar el refugio en el vecino país, de los cuales todavía faltaban 6 mil 252 solicitantes de ser llamados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) para cruzar por el puente internacional Paso del Norte-Santa Fe.

Pero son menos los que permanecen en la ciudad, posiblemente unos 3 mil 300, estimó el coordinador general de Coespo, Enrique Valenzuela.

“Ya son muchos meses y están desesperados, ya es una situación difícil, aunque en el albergue están cómodos, comen comida cubana, ellos están bien, algunos trabajan, el hecho de no saber si van a cruzar los está desesperando”, comentaron directivos del albergue Solus Christus.

Esta semana cerca de 25 cubanos salieron de dicho albergue para irse a Nogales, al igual que otros han salido del albergue El Buen Samaritano para buscar mejor suerte en otras fronteras, comentó el pastor Juan Fierro.

Otras familias sudamericanas han optado por Piedras Negras, donde no existe la posibilidad de que sean retornados a esperar su proceso de asilo político en México, ya que hasta ayer sólo había retorno a Tijuana, Mexicali, Ciudad Juárez y Nuevo Laredo.

Ante el miedo de ser detenidos por el Instituto Nacional de Migración (Inami) o la Guardia Nacional en el trayecto de una ciudad a otra, muchos han optado por cruzar el Río Bravo de Ciudad Juárez a El Paso, para entregarse a la Patrulla Fronteriza y adelantar su proceso migratorio, narraron los propios migrantes.

Durante un recorrido realizado ayer por El Diario de Juárez sobre el bordo del Río Bravo se observó a una familia de cubanos entregarse a las autoridades estadounidenses, frente a los militares mexicanos.

“Estamos aquí a los que nos falta poco, pero muchos que les faltaban 2 mil o 3 mil números se han ‘echado’ al río para entregarse, unos ya tienen su cita para noviembre… yo tengo casi cinco meses aquí y todavía me faltan más de 200 números”, dijo ayer Dalberto, un isleño mientras observaba en el pizarrón ubicado en el exterior del Centro de Atención Integral para Migrantes (CAIM) el número 12 mil 500, que significa la cifra de los que han sido llamados por CBP para cruzar la frontera de manera legal, mientras que su número supera el 12 mil 700.

“Parece poco tiempo, pero luego llaman a 10 personas al día y luego tardan más de una semana sin llamar a nadie… yo llegué acá porque pasaban en la mañana y en la tarde, porque era una frontera segura y por donde más pasaban, ahora ya no podemos más, tenemos siempre el miedo de no lograr pasar”, confesó. (Hérika Martínez Prado / El Diario)