Desafía crisis con una gran idea

Jessica Díaz sacó adelante a su familia luego que su esposo se quedó 2 años sin trabajo

Abril Salgado/
El Diario
sábado, 15 junio 2019 | 06:00
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Durante el lapso de dos años las condiciones en el hogar de Jessica Díaz fueron complicadas. Su esposo fue despedido y ella no tenía un trabajo para mantener a sus hijas, y en la búsqueda de una solución, encontró el programa Desafío, proyecto que ayuda a los emprendedores de un negocio.

Ayer, Jessica, junto a dos juarenses, presentó su modelo “Snack Bar Jessika”, con el que a través de botanas saludables y antojitos, sacó adelante a su familia, gracias al apoyo de la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte. 

“Esto fue a raíz de que mi esposo se quedó sin trabajo. Batallamos mucho porque duró como dos años sin empleo, buscando oportunidades y nada, y yo no tenía estudios y necesitaba empezar a buscar solución a nuestro problema”, narró. 

Debido a su entusiasmo para incursionar en el mundo de la cocina, entró a un taller de emprendedores y a pocas semanas de graduarse en la decimoquinta generación de Desafío, ya es un caso de éxito entre lass 200 personas que ingresaron a su generación. 


Capacitados en sólo seis meses

Javier Gómez, coordinador de programas y proyectos de la Fundación, expuso que dicho programa es de intervención juvenil, que busca a personas de 16 a 29 años de edad que no estén estudiando ni en un trabajo, para llevarlos por un proceso de formación y puedan emprender un negocio.

“Los jóvenes durante seis meses llevaron algunas actividades productivas, generaron algún capital semilla, lo pudieron multiplicar y lo invirtieron directamente en una estructura de un modelo de negocios personal”, puntualizó.     

También destacó que este modelo trabaja en sectores vulnerables y de diversas zonas de la ciudad, desde Riberas del Bravo hasta la colonia Felipe Ángeles.  

“La problemática que atiende el modelo Desafío viene siendo el rezago que hay para los jóvenes que desean realmente una oportunidad para salir adelante, muchos pensaríamos que en la ciudad hay bastante oferta de empleo, pero la demanda laboral no satisface las necesidades de los jóvenes actualmente”, dijo.  

Gómez destacó que hay adolescentes que en realidad necesitan una oportunidad para salir adelante, ya que muchos no pueden estudiar o trabajar.

Jessica Díaz se presentó junto a dos compañeros que expusieron sus negocios de flautas denominadas “El Compita Maldonado” y un taller de serigrafía, que recibieron un apoyo en especie y se convirtieron en tres de 150 alumnos que decidieron emprender y están por graduarse.

De acuerdo con información de la Fundación, el modelo Desafío ha impactado en la vida de 3 mil 674 adolescentes en condición vulnerable desde el 2011, y el 97 por ciento de los egresados cuenta con un trabajo, emprendió un negocio o continuó con sus estudios. (Abril Salgado)



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